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Profundizando en el asma equino, una enfermedad animal poco conocida

Después de haber creado un sistema para diagnosticar el asma equino, Laurent Couëtil, veterinario experto en équidos, está buscando una solución a esta dolencia

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El veterinario Laurent Couëtil colocando un nebulizador equino para administrar un tratamiento contra el asma a un caballo. Foto: Rebecca Wilcox.

Profundizando en el asma equino, una enfermedad animal poco conocida

Después de haber creado un sistema para diagnosticar el asma equino, Laurent Couëtil, veterinario experto en équidos, está buscando una solución a esta dolencia

Alfonso Neira de Urbina - 02-05-2019 - 09:42 H

Los caballos de carreras sufren una limitación a la hora de correr, el asma. Un problema al que está buscando solución Laurent Couëtil, director del centro médico de deportes equinos de la Universidad de Purdue (EEUU) y profesor de medicina interna de grandes animales en la Facultad de Veterinaria de dicha institución académica, quien ha explicado que “a diferencia del corazón o los músculos, el pulmón de los caballos de carreras es un factor limitante, incluso en caballos sanos”.

Couëtil ha estado a la cabeza de la investigación de esta dolencia desde que se diagnosticara oficialmente en 2016 el ‘asma equino’, momento en el que el veterinario colaboró con otros tres investigadores para la adopción del término.

Las investigaciones del profesor universitario y sus esfuerzos en lo referente al asma equino no se han quedado en la terminología. Es más, en el transcurso de dos años el veterinario ha logrado crear una mejor comprensión de la dolencia, e incluso inventar una nueva forma de diagnóstico.

En este sentido, Couëtil, que en otra investigación determinó que el 80% de los caballos de carreras estudiados sufrían asma leve o moderado y que cuando peor era la dolencia, peor corrían, ha conseguido desarrollar un nuevo método de diagnóstico aún con lo complicado que era dadas las características de esta especie animal.

“En los seres humanos la prueba más común que se realiza para detectar el asma es la exhalación forzada. La enfermera entrena al paciente para que respire los más profundamente posible y solple tan fuerte como pueda”, ha señalado Couëtil, quien ha explicado que “es fácil para las personas porque podemos seguir instrucciones, pero esto es algo que no se puede poner en práctica con los caballos, así que trabajé con los ingenieros de la Universidad de Purdue para desarrollar una prueba de función pulmonar adaptada para los caballos”.

Couëtil tampoco se quiere quedar en el hito de haber creado un sistema de diagnóstico que usa un ventilador mecánico y una serie de tanques que ejercen diversas presiones, y ahora está dispuesto a encontrar una solución al asma equino.

En muchas ocasiones esta dolencia se trata con corticosteroides, pero esta sustancia genera dos problemas. Por un lado puede generar una violación de las normas de dopaje en las carreras y, por otro lado, puede suprimir el sistema inmune y poner en riesgo la salud del animal.

Las investigaciones de Couëtil señalan que las causas del asma equino más comunes son ambientales y el mayor riesgo para el caballo es el polvo y los entornos polvorientos. Para determinar esta realidad, el veterinario, en un estudio publicado recientemente, equipó a los caballos de carreras con sensores en sus hocicos, con la intención de medir la cantidad de polvo que estaban inhalando. Los resultados apuntaron a que la mayor parte del polvo que inhalaban provenía del heno.

"Sabemos que el polvo es el problema, ahora estamos tratando de descubrir cómo reducirlo. En nuestro próximo estudio estamos probando diferentes tipos de heno para ver si podemos reducir la cantidad de polvo con el que entran en contacto los caballos mientras comen", ha explicado Couëtil.

Esta investigación dividirá a los caballos en dos grupos. Por un lado, algunos équidos serán alimentados con heno cocido al vapor, incubado en una caja similar a una sauna durante una hora para matar el moho y acabar con gran parte del polvo. El otro grupo se alimentará con ensilado o heno embalado.

Por ahora, la investigación ha demostrado que cuando los caballos se alimentan con una opción alimenticia que contiene menos polvo, los suplementos de ácidos grasos omega-3 mejoran y se acelera la recuperación. "El siguiente paso para nosotros es tratar de entender el mecanismo que hace que eso suceda", ha concluido Couëtil.

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