Un estudio realizado en ocho clínicas veterinarias del área metropolitana de Lisboa concluye que los centros con espacios u horarios exclusivos para gatos registran mejores resultados en todos los ámbitos evaluados
Las clínicas veterinarias con atención exclusiva para gatos obtienen mejores resultados en el estrés felino, el manejo y la satisfacción
Un estudio realizado en ocho clínicas veterinarias del área metropolitana de Lisboa concluye que los centros con espacios u horarios exclusivos para gatos registran mejores resultados en todos los ámbitos evaluados
Redacción -
31-08-2026 - 14:30 H -
min.
Los propietarios de gatos a menudo perciben las visitas al veterinario como una experiencia problemática. La dificultad para colocar a los felinos en transportines, el estrés del transporte y la espera rodeados de otros animales son situaciones que, en ocasiones, pueden alejar a los propietarios de las clínicas, privando a estos animales de compañía de la atención necesaria.
Tanto es así que la evidencia a este respecto estima que, en Estados Unidos y Canadá, solo el 40% de los gatos visitan al veterinario anualmente, en comparación con el 82% de los perros. En este sentido, la exposición a otras especies es uno de los principales inconvenientes mencionados por los propietarios. Para mitigar esta situación, algunas clínicas cuentan ya con espacios u horarios exclusivos para gatos.
Un estudio realizado en ocho clínicas del área metropolitana de Lisboa (Portugal) concluye que los centros que cuentan con estos espacios u horarios exclusivos para gatos obtuvieron mejores resultados en los cuatro ámbitos evaluados: estrés felino durante las visitas; técnicas de manejo y sujeción; educación de los propietarios sobre cuidados preventivos y enfermedades comunes; y satisfacción general del cliente.
El estudio, elaborado mediante cuestionario a 204 dueños de gatos, señala que los dueños de mascotas en clínicas no segregadas reportaron mayor dificultad para sacar a los gatos de los transportines y administrarles medicamentos en casa. También mencionaron que sus gatos eran sujetados con mayor frecuencia por el cuello (18,4% frente a 7,4%) o sedados (10,3% frente a 2,5%), y que la presencia de otras especies aumentaba el estrés percibido.
La investigación califica de “particularmente preocupantes” las deficiencias en la información sobre el virus de la leucemia felina (FeLV, por sus siglas en inglés) y el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) en el contexto portugués.
Según los autores, los propietarios de clínicas no segregadas también recibieron significativamente menos información sobre FeLV (42,6% frente a 17,7%), FIV (40,7% frente a 15,6%), prevención de pulgas (27,8% frente a 7,3%) y desparasitación (21,3% frente a 5,2%).
En cuanto a la satisfacción general del servicio, el estudio subraya que el 85,4% de los propietarios calificaron la atención veterinaria de las clínicas segregadas para felinos como "excelente", en comparación con el 65,7% en las clínicas no segregadas.
“La segregación de especies, ya sea mediante separación física o horarios de citas específicos, representa un primer paso práctico asociado con mejoras significativas en múltiples dimensiones de la atención”, destacan los autores del estudio.
Estos hallazgos, según los investigadores, “respaldan cuantitativamente los principios de atención amigable con los felinos, lo que sugiere que invertir en la separación de especies, la capacitación del personal y la educación de los clientes genera mejoras tangibles en el bienestar animal, la relación con los clientes y la calidad de la práctica veterinaria”.