Los veterinarios en todo el país ya participan activamente en el monitoreo y diagnóstico de posibles casos, el tratamiento de animales susceptibles, la notificación a las autoridades estatales y federales y la información a sus clientes
Los veterinarios de Estados Unidos se movilizan para hacer frente a la llegada del gusano barrenador al ganado del país
Los veterinarios en todo el país ya participan activamente en el monitoreo y diagnóstico de posibles casos, el tratamiento de animales susceptibles, la notificación a las autoridades estatales y federales y la información a sus clientes
Redacción -
08-06-2026 - 12:00 H -
min.
Recientemente, y tal y como informó Animal’s Health, el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmaba la detección de un caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en un bovino del condado de Zavala, en Texas.
Tras esto, la Asociación Médica Veterinaria Estadounidense (AVMA, por sus siglas en inglés) está impulsando una de las herramientas más importantes para prevenir, identificar, tratar y contener este parásito: el veterinario.
De esta manera, los profesionales de primera línea en todo el país ya participan activamente en el monitoreo y diagnóstico de posibles casos, el tratamiento de animales susceptibles, la notificación a las autoridades estatales y federales y la educación de sus clientes.
“Los veterinarios son los expertos de confianza sobre el terreno que poseen los conocimientos médicos necesarios para limitar el sufrimiento animal y prevenir una mayor propagación de este parásito”, declaró Michael Q. Bailey, presidente de la AVMA.
“La AVMA se compromete a proporcionar a sus miembros los recursos y la orientación actualizados que necesitan para mantenerse alerta, proteger a los animales de sus clientes y combatir eficazmente el síndrome del intestino irritable”, aseveró.
En este sentido, desde la AVMA están trabajando junto con socios federales, estatales y de la industria para apoyar una respuesta coordinada.
Debido a que las larvas de NWS se alimentan agresivamente del tejido vivo de animales de sangre caliente, causando daños tisulares e infecciones potencialmente mortales, la detección temprana y la intervención veterinaria rápida son esenciales. Los veterinarios están trabajando con sus clientes y otras personas para proteger a los animales susceptibles, incluyendo ganado, caballos, animales de compañía y fauna silvestre, centrándose en varias áreas críticas.
Una de ellas es la identificación de animales de alto riesgo. En este sentido, se recomienda monitorear de cerca a los animales más vulnerables al síndrome del intestino irritable, incluidos aquellos que han parido recientemente, son recién nacidos, tienen heridas abiertas o se han sometido recientemente a procedimientos quirúrgicos o de manejo como el descornado o el marcado con hierro candente.
Asimismo, es fundamental la evaluación de casos sospechosos. Esto implica evaluar activamente a los animales que presenten heridas, lesiones con secreción, olores fétidos, larvas visibles o daños tisulares inexplicables, especialmente a los animales que se encuentren en regiones afectadas o de alto riesgo, o que hayan sido trasladados recientemente desde ellas.
Otra de las áreas prioritarias es la recolección y el reporte de muestras, siguiendo los protocolos establecidos para la recolección de muestras y el reporte a través del funcionario estatal de salud animal y el veterinario a cargo del USDA APHIS VS del área.
Por último, los veterinarios desempeñan un papel clave en la orientación de las decisiones de tratamiento, garantizando que las intervenciones sigan las directrices oficiales; se basen en una práctica veterinaria sólida, en la selección y el uso adecuados de los productos veterinarios y en el estricto cumplimiento de los tiempos de espera cuando corresponda; y que la atención se preste dentro de una relación veterinario-cliente-paciente debidamente establecida.
Además de quienes brindan atención clínica directa, desde la AMVA recuerdan que muchos otros veterinarios desempeñan un papel fundamental en nuestra respuesta coordinada a esta amenaza para la salud animal.Entre ellos se incluyen funcionarios estatales y federales de sanidad animal que abordan políticas y gestión de emergencias, veterinarios de extensión, técnicos de diagnóstico de laboratorio veterinario, especialistas en vigilancia epidemiológica y epidemiología, investigadores, representantes de servicios profesionales veterinarios que apoyan a los veterinarios sobre el terreno con acceso a información sobre productos para la prevención y el tratamiento, veterinarios de salud pública y muchos más.