El veterinario Isaac Carrasco trató a un galgo con otitis externa eritematoso-ceruminosa unilateral de origen alérgico con Cortotic, logrando controlar el sobrecrecimiento de levaduras
Caso clínico de perro con otitis externa de origen alérgico: “En muchos casos el éxito de la terapia pasa por controlar la inflamación asociada”
El veterinario Isaac Carrasco trató a un galgo con otitis externa eritematoso-ceruminosa unilateral de origen alérgico con Cortotic, logrando controlar el sobrecrecimiento de levaduras
Francisco Ramón López -
07-04-2026 - 09:29 H -
min.
El veterinario experto en dermatología Isaac Carrasco ha descrito un caso clínico de otitis externa unilateral eritematoso-ceruminosa en un galgo español macho esterilizado, nacido en enero de 2020 y con un peso de 28 kg.
El motivo de consulta era un cuadro de prurito intenso en la oreja izquierda desde hace unos días, que el animal manifestaba “sacudiendo enérgicamente la cabeza y rascando con las patas de atrás”, además de presentar el pabellón auricular “más caliente y descamado, en comparación con el derecho”.
El paciente tenía antecedentes de signos compatibles con dermatitis atópica, de presentación intermitente-estacional, con episodios en los que había recibido tratamiento con oclacitinib, así como baños frecuentes con champú calmante e hidratante. En algunos de estos episodios también había presentado signos auriculares con eritema y prurito, aunque sin alcanzar la gravedad actual.
En la visita inicial, no se detectaron cambios patológicos a nivel sistémico y, desde el punto de vista dermatológico, presentaba únicamente ligero eritema inguinal y axilar. En el oído izquierdo, la exploración mostró eritema moderado, con descamación y liquenificación leve-moderadas, junto con eritema y edema de la piel del conducto auditivo y un acúmulo moderado de secreción ceruminosa marronosa, con el tímpano íntegro.
La puntuación OTIS3 fue de 6, y en el examen citológico se observó una población moderada-abundante de levaduras (> 20/campo de 400x), compatibles con Malassezia spp., además de una gran cantidad de queratinocitos hipermaduros, compatible con una otitis eritematoso-ceruminosa con sobrecrecimiento de levaduras.
Ante este cuadro clínico y la historia dermatológica previa, se concluyó que se trataba de un caso de otitis externa unilateral, presumiblemente de origen alérgico.
El enfoque terapéutico consistió en mantener las limpiezas óticas y añadir hidrocortisona aceponato tópica (Cortotic de Virbac), a razón de dos pulsaciones cada 24 horas, en el oído afectado, durante 1 semana, interrumpiendo la terapia con oclacitinib.
En la visita de seguimiento realizada en el día 7, la inflamación había disminuido “casi en su totalidad” y el paciente ya no presentaba secreción ótica ni prurito, con una puntuación OTIS3 de 1 (eritema leve residual). En la citología, tras el tratamiento, solo se observan escasos corneocitos, sin agentes infecciosos asociados.
En cuanto al pronóstico, se instruyó a los tutores para identificar signos clínicos en estadios iniciales y poder instaurar el tratamiento de forma temprana. Asimismo, y considerando el buen control conseguido gracias a la terapia tópica con hidrocortisona aceponato, se propuso realizar un tratamiento proactivo crónico para evitar recaídas y posibles infecciones secundarias. Los tutores reportaron que el producto fue “realmente fácil de aplicar, gracias a la bomba que incluye”.
En la discusión del caso se recuerda que la otitis externa es la presentación más habitual en el perro y que se trata de un problema multifactorial, en el que la dermatitis de origen alérgico es una de las principales causas. En este sentido, se subraya que no siempre las otitis de origen alérgico serán bilaterales y que, aunque en casos unilaterales deben descartarse otras causas, no se excluye un origen alérgico.
Además, se destaca que los cambios inflamatorios generan un desequilibrio secundario de la microbiota ótica, favoreciendo el desarrollo de sobrecrecimientos e infecciones, lo que complica el cuadro clínico. Por ello, el control de la inflamación “es un pilar fundamental para el manejo de este tipo de otitis eritematoso-ceruminosas en el corto y largo plazo”.
El documento también señala que el uso de glucocorticoides tópicos no aumenta el riesgo de desequilibrios en la microbiota o de infecciones secundarias, sino que permite controlar la causa primaria, y que la hidrocortisona aceponato ejerce un efecto “rápido y potente a nivel local, pero con escasa o nula afección sistémica”.
“Es importante remarcar que, a pesar de que los tutores estaban utilizando adecuadamente un limpiador auricular con capacidad para controlar el sobrecrecimiento secundario de levaduras, en muchos casos el éxito de la terapia pasa por controlar la inflamación asociada (respuesta inmunitaria a las levaduras), tal como ocurrió en nuestro paciente”, concluye.