AnimalhealthEurope defiende que la prevención es una inversión para proteger la sanidad animal y los sistemas alimentarios
La prevención de las enfermedades animales gana peso como estrategia para proteger la ganadería de Europa
AnimalhealthEurope defiende que la prevención es una inversión para proteger la sanidad animal y los sistemas alimentarios
Redacción -
02-07-2026 - 15:44 H -
min.
Representantes de la Comisión Europea, organizaciones internacionales, la industria de sanidad animal, ganaderos, veterinarios y agentes financieros se reunieron en la conferencia anual de AnimalhealthEurope para debatir una cuestión considerada crucial para Europa y la comunidad internacional: cómo trasladar recursos desde la respuesta a las crisis provocadas por las enfermedades animales hacia su prevención. En un mensaje de vídeo de apertura, el comisario europeo Olivér Várhelyi aseguró que “el mensaje de esta conferencia es claro, y la Comisión está de acuerdo: la sanidad animal es una inversión, no un coste”.
El ponente principal, Holger Kray, del Banco Mundial, destacó que cada año se destinan miles de millones de euros a gestionar las consecuencias de los brotes de enfermedades animales, mientras que se invierte mucho menos en medidas de preparación que podrían reducir significativamente sus efectos de gran alcance. Asimismo, señaló que los brotes pueden tener consecuencias que perduren durante generaciones, entre ellas la pérdida de valiosos recursos genéticos del ganado, el impacto sobre las comunidades rurales, las perturbaciones del comercio y las amenazas para la seguridad alimentaria. “Europa está gastando miles de millones después del incendio en lugar de invertir en hacer los edificios resistentes al fuego”, afirmó, al tiempo que añadió que “el reto no es necesariamente gastar más, sino gastar de forma diferente”.
Dado que las enfermedades no conocen fronteras, la conferencia también abordó los avances a nivel internacional, entre ellos el recientemente lanzado foro PREVENT de la Organización Mundial de Sanidad Animal (Omsa). La directora general adjunta de la organización, Montserrat Arroyo, presentó esta iniciativa, que reúne a gobiernos, organizaciones internacionales, la industria de sanidad animal, actores de la cadena de suministro y productores de alimentos para transformar el impulso hacia la prevención de enfermedades en acciones concretas. Además, los participantes reclamaron una mayor implicación de los sectores de la salud humana y medioambiental para garantizar un verdadero enfoque ‘One Health’ integrado.
La primera mesa redonda analizó cómo puede financiarse de forma más eficaz la prevención y la preparación frente a las enfermedades animales y quién debe asumir esa financiación. Los participantes, entre ellos Paco Reviriego (DG SANTE), Chantal Rettigner (AFSCA), Antonella Rossetti (Gabinete Hansen) y Holger Kray (Banco Mundial), coincidieron en líneas generales en que las colaboraciones público-privadas constituyen una de las fórmulas más prometedoras para la gestión del riesgo en la agricultura. Asimismo, señalaron que la sanidad animal debe reconocerse como un bien público, al tiempo que sigue siendo una responsabilidad compartida por toda la cadena de valor ganadera.
También indicaron que los instrumentos sólidos de financiación pública, incluido el apoyo a través de la Política Agraria Común, siguen siendo esenciales, aunque deben complementarse con inversión privada, fondos mutuales y mejores herramientas de gestión del riesgo. Además, subrayaron la importancia de alinear las estrategias de vacunación con la política comercial, reconociendo que unos animales sanos constituyen la base de un comercio seguro y sostenible.
Tras esta mesa redonda, los asistentes escucharon el testimonio del veterinario Nicolas Berthollet, vicepresidente regional del Groupement Technique Vétérinaire de Francia, procedente de Haute-Savoie, una de las regiones más afectadas por el brote de dermatosis nodular contagiosa. Berthollet describió la confusión y la frustración vividas por las explotaciones afectadas durante las primeras fases del brote, cuando las vacunas no estaban disponibles de forma inmediata y muchos ganaderos apenas conocían la enfermedad ni cómo gestionarla.
Asimismo, relató las tensiones entre los ganaderos, los veterinarios encargados de aplicar las medidas de sacrificio sanitario y las autoridades locales, una situación agravada por la desinformación difundida en las redes sociales, que dio lugar a desconfianza entre la población y a un importante malestar en las comunidades afectadas. Según se expuso durante la conferencia, esta experiencia puso de relieve la importancia de la comunicación, la preparación y la confianza entre los ganaderos y las autoridades veterinarias antes de que se produzcan las crisis. Los participantes coincidieron en que una colaboración más estrecha en tiempos de normalidad resulta esencial para garantizar una respuesta eficaz durante las emergencias.
La segunda mesa redonda se centró en las barreras no financieras y en las medidas necesarias para reforzar la prevención de las enfermedades animales en Europa. Montserrat Arroyo (Omsa), Inma Aznar (EFSA), Marion Picot (CEJA) y Nicolas Berthollet reclamaron reforzar los sistemas de salud pública veterinaria, mejorar la educación y la formación tanto de ganaderos como de veterinarios y facilitar el acceso y el uso de datos cualitativos y cuantitativos. Asimismo, advirtieron de la existencia de lagunas en la inteligencia epidemiológica y de la dependencia de Europa de información procedente de fuera de sus fronteras para vigilar las amenazas emergentes.
Los participantes también destacaron los retos a los que se enfrenta la nueva generación de ganaderos y reflexionaron sobre la próxima publicación de la Estrategia Ganadera de la Unión Europea, subrayando que el éxito de esta estrategia no dependerá únicamente de los compromisos adquiridos, sino también de su aplicación efectiva. Asimismo, abordaron la importancia de las normas internacionales basadas en la evidencia científica, incluidos los avances en las estrategias de vacunación y en los estándares que respaldan tanto el control de las enfermedades como el comercio.
Otro de los temas recurrentes durante los debates fue la necesidad de un verdadero enfoque ‘One Health’, reconociendo la interrelación entre la salud animal, la salud humana y la salud medioambiental. Los participantes coincidieron en que las políticas aisladas de sanidad animal son insuficientes y defendieron una mayor coordinación entre sectores para reforzar la resiliencia frente a futuras amenazas sanitarias.
En la clausura del encuentro, la directora general de AnimalhealthEurope, Roxane Feller, afirmó que “una de las mayores amenazas para la resiliencia del sector ganadero son las enfermedades animales”. En este sentido, señaló que reforzar la preparación, fomentar la inversión en prevención, ampliar el acceso a la vacunación, favorecer un entorno regulatorio propicio, mejorar la recopilación y el uso de datos y fomentar la colaboración entre los sectores público y privado “será fundamental para salvaguardar los sistemas alimentarios y las comunidades rurales de Europa”. Además, concluyó que “el mensaje central de nuestra conferencia es claro: la prevención es una inversión que genera beneficios que van mucho más allá de la sanidad animal. Actuando juntos desde ahora, Europa puede construir un futuro más resiliente y sostenible para todos”.