Un nuevo estudio científico demuestra que la ganadería extensiva tradicional no solo convive con la naturaleza, sino que la mejora y, además, puede reducir el riesgo de enfermedades que afectan a animales y personas
Españoles descubren que la ganadería extensiva de rumiantes favorece la biodiversidad y reduce el riesgo de enfermedades
Un nuevo estudio científico demuestra que la ganadería extensiva tradicional no solo convive con la naturaleza, sino que la mejora y, además, puede reducir el riesgo de enfermedades que afectan a animales y personas
Redacción -
12-05-2026 - 16:20 H -
min.
Un equipo multidisciplinar de científicos del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), junto con investigadores de la Universidad de León, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Murcia y el Instituto de Ganadería de Montaña, ha publicado un estudio que cambia la forma de entender el papel de la ganadería extensiva en los ecosistemas ibéricos.
El estudio, que ha contado con financiación de los proyectos nacional “BioGraz” y regional “EcoEpi”, y que ha sido publicado en la prestigiosa revista Journal of Environmental Management, analiza la relación entre el pastoreo, la biodiversidad y la circulación de patógenos en 18 puntos de monitoreo repartidos por la Península Ibérica (15 en España y 3 en Portugal), abarcando diferentes bioregiones: desde la España atlántica hasta las costas mediterráneas, pasando por las llanuras cerealistas y los sistemas montañosos del interior.
En cada uno de estos enclaves, los investigadores estudiaron la comunidad de mamíferos mediante redes de cámaras trampa y evaluaron la salud del ecosistema a través del jabalí (Sus scrofa), una especie generalista y abundante que actúa como centinela de la salud del ecosistema.
“Los resultados muestran que allí donde hay ganado rumiante en sistemas extensivos tradicionales (ovejas, cabras o vacas pastando en libertad) hay una mayor riqueza y diversidad de mamíferos silvestres, así como una menor prevalencia de patógenos. Lejos de desplazar a la fauna silvestre, el ganado extensivo parece moderar la sobreabundancia de ungulados silvestres (un fenómeno cada vez más común en el medio rural europeo debido al abandono del campo) y, con ello, favorece comunidades ecológicas más equilibradas y diversas”, destacan en el estudio.
Por el contrario, los resultados indican que “la ausencia de ganado en extensivo genera un efecto de amplificación de enfermedades y una menor diversidad ecológica”.

En esta figura se muestra la distribución espacial de los lugares de estudio (a): el tamaño de los círculos representa la diversidad de mamíferos silvestres (índice de Shannon) y los símbolos correspondientes al ganado indican su presencia; la comparación de la diversidad de mamíferos (b) y la comparación de la seroprevalencia de patógenos en jabalíes entre comunidades con y sin ganado extensivo (c)
En relación con la circulación de patógenos, el estudio incluyó la exposición de los jabalíes a 14 patógenos distintos y encontró que la prevalencia de varios de ellos era significativamente más alta en las zonas sin ganado extensivo. Además, en esas mismas zonas, los jabalíes mostraban niveles más elevados de adenosina desaminasa (ADA), un marcador en sangre que refleja la activación del sistema inmune y la inflamación, constituyendo una señal de que los animales están sometidos a mayor presión infecciosa.
Ante estos resultados, los investigadores sugieren que el ganado, al competir por el espacio y los recursos con los ungulados silvestres (los principales reservorios de muchos patógenos compartidos), reduce su abundancia y conectividad. “Al disminuir los contactos entre hospedadores susceptibles, se dificulta la transmisión de enfermedades. Por el contrario, en ausencia de ganado en extensivo, la concentración de ungulados silvestres altamente conectados parece desencadenar un efecto de amplificación que dispara el riesgo de que se propaguen enfermedades”, destacan.
Estos hallazgos confirman que los sistemas tradicionales de pastoreo no solo contribuyen a mantener comunidades ecológicas más equilibradas, sino que también pueden desempeñar un papel protector frente a la propagación de enfermedades zoonósicas en la interfaz entre fauna silvestre, ganado y seres humanos. El trabajo subraya la importancia estratégica del sector ganadero extensivo en Europa, no solo como proveedor de alimentos, sino también como gestor del territorio y garante de servicios ecosistémicos esenciales.
“Este estudio evidencia que preservar y potenciar el pastoreo tradicional no es solo una cuestión cultural o económica, sino una estrategia esencial para garantizar la sostenibilidad ambiental, la salud pública y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios”, señalan los autores.
Además, la investigación destaca la necesidad de impulsar enfoques multidisciplinares que integren ecología, sanidad animal y gestión ganadera para avanzar hacia sistemas más sostenibles y resilientes. En un escenario global marcado por el cambio climático, la emergencia de enfermedades y las tensiones geopolíticas, reforzar los sistemas ganaderos tradicionales se presenta como una herramienta clave para mejorar la salud de los ecosistemas y fortalecer la soberanía alimentaria europea.
El primer autor del estudio, Alberto Perelló, fue reconocido por este trabajo con el XIX Premio ‘Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid’, otorgado por la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (Racve) en su convocatoria de 2025, así como con uno de los premios a los Trabajos de Fin de Máster de la Cátedra Participativa de Cambio Climático del Sector Primario de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El ganado extensivo como modulador de la relación entre la biodiversidad y los patógenos. Aquí se muestra la representación del modelo lineal generalizado mixto que compara la dinámica de la tasa de coexposición individual de los jabalíes (riqueza de patógenos) entre comunidades con y sin ganado extensivo cuando aumenta la riqueza de mamíferos silvestres (a); y del modelo lineal generalizado mixto de las diferencias en la activación del sistema inmunitario entre comunidades con y sin ganado (b)