El Grupo de Trabajo sobre Leishmaniosis Canina ha publicado una actualización de sus recomendaciones prácticas dirigidas a veterinarios clínicos
Actualizan las recomendaciones sobre el manejo clínico de la leishmaniosis canina
El Grupo de Trabajo sobre Leishmaniosis Canina ha publicado una actualización de sus recomendaciones prácticas dirigidas a veterinarios clínicos
Redacción -
29-05-2026 - 09:19 H -
min.
La leishmaniosis canina continúa siendo una de las enfermedades transmitidas por vectores más importantes y una amenaza para los perros en todo el mundo.
En este contexto, el Canine Leishmaniosis Working Group (CLWG) ha publicado una actualización de sus recomendaciones prácticas dirigidas a veterinarios clínicos para el diagnóstico, tratamiento y prevención de esta enfermedad.
Entre los expertos que forman parte del grupo se encuentra el veterinario Xavier Roura, y el trabajo ha contado con el apoyo de Ecuphar.
El documento recoge directrices prácticas basadas en la evidencia científica y en la experiencia clínica acumulada por los miembros del grupo durante los últimos 15 años.
El objetivo principal de estas recomendaciones es ayudar a los veterinarios en el manejo clínico de la leishmaniosis canina y unificar los enfoques diagnósticos, terapéuticos y preventivos frente a esta zoonosis causada por el protozoo Leishmania infantum.
El Canine Leishmaniosis Working Group fue creado en noviembre de 2005 con la finalidad de desarrollar un consenso científico y basado en la evidencia sobre el diagnóstico y manejo de la enfermedad.
Desde entonces, el grupo ha publicado diversos trabajos relacionados con el diagnóstico, la clasificación clínica, el tratamiento, el pronóstico y la prevención de la leishmaniosis en perros.
Las nuevas recomendaciones incluyen a perros en todos los estadios de la enfermedad, desde animales seropositivos no infectados hasta perros infectados, enfermos y gravemente enfermos.
Según explican los autores, el sistema de clasificación clínica del CLWG permite diferenciar entre perros infectados y perros clínicamente enfermos, a diferencia de otros sistemas que únicamente clasifican a los animales que ya presentan enfermedad clínica.
El documento también subraya que los diferentes estadios de la enfermedad no son permanentes y pueden variar a lo largo de la vida del perro en función de múltiples factores, como la edad, el hecho de vivir en zonas endémicas, el estilo de vida, la presencia de enfermedades concurrentes o los tratamientos utilizados.
En este sentido, las recomendaciones pretenden ayudar a los clínicos a determinar si un perro realmente padece leishmaniosis y necesita tratamiento específico frente a Leishmania.
Este enfoque, según detalla el grupo, contribuye a evitar el sobretratamiento, reduciendo así el riesgo potencial de aparición de resistencias a los medicamentos. Además, destacan que esta estrategia también puede traducirse en menores costes para los propietarios y en una reducción de los posibles efectos adversos asociados al tratamiento.
Los expertos recalcan igualmente que el contexto epidemiológico y clínico debe valorarse siempre de manera individual, teniendo en cuenta además la normativa legal de cada país en materia de tratamiento y notificación de la enfermedad.
Las recomendaciones actualizadas del CLWG han sido aprobadas por unanimidad por todos los miembros del grupo y tienen como finalidad resumir de forma práctica el diagnóstico, tratamiento y prevención de la leishmaniosis canina para facilitar el trabajo diario de los veterinarios clínicos.