La procesionaria es uno de los peligros característicos de finales del invierno y de la primavera y VetExpert comparte consejos para proteger a los perros
Comienza la primavera: Consejos para proteger a los perros de su mayor peligro
La procesionaria es uno de los peligros característicos de finales del invierno y de la primavera y VetExpert comparte consejos para proteger a los perros
Alfonso Neira de Urbina -
20-03-2026 - 10:03 H -
min.
En 2026 la primavera arranca en España este viernes 20 de marzo. De hecho, tal y como han apuntado desde el Instituto Geográfico Nacional, este año el hemisferio boreal (o hemisferio norte, donde se encuentra Europa) da la bienvenida a esta nueva estación a las 15:46, que tendrá una duración de 92,74 días.
Las diversas estaciones meteorológicas vienen acompañadas de un aumento de peligros diferentes para los animales de compañía. Así, por ejemplo, hay que tener más cuidado con el frío y las mascotas en invierno en España y el resto de los países europeos.
La primavera está caracterizada por la llegada de un peligro potencialmente mortal para los perros. Y es que, aunque su aparición esté adelantándose cada vez más y ya se pueda encontrar en febrero, la oruga procesionaria suele bajar de sus bolsones entre finales del invierno y la primavera.
Por ello, y debido a que “estamos en plena época de este insecto”, desde VetExpert han compartido una serie de consejos e información para evitar que la procesionaria afecte a los animales de compañía.
Los perros y los gatos suelen verse afectados por la procesionaria del pino al olerla, tocarla o lamerla, y las orugas pueden provocar inflamación de lengua y boca, salivación intensa, dolor y dificultad para respirar y necrosis en casos graves.
Antes de aportar los consejos, lo primero que remarcan desde VetExpert es que, si la mascota entra en contacto con una procesionaria, hay que acudir inmediatamente al veterinario.
Posteriormente, el primer tip que dan es evitar las zonas de riesgo. “Durante la época, evita pasear por zonas con pinos donde veas orugas en fila o nidos en los árboles”, subrayan.
El segundo consejo es llevar al perro con correa y no dejar que huela las procesionarias, ya que suelen olfatear o lamer las orugas por curiosidad y ahí ocurre el contacto con los pelos urticantes.
Reconocer los primeros signos es la siguiente recomendación. Desde VetExpert remarcan que hay que acudir urgentemente al veterinario si se detecta babeo intenso, lengua inflamada, dolor al abrir la boca o inflamación de labio o cara.
Por último, destacan que, ante sospechas de contacto, hay que lavar la zona con abundante agua o suero y no frotar (se pueden clavar los tricomas o pelos urticantes).