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“La prohibición del uso veterinario de la colistina afectaría al bienestar animal”

La FVE y Epruma llaman a los países de la Unión Europea a no incrementar el número de antibióticos prohibidos en animales, especialmente la colistina, que se necesita para tratar una enfermedad “devastadora” como es la colibacilosis

Steve Hallahan, presidente de Epruma.
Steve Hallahan, presidente de Epruma.

“La prohibición del uso veterinario de la colistina afectaría al bienestar animal”

La FVE y Epruma llaman a los países de la Unión Europea a no incrementar el número de antibióticos prohibidos en animales, especialmente la colistina, que se necesita para tratar una enfermedad “devastadora” como es la colibacilosis

Redacción - 04-04-2022 - 11:04 H - min.

Un comunicado conjunto de la Federación Europea de Veterinarios (FVE) y de la Plataforma Europea para el Uso Responsable de Medicamentos en Animales (Epruma) advierte que la prohibición del uso veterinario de la colistina afectaría el bienestar animal.

Este comunicado llega después de conocerse la lista de antimicrobianos reservados para humanos de la Unión Europea, que no incluye la colistina. No obstante, indican que los Estados miembros que deseen restringir o prohibir aún más el uso de determinados antimicrobianos de conformidad con la política nacional de uso prudente pueden hacerlo, de conformidad con las disposiciones del nuevo reglamento.

Precisamente, este mismo año se remitió una carta a la Comisión Europea firmada por 150 profesionales sanitarios en la que pedían que la colistina se reserve únicamente para la medicina humana, prohibiendo de hecho su uso en la producción e importación de alimentos de la Unión Europea.

Ante esta situación, la FVE y Epruma defienden el uso de colistina en animales. “Se necesitan antimicrobianos importantes específicos, como la colistina, para la salud animal a fin de tratar enfermedades y proteger el bienestar de los animales”, indican.

Asimismo, recuerdan que las ventas de colistina para uso veterinario están disminuyendo y la prevalencia de resistencia en animales sigue siendo baja. “Al mismo tiempo, el uso de colistina en los hospitales muestra un aumento espectacular, seguido de tendencias similares en la resistencia”, advierten.

Las instituciones europeas destacan que la transferencia de genes de resistencia a los seres humanos a través de la cadena alimentaria se considera una causa potencial de este aumento en la resistencia, pero la falta de datos “hace que sea imposible estimar el alcance de transferencia de resistencia de los animales”. “La evidencia científica actual no recomienda prohibir el uso de colistina en animales”, insisten.

La FVE y Epruma recuerdan que la propia Agencia Europea de Medicamentos considera que la prohibición del uso veterinario de colistina afectaría al bienestar animal. En este sentido, señalan que el uso principal de la colistina es para la colibacilosis, una enfermedad bacteriana infecciosa “devastadora”, en animales jóvenes, cerdos, corderos y aves de corral.

En este sentido, aclaran que el uso de colistina se restringe al tratamiento de la colibacilosis después de la prueba de susceptibilidad realizada por el veterinario para determinar qué antimicrobiano se necesita, con un período de tratamiento limitado de 7 días.

“La colistina solo se puede usar si no hay otras alternativas disponibles. Las alternativas son muy limitadas y dependen de cuál sea el mejor curso de tratamiento. Algunas alternativas son peores que la colistina, es decir, menos efectivas o con mayor potencial de efectos secundarios”, añaden.

EL USO VETERINARIO DE COLISTINA EN LA UE ESTÁ CONTROLADO

Epruma destaca también que existen programas en muchos Estados miembros —incluida España— para reducir el uso de polimixina, el grupo al que pertenece la colistina, en animales. Así, aseguran que los esfuerzos para reducir el uso han tenido éxito, ya que el informe ESVAC registra una disminución del 76,5% en las ventas de polimixinas (principalmente colistina) desde 2011.

Además, la vigilancia obligatoria de la UE muestra que la prevalencia de la resistencia a la colistina en animales sigue siendo baja (con variabilidad entre Estados miembros y especies).

Por otro lado, recuerdan que se están implementando más cambios en la cría de animales para prevenir colibacilosis y reducir la necesidad de usar colistina para el tratamiento de animales.

 

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