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Así actúa el Virus de la Inmunodeficiencia Felina o Sida felino

Los expertos advierten de que este virus se contagia principalmente mediante la saliva. De ahí la importancia de tener precaución a la hora de permitir que el gato comparta bebedero o que llegue a interactuar con ejemplares callejeros. El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida

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Así actúa el Virus de la Inmunodeficiencia Felina o Sida felino

Los expertos advierten de que este virus se contagia principalmente mediante la saliva. De ahí la importancia de tener precaución a la hora de permitir que el gato comparta bebedero o que llegue a interactuar con ejemplares callejeros. El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida

Javier López Villajos - 01-12-2018 - 12:00 H

Al igual que pasa con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), otros mamíferos pueden verse afectados por virus y enfermedades que merman el funcionamiento del sistema inmune de su organismo, como es el caso del Virus la de Inmunodeficiencia Felina (FIV por sus siglas en inglés), que es considerado como el Sida para los gatos. El 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida.

Los profesionales de la clínica veterinaria Innova explican que el FIV destruye los glóbulos blancos del gato, dejándolo sin defensas para hacer frente a cualquier infección, de igual modo que actúa el Sida en los seres humanos. 

Los expertos también advierten que, a pesar de que no aparezcan síntomas reseñables durante los primeros meses del contagio de este virus, esa destrucción de los leucocitos avanza inexorablemente, debilitando más y más el sistema inmunitario del gato, que si no reúne las suficientes defensas, puede experimentar dificultades para combatir enfermedades tan comunes en los felinos como la toxoplasmosis.

MODO DE CONTAGIO

Los veterinarios indican que la transmisión del FIV suele darse por medio de la saliva, poniendo de ejemplo a aquellos gatos que comparten el bebedero. Los expertos también contemplan la posibilidad de que los gatos que salen al exterior puedan quedar expuestos al contacto con otros ejemplares que sí que estén infectados por este virus. Y otra forma de contagio puede darse por la vía transplacentaria, es decir, que si la madre está afectada por el virus, es probable que se lo contagie a uno de cada cuatro gatos que dé a luz, o bien si su leche contiene la carga vírica. 

Con todo, los profesionales detallan que los gatos no castrados son más propensos a contraer esta enfermedad puesto que es habitual que monten a las hembras o que incluso se peleen con otros machos durante sus salidas al exterior del hogar. Y es que, esta enfermedad también es habitual en las colonias de gatos.

Al igual que pasa con el Sida de los humanos, los expertos matizan que un gato puede ser portador del FIV, viviendo durante años infectado por el virus sin que la enfermedad llegue a dar la cara y, por tanto, gozar de una esperanza de vida equiparable a la de cualquier otro gato. Y es que los profesionales de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) hacen hincapié en que estar infectado con el FIV no es lo mismo que tener Sida, especificando que esta enfermedad no presenta riesgo de contagio cruzado, es decir, que no puede afectar a las personas.

Todo depende del nivel de defensas que presente el sistema inmune del gato y del propio avance del virus ya que éste, al igual que en las personas, no mata al animal pero lo debilita hasta tal punto que cualquier otro problema de salud, por leve que sea, resulta fatal.

SÍNTOMAS

Tras pasar la etapa inicial del contagio de este virus, que es prácticamente asintomática, los veterinarios apuntan que el gato que comienza a desarrollar la enfermedad puede sufrir diferentes afecciones como la apatía, falta de su típico acicalado, la pérdida de peso, conjuntitivis, gingivitis, diarreas y hasta el desarrollo de algunos tipos de cáncer, entre otras.

FORMAS DE PREVENCIÓN

Los profesionales advierten que una vez infectado con el virus, el gato convivirá con él durante el resto de su vida, y no hay una vacuna disponible para el FIV. Es por ello que los veterinarios apuestan por la prevención como la mejor baza para hacer frente a esta enfermedad. De esta forma, aconsejan realizar de forma periódica análisis de sangre para comprobar si el gato da o no positivo en el FIV. 

En el caso de que el gato resulte infectado, los expertos recomiendan ofrecerle un estilo de vida saludable basado en una dieta de alta calidad, evitando los alimentos crudos; la desparasitación regular tanto interna, contra los gusanos, como externa, frente a las pulgas; además de seguir el protocolo de vacunación anual que evita que contraiga otras enfermedades. De igual forma, será aconsejable mantener al gato en el interior del hogar para que no quede expuesto a otras infecciones. 

Esta información es meramente orientativa. En Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario. 

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