Un estudio prospectivo, multicéntrico y observacional ha analizado más de 12.000 sedaciones en pie en caballos y ponis de 61 centros de 23 países
Un estudio internacional analiza la mortalidad relacionada con la sedación en pie en caballos
Un estudio prospectivo, multicéntrico y observacional ha analizado más de 12.000 sedaciones en pie en caballos y ponis de 61 centros de 23 países
Redacción -
26-06-2026 - 08:01 H -
min.
La sedación en pie en caballos es una herramienta habitual en la práctica clínica equina, especialmente cuando permite realizar procedimientos quirúrgicos o pruebas avanzadas de diagnóstico por imagen evitando la anestesia general. Sin embargo, un nuevo estudio advierte de que esta técnica no está completamente exenta de riesgo.
El trabajo ha analizado 12.307 sedaciones en pie en caballos y ponis realizadas en 61 centros de 23 países. El objetivo fue evaluar la mortalidad durante el procedimiento y en los siete días posteriores, así como describir cómo se realiza actualmente este tipo de sedación en la práctica clínica equina.
La investigación recogió datos de procedimientos realizados bajo sedación en pie para cirugía o diagnóstico avanzado, siempre que se hubiera utilizado al menos una dosis adicional o una infusión continua.
Los procedimientos se dividieron entre casos cólicos y no cólicos, y el desenlace a los siete días se clasificó como vivo, eutanasiado o muerto.
Según los resultados del estudio, la mortalidad global fue del 0,15%, con 19 muertes registradas entre las 12.307 sedaciones analizadas. En los casos no cólicos, la tasa fue del 0,13%, con 16 muertes entre 12.237 procedimientos, mientras que en los casos cólicos alcanzó el 4,29%, con 3 muertes entre 70 procedimientos.
En los casos no cólicos, la principal causa de muerte fueron las complicaciones abdominales, que representaron el 62,5% de los fallecimientos registrados en este grupo. También se notificaron fracturas o refracturas en el 18,75% de los casos, dos animales fueron encontrados muertos y una muerte se atribuyó a otros motivos.
El estudio muestra además que los protocolos actuales de sedación en pie se basan mayoritariamente en combinaciones de agonistas alfa-2 y opioides, con o sin acepromazina.
Otro de los aspectos destacados del trabajo es el uso limitado de medidas de soporte y monitorización. Solo el 24,2% de los caballos recibió fluidoterapia y la anestesia locorregional se realizó en el 37,6% de los procedimientos.
La monitorización cardiopulmonar fue reducida en muchos casos. La temperatura se registró en el 5,8% de los procedimientos, el electrocardiograma en el 3,8%, la presión arterial no invasiva en el 2,1%, el dióxido de carbono al final de la espiración en el 1,1% y la pulsioximetría en el 0,9%.
Los investigadores señalan que, aunque la mortalidad observada es baja, los caballos pueden morir de forma inesperada en los siete días posteriores a una sedación en pie. Además, el análisis del estudio apunta al estado físico ASA como el principal indicador asociado al riesgo de mortalidad, y la mayoría de las muertes se concentraron en las primeras 48 horas.
Por todo ello, los investigadores concluyen que la sedación en pie en caballos no está libre de riesgo y que deben realizarse esfuerzos para reducir todavía más estas tasas de mortalidad.