Un nuevo estudio señala que el hocico corto puede influir en el comportamiento, pero igual de importante es el tamaño pequeño del animal y el trato del tutor
El comportamiento de los perros braquicéfalos está relacionado con la forma y tamaño de su cabeza y los hábitos del propietario
Un nuevo estudio señala que el hocico corto puede influir en el comportamiento, pero igual de importante es el tamaño pequeño del animal y el trato del tutor
Redacción -
06-08-2025 - 08:43 H -
min.
Las razas de perros braquicéfalos, como los bulldogs franceses y los carlinos, siguen siendo inmensamente populares. Pero, ¿son realmente mejores animales de compañía que otras razas? Según un nuevo estudio realizado por etólogos de la Universidad Eötvös Loránd (ELTE), el hocico corto puede influir en el comportamiento, pero igual de importante es el tamaño pequeño del animal y el trato del propietario.
“Estos perros suelen ser consentidos y reciben menos entrenamiento, lo que afecta a su comportamiento. Si bien los perros de hocico corto pueden ser más tranquilos y menos reactivos, estos posibles beneficios a menudo no se manifiestan sin una crianza adecuada”, señalan los investigadores, cuyos hallazgos se publican en la revista Animals.
Asimismo, destacan que las razas de hocico corto encabezan las listas de popularidad en muchos países, a pesar de padecer dificultades respiratorias, alergias y problemas de piel u oculares. “Los investigadores llevan mucho tiempo intentando comprender qué hace a estos perros tan atractivos: ¿qué compensa la carga de los problemas de salud crónicos? Además de sus caras, su comportamiento también puede ser decisivo. Sus titulares suelen describirlos como interactivos, amigables y juguetones”, remarcan en el estudio.
Estudios anteriores también han descubierto que establecen contacto visual con los humanos con mayor frecuencia que otras razas y son más eficaces a la hora de seguir gestos humanos.
Pero, ¿los rasgos de comportamiento asociados con las caras planas se derivan realmente de la forma de la cabeza o son resultado de diferentes hábitos de cuidado? Para averiguarlo, los investigadores de ELTE compararon cuatro rasgos de personalidad y cuatro problemas de comportamiento en más de 5.000 perros de raza pura. Los examinaron en relación con la forma de la cabeza, el tamaño corporal, las condiciones de cuidado y las características del propietario, utilizando datos de cuestionarios recopilados en Alemania.
Si solo se considera la forma de la cabeza, los perros braquicéfalos parecen más tranquilos y audaces que los de hocico largo. Sin embargo, también presentan rasgos menos favorables: son más difíciles de adiestrar, se resisten a regresar cuando se les llama y reaccionan de forma exagerada ante la llegada de invitados a la casa.
Análisis posteriores revelaron que el perro típico de braquicéfalo suele ser pequeño, joven, sin castrar, sin adiestrar, se mantiene exclusivamente en interiores y se le permite subir a la cama con más frecuencia que a otros perros. Sus dueñas suelen ser mujeres jóvenes que nunca han tenido un perro, viven solas y pasan mucho tiempo con su perro, al que eligieron principalmente como compañero.
“Estos factores también influyen en el comportamiento y pueden ocultar los efectos directos de la forma de la cabeza. Por ejemplo, los tutores con experiencia suelen tener perros mejor adiestrados; los perros mayores son más tranquilos; y los perros más pequeños son más propensos a saltar sobre las personas”, apuntan.
En la siguiente fase, los investigadores utilizaron análisis estadísticos más detallados para examinar si varios factores suprimían o amplificaban el vínculo entre la forma de la cabeza y el comportamiento.
“Descubrimos que la baja adiestrabilidad de los perros de nariz corta se debe principalmente a su pequeño tamaño corporal y a la falta de entrenamiento, no a la forma de la cabeza. Al controlar estas influencias, no se observan diferencias en la adiestrabilidad según la forma de la cabeza”, afirma Borbála Turcsán, miembro del Grupo de Investigación en Animales de Compañía Momentum de MTA-ELTE.
Sin embargo, los análisis también mostraron que algunos rasgos de comportamiento están directamente relacionados con la forma de la cabeza. Por ejemplo, los perros de hocico corto son innatamente menos amigables con otros perros, pero este efecto se compensa con su juventud, ya que los perros más jóvenes suelen ser más sociables.
En el lado positivo, cuando se tienen en cuenta los efectos de la falta de entrenamiento, el tamaño pequeño y el mimo, resulta que los perros de nariz corta son genéticamente menos propensos a saltar sobre las personas, tirar de la correa o reaccionar excesivamente cuando llegan invitados.
La calma, la audacia y la poca capacidad de respuesta al llamado son rasgos específicos de los perros de cabeza corta. Estos rasgos de comportamiento están directamente relacionados con la forma de la cabeza y siguen siendo significativos incluso cuando controlamos los factores ambientales, añade Turcsán.
“El cerebro de los perros de hocico corto es más redondeado y sus patrones de actividad cerebral difieren de los de otras razas, por lo que es fácil imaginar que sus cerebros regulan el comportamiento de forma distinta”, explica Enik Kubinyi, jefa del Departamento de Etología de ELTE.
“También es posible que los perros con dificultades respiratorias, dolor o problemas musculoesqueléticos se muevan menos y busquen consuelo, lo que los propietarios interpretan como un comportamiento tranquilo”, añade.
La conclusión clave del estudio es que los perros de hocico corto poseen rasgos positivos innatos, principalmente la calma y la baja reactividad. Sin embargo, estos suelen quedar enmascarados por los efectos negativos de su pequeño tamaño y la falta de entrenamiento.
Por ejemplo, si bien los perros de hocico corto suelen ser menos propensos a tirar de la correa, si nunca se les enseña a comportarse con ella, sus tendencias innatas no les servirán de nada.
Es por eso que los investigadores enfatizan que incluso los perros de cara plana necesitan un entrenamiento constante, no mimos, para que sus buenos rasgos brillen.