DOMINGO, 16 de junio 2024

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MASCOTAS

Cómo comprender la comunicación visual de los gatos para mejorar su salud y bienestar

La etóloga veterinaria Aoife Ortega O’Sullivan explica cómo interpretar la información que transmiten los gatos a través de su lenguaje corporal

La posición de las orejas, el movimiento ocular, el posicionamiento de la cola o la muestra de uñas o dientes pueden ofrecer información sobre el estado de ánimo de los gatos.
La posición de las orejas, el movimiento ocular, el posicionamiento de la cola o la muestra de uñas o dientes pueden ofrecer información sobre el estado de ánimo de los gatos.

Cómo comprender la comunicación visual de los gatos para mejorar su salud y bienestar

La etóloga veterinaria Aoife Ortega O’Sullivan explica cómo interpretar la información que transmiten los gatos a través de su lenguaje corporal

Redacción - 03-04-2023 - 16:00 H - min.

La etóloga veterinaria del Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal (GEMCA) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) Aoife Ortega O’Sullivan ha publicado un artículo dedicado a la comunicación visual felina.

Ortega comienza recordando que, “a lo largo de la historia, los gatos han sido injustamente tildados de ariscos, traicioneros y egoístas”. “Está en nuestras manos cambiar esta imagen si incidimos lo suficiente en la comprensión de la comunicación felina”, defiende.

Así, por ejemplo, explica que los gatos no suelen atacar sin motivo (a menos que padezcan un trastorno neurológico o un dolor muy intenso) y mucho menos sin un aviso previo. “De hecho, son animales muy expresivos a la hora de comunicarse. Nuestro reto es aprender a interpretar la información que nos envían y poner mucha atención cuando interactuamos con ellos”, apunta.

“Debemos entender a los gatos en base a su propio lenguaje corporal, sin caer en la tentación de extrapolar el lenguaje corporal canino, porque los perros y los gatos tienen distintos rituales de comunicación y, al extrapolarlos, corremos el riesgo de malinterpretar determinadas conductas. Eso genera mucho estrés y frustración, tanto para los propietarios como para los gatos. Necesitamos saber exactamente lo que están intentando decirnos”, insiste.

En este sentido, señala que los gatos utilizan las distintas posturas corporales para enviar señales. “Son animales con un complejo, y muy completo, repertorio de comunicaciones: visual, auditiva, olfativa y táctil”, indica.

En este artículo se centra en la comunicación visual y muestra que sus gestos aportan mucha información relevante. “La posición de las orejas, el movimiento ocular, el posicionamiento de la cola o la muestra de uñas o dientes pueden ofrecernos información sobre su estado de ánimo: estrés, enfermedad, miedo, dolor, frustración…”, explica.

“Conocer dichos gestos nos permitirá mejorar las interacciones con nuestras mascotas y evitar que los animales lleguen al extremo de desencadenar su agresividad. También puede ayudar a prevenir que sufran ciertos procesos patológicos relacionados con el estrés: cistitis idiopáticas, impactación fecal, hígado graso…”, afirma.

LAS POSTURAS CORPORALES Y EXPRESIONES FACIALES DE LOS GATOS

Entre las posturas corporales de los gatos, la experta indica que, si se muestra con la espalda arqueada con el pelo erizado, de pie, con las patas traseras más elevadas, encogido, con la cola envuelta alrededor de su cuerpo, estos serían ejemplos de gatos que están advirtiendo de que se sienten muy incómodos y/o con miedo.

Por otro lado, si se pone boca arriba mostrando la tripa puede mostrar tanto un saludo como agresividad defensiva. “Un ejemplo de lo primero sería cuando volvemos a casa y nos encontramos a nuestro gato haciendo la croqueta. Un ejemplo de lo segundo se da cuando un gato se siente amenazado por otro y no puede escapar, entonces se pone boca arriba para poder defenderse en caso de agresión”, señala.

Respecto a las expresiones faciales, la etóloga apunta que un gato con miedo posicionará sus orejas laterales y evitará el contacto visual, mientras que un gato que se muestra agresivo posicionará las orejas hacía atrás con la mirada fija hacia dónde va el ataque. En estos casos, las pupilas se pueden ver dilatadas y puede mostrar los colmillos y las garras.

Asimismo, un gato que se muestra interesado en algo posicionará las orejas hacía adelante y mostrará una mirada relajada. En estos casos, a menudo suele haber dilatación pupilar, y es más probable aún si el objeto de su interés es algo que puede cazar.

Además, el contacto visual prolongado puede ser indicativo de que el gato no está cómodo. “Esto lo solemos ver frecuentemente cuando dos gatos se encuentran. Postura tensa, piloerección y contacto visual constante con parpadeos continuos y cortos. Esto puede ocurrir también durante las consultas veterinarias”, explica.

LAS POSTURAS DE LA COLA EN LOS GATOS

La veterinaria también indica que hay que tener en cuenta la postura de la cola de los gatos. “Los gatos son muy expresivos con la cola y es algo en lo que los propietarios se suelen fijar habitualmente”, indica.

En este caso, si la mueven de manera tensa y con movimientos cortos, como un látigo, quieren advertir que la situación no les está gustando, mientras que en situaciones donde pueden mostrarse agresivos, se observa la cola posicionada a la altura del suelo.

Por otro lado, la cola metida entre las patas traseras, o enrollada alrededor de su cuerpo, dice que el gato se encuentra incómodo o con miedo, mientras que la piloerección de la cola (cola esponjosa) se observa con frecuencia cuando un gato está muy asustado o listo para atacar.

“Suele acompañarse con la imagen clásica del gato de Halloween, en la que el pelo de la zona del lomo, y de toda la cola, se levanta para hacer que el animal parezca más grande y más peligroso ante el animal, persona o cosa que lo asusta”, añade.

En el caso contrario, cuando un gato se encuentra a gusto, la cola se mueve de manera suave y lenta. Una cola en vertical con la punta hacia abajo, como un bastón, es también una muestra de que el gato se siente en confianza, a gusto. Además, cuando el gato se acerca de manera amistosa, se puede observar una cola en vertical sin piloerección.

“En resumen, los gatos son animales muy expresivos en cuanto a gestos. Si nos tomamos el tiempo de aprender las formas de comunicación de nuestro gato, evitaremos su agresividad, seremos capaces de detectar que no se encuentra bien, podremos evitar problemas de comportamiento y tendremos la capacidad de intervenir a tiempo cuando se encuentre ansioso o asustado”, afirma.

Por todo ello, concluye que “conocer a fondo el lenguaje corporal de nuestro gato nos aportará un vínculo saludable con él y la posibilidad de proveerle con un entorno cómodo en el que se maximice su bienestar físico y mental”.

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