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ENTREVISTA

Pedro Luis Lorenzo (Parte II)

Presidente de la Conferencia de Decanos de Veterinaria de España

"El Grado debería enseñar qué tipo de mercado va a encontrarse el veterinario tras la carrera"

Pedro Luis Lorenzo (Parte II)

Presidente de la Conferencia de Decanos de Veterinaria de España

"El Grado debería enseñar qué tipo de mercado va a encontrarse el veterinario tras la carrera"

Redacción - 04-02-2019 - 17:50 H

Licenciado y Doctor en Veterinaria, Pedro Luis Lorenzo, actual presidente de la Conferencia de Decanos de Facultades de Veterinaria de España, ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional al ámbito de la docencia y la investigación relacionada con la salud animal.

De hecho, a su tarea como presidente de los veterinarios españoles, se suma la de decano de Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense, la de profesor del Departamento de Fisiología Animal de la misma facultad y la de investigador.

Pedro Luis Lorenzo ha formado parte de centros de investigación de Alemania, Brasil, Canadá, Estados Unidos e Italia y ha dirigido másteres y numerosos proyectos de investigación.

En una entrevista en exclusiva para Animal’s Health, el decano de los veterinarios españoles repasa la situación actual de la profesión y del Grado en Veterinaria, así como otros aspectos relacionados con la salud animal.

P. Durante su trayectoria ha viajado por muchos países para formarse e investigar, ¿recomienda esta experiencia a los estudiantes?

R. Sin duda. Ahora los estudiantes tienen la ventaja de contar con un magnífico programa de movilidad como es el Erasmus, que les permite hacer eso que a muchos de nosotros quizás no se nos permitió, porque eran otros tiempos. Lo recomiendo, porque te abre la mente y te abre a maneras nuevas de trabajar. También te valoran de una manera distinta. No es que los que están fuera lo hagan mejor que nosotros, sino que lo hacen de manera distinta, y eso te enriquece a la hora de trabajar. Por eso lo recomiendo a los estudiantes y a los que ya no lo son, porque la formación continua es fundamental.

P. ¿Qué nuevos campos se les abrirán a los veterinarios que están estudiando actualmente de cara al futuro?

R. Uno de ellos es el bienestar animal, que se da en la carrera pero no como una asignatura troncal. Hay trazos en varias asignaturas, pero por lo general no existe una asignatura como tal. Por otro lado, está lo relacionado con el marketing y la creación de empresas veterinarias. Deberíamos enseñar como generalidad qué tipo de mercado se va a encontrar fuera el veterinario. También se abre el campo del medio ambiente y todo lo relativo con la sostenibilidad o la experimentación animal, que es un nicho de colocación de los veterinarios. De todos estos aspectos tendríamos que ampliar la formación como contenidos de futuro en el Grado.

P. Al igual que ocurre en otras carreras, la diferencia de precios de los créditos del Grado puede ser muy abultada en función de la comunidad autónoma en la que se estudie, ¿cómo se puede solucionar esta tendencia?

R. Se puede solucionar de la misma manera que el problema del exceso de alumnos en las facultades, con una legislación nacional. Actualmente la legislación para fijar el precio de las matrículas depende de las autonomías y la variedad de precios es tremenda. Barcelona es la facultad con el precio del crédito más caro, y Canarias con los precios más baratos, y entre una y otra el precio puede ser casi el doble.

Esto además se acentúa en el caso de que el alumno suspenda la asignatura. Por ello, con una solución estatal, que también podría limitar el número de estudiantes que entran en la carrera, se podría limitar el precio a pagar por una matrícula. Porque, además, en las ciudades donde es más caro vivir, las matrículas suelen ser aún más caras. Y es un sinsentido.

P. Hace unos años algunos medios publicaron informaciones polémicas sobre la situación de los animales que se usaban en el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Complutense y a raíz de ello ha nacido una plataforma que exige más transparencia por parte de la universidad sobre este tema, ¿cómo valora la situación?

Hay que tener presentes dos cuestiones distintas. Por un lado, hay un movimiento en el cual se pretende una mayor transparencia y bienestar de los animales que usamos para prácticas. Cuando surgió este movimiento de parte de los estudiantes, me reuní con algunos de los que habían difundido las informaciones para enseñarles nuestras instalaciones. Hemos firmado también un manifiesto de transparencia en cuanto a la utilización de animales en prácticas y son públicos los protocolos que se usan en la gestión de los animales que se utilizan para las prácticas. Es algo con lo que estamos de acuerdo.

Por otro lado, hay un movimiento común a todas las facultades y que promulga que no debe haber animales en la docencia de los estudiantes de Veterinarios. Esto es distinto. Nosotros consideramos que hay que reemplazar al animal siempre que sea viable. Usamos por ejemplo maniquís o brazos sintéticos para practicar inyecciones. Pero la explotación de un animal o ciertas prácticas que vienen reguladas por la ley europea, no hay más remedio que hacerlas con animales. Y en este caso no podemos estar de acuerdo con estos movimientos. Aunque la manera de hacerlo sí puede mejorarse y controlarse, para garantizar el bienestar animal.

P. La figura del auxiliar de veterinario sigue aún sin regularse en España, ¿cree que sería positivo para el sector o supondría una mayor competencia para los veterinarios?

R. Creo que es algo positivo que se regule esta figura. El colectivo existe y de eso no hay duda. Otra cosa son las cuestiones de injerencia profesional. Es una figura importante y creo que hay que regular su formación y la propia figura. Y debería ser una regulación nacional, que homologara los criterios de lo que ocurre en las distintas autonomías, porque como posible formación que algún día las facultades podamos dar, debería haber una base legal clara para la formación del auxiliar, que al fin y al cabo es un ayudante del veterinario. No creo que existieran problemas de instruimos si quedan clara las funciones de cada profesional.

En el ámbito ganadero, es distinto. Nosotros formamos a los futuros inspectores de mataderos o explotaciones ganaderas. Hoy por hoy, esa función la tiene que hacer un veterinario licenciado o graduado. Y si la legislación no permite otra cosa tiene que ser así. Porque quien controla aquello que va a llegar al consumo humano tiene que tener una formación, y hay que exigirla, y si no se tiene, no tendría cabida.

P. ¿Es la sociedad española realmente consciente de lo que significa el concepto One Health?

Es una cuestión de difusión. Creo que la sociedad no está recibiendo suficientemente el mensaje. Hay que incidir más, porque el paradigma de una sola salud es una de las mejores iniciativas que surgen desde la profesión sanitaria en general. Por ello creo que hay que incidir mucho más en su difusión. En las facultades se incide en ello, tenemos catedráticos insignes muy implicados en charlas de este tipo y es de esperar que en las propias facultades y los colegios haya un mayor empuje para que la sociedad conozca, no sólo el trabajo que realiza el veterinario, sino la relación con el concepto de One Health.

P. ¿Hacen falta leyes más duras de maltrato animal?

Hacen falta leyes más duras y hace falta que se apliquen. Quizás haya quien diga que las leyes existen, pero cada día vemos cuestiones que son absolutamente intolerables. Por ello es importante que se apliquen de una manera ejemplar, y después si hay que hacerlas más punitivas, también lo veo bien.

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