DOMINGO, 6 de septiembre 2026

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Fuerteventura difunde recomendaciones para proteger a los caballos del virus del Nilo Occidental tras los casos en Gran Canaria

Se trata de recomendaciones para que los propietarios de caballos reconozcan los signos de la fiebre del Nilo Occidental y reduzcan la exposición a los mosquitos ante la circulación confirmada del virus en équidos de Gran Canaria

Los caballos y las personas son huéspedes accidentales, por lo que el virus no se transmite normalmente de caballo a persona ni entre caballos.
Los caballos y las personas son huéspedes accidentales, por lo que el virus no se transmite normalmente de caballo a persona ni entre caballos.

Fuerteventura difunde recomendaciones para proteger a los caballos del virus del Nilo Occidental tras los casos en Gran Canaria

Se trata de recomendaciones para que los propietarios de caballos reconozcan los signos de la fiebre del Nilo Occidental y reduzcan la exposición a los mosquitos ante la circulación confirmada del virus en équidos de Gran Canaria

El Cabildo de Fuerteventura ha publicado información dirigida a los propietarios de caballos para reconocer signos compatibles con la fiebre del Nilo Occidental y reducir la exposición a los mosquitos ante la circulación confirmada del virus en équidos de Gran Canaria.

Las recomendaciones se difunden después de que el virus se haya detectado en équidos de dos municipios de Gran Canaria. El último foco fue confirmado el 28 de agosto en Santa Brígida, donde resultó afectado uno de los 54 équidos presentes en una explotación. Este episodio se sumó al confirmado el 18 de agosto en San Bartolomé de Tirajana.

La institución recuerda que se trata de una enfermedad vírica transmitida por mosquitos. Las aves mantienen el ciclo, mientras que los caballos y las personas son huéspedes accidentales, por lo que el virus no se transmite normalmente de caballo a persona ni entre caballos.

Entre las principales señales de alerta figuran la descoordinación o el caminar tambaleante, la debilidad, los tropiezos y la dificultad para levantarse. También pueden aparecer temblores o fasciculaciones musculares, y la fiebre puede no estar presente. El material señala asimismo los cambios de conducta o la somnolencia, las alteraciones de la cara, la deglución o la visión, así como la postración, las convulsiones o la parálisis.

Ante síntomas compatibles, el Cabildo recomienda contactar inmediatamente con el veterinario. Hasta recibir sus indicaciones, aconseja no forzar ni transportar al animal y dejarlo en un lugar seguro para evitar lesiones. Al informar al profesional, el propietario debe facilitar la ubicación del caballo, los síntomas observados, su estado de vacunación y los movimientos realizados recientemente.

Como medidas preventivas, la institución aconseja consultar con el veterinario la vacunación y su pauta, eliminar o renovar el agua estancada de cubos, bebederos y depósitos, y reducir la exposición de los caballos al amanecer y al anochecer.

También recomienda utilizar mosquiteras, ventiladores y repelentes autorizados, además de mantener limpia la cuadra. Para proteger a las personas, propone emplear repelente y ropa que cubra la piel, instalar mosquiteras y evitar la acumulación de agua junto a viviendas y cuadras.

El documento precisa que estas indicaciones no sustituyen la valoración veterinaria y que tanto las vacunas como los repelentes deben utilizarse conforme a las indicaciones de un profesional.

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