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MASCOTAS

Aumentan en un 21% los perros infectados por el gusano del corazón

La American Heartworm Society publica un informe sobre la prevalencia de esta enfermedad, detallando medidas de prevención y el tratamiento que requiere

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Aumentan en un 21% los perros infectados por el gusano del corazón

La American Heartworm Society publica un informe sobre la prevalencia de esta enfermedad, detallando medidas de prevención y el tratamiento que requiere

Javier López Villajos - 07-03-2019 - 14:30 H

La American Heartworm Society (AHS), organización científica cuyo fin es promover el estudio sobre el gusano del corazón, publica un informe que resume la prevalencia de esta afección en 2018, destacando que el número de casos de perros afectados aumentó en un 21%.

Dicha enfermedad está causada por la picadura de un mosquito que introduce larvas de gusano en el torrente sanguíneo del perro hasta que éstas llegan al corazón y a los pulmones del animal donde se reproducen y alimentan, dañando múltiples órganos del perro.

Y, dada su prevalencia, los responsables del informe destacan la importancia que tiene seguir las pautas de prevención, detección y tratamiento de este parásito.

En primer lugar, Chris Rehm, presidente de AHS, señala que los datos de esta encuesta, realizada a 5.000 veterinarios, revelan que los casos de perros infectados por el gusano del corazón han aumentado en un 21%, apuntado como posibles causas el cambio climático y el desplazamiento de estos perros infectados por diferentes territorios que hasta el momento no se consideraban endémicas.

Es por ello que, desde la AHS continúan enfatizando en la importancia que tiene reducir la exposición a estos mosquitos, poniendo como ejemplo medidas basadas en deshacerse de cualquier depósito de agua estancada que haya en los alrededores del hogar y mantener a las mascotas dentro de la casa durante las horas en que se producen más picaduras de estos mosquitos”.

Otro punto a considerar es el uso de repelentes de mosquitos o ectoparasiticidas, insecticidas encargados de combatir a los parásitos internos, que estén aprobados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

GUSANO DEL CORAZÓN

Los expertos alertan de la presencia de un vector que frecuenta las zonas de costa de Andalucía y las Islas Canarias, siendo portador de unos parásitos que a su vez pueden transmitir al organismo de los perros. Se tratan de diferentes especies de mosquitos que transmiten la dirofilariosis cardíaca, o más conocida como la enfermedad del gusano del corazón en los perros.  

Los profesionales del Centro Asistencial Veterinario Surbatan explican que los mosquitos ingieren las larvas de gusano cuando pican a un animal que ya está infectado y mediante la saliva de su picadura, infestada por dichas larvas, pueden infectar a otros animales.

Estas larvas entran directamente en el torrente sanguíneo del perro, viajando por las venas y las arterias hasta alojarse en su corazón y en sus pulmones donde continúan reproduciéndose hasta alcanzar la edad adulta en seis meses, tal y como detallan los profesionales de la Clínica Veterinaria de Ronda Sur, quienes señalan que este gusano puede llegar a medir aproximadamente 30 centímetros, alimentándose en el interior del corazón y a su vez liberando más larvas en la sangre que dañan a otros órganos como los riñones o el hígado.

Entre los síntomas que muestra el animal infestado por este gusano están la aceleración de la respiración y el pulso, tos crónica, síncopes tras realizar ejercicio, apatía, pérdida de peso o hemorragias, entre otros. En los casos más graves, este parásito puede taponar los vasos sanguíneos del animal produciendo lo que se llama el síndrome de las venas cavas, que supone la muerte súbita del perro.

Tras la realización de un análisis de sangre para detectar y confirmar la presencia de estos parásitos en el organismo del perro, el tratamiento puede ser una solución de fármacos inyectables que eliminan de inmediato a este gusano del organismo del perro, aunque conlleva el riesgo de obstruir también las venas del animal, o bien la toma oral de una serie de comprimidos que lo que impide es el desarrollo de las larvas en el interior del perro. En el caso de padecer el síndrome de las venas cavas, habría que recurrir a una intervención quirúrgica para extraer a los parásitos desde la yugular del animal.

Esta información es meramente orientativa. En Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario. 

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