LUNES, 4 de marzo 2024

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EMPRESAS

El uso en veterinaria de la aglepristona en gatas

La veterinaria experta en reproducción Xiomara Lucas aborda en el podcast ‘Virbac Contigo’ el uso de la aglepristona en gatas

Xiomara Lucas, diplomada europea en reproducción de pequeños animales y profesora titular del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Universidad de Murcia.
Xiomara Lucas, diplomada europea en reproducción de pequeños animales y profesora titular del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Universidad de Murcia.

El uso en veterinaria de la aglepristona en gatas

La veterinaria experta en reproducción Xiomara Lucas aborda en el podcast ‘Virbac Contigo’ el uso de la aglepristona en gatas

Redacción - 30-11-2023 - 10:01 H - min.

Virbac Contigo’, el podcast de Virbac para fomentar la formación de los veterinarios, sigue con su compromiso de mantener informados a estos profesionales sanitarios de varios ámbitos de la salud animal. En un nuevo episodio que se acaba de publicar, la experta Xiomara Lucas aborda el uso de la aglepristona en gatas.

En el nuevo podcast recientemente publicado, Lucas, diplomada europea en reproducción de pequeños animales y profesora titular del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Universidad de Murcia, responde a una serie de cuestiones como el uso de la aglepristona para interrumpir la gestación en la gata, cuándo debe ser aplicada por los veterinarios, las dosis, y si son diferentes las hormonas implicadas en la gestación de la gata y la perra.

En primer lugar, la experta señala que el engranaje hormonal que regula la gestación de la gata es muy similar al descrito en la perra. No obstante, recuerda algunas de las características que las diferencian.

“Como todos bien sabemos, la gata es poliéstrica estacional creciente y de ovulación inducida, aunque ya se reconoce que un tercio de las gatas pueden tener ovulaciones espontáneas”, resalta la experta veterinaria.

Por otro lado, la gestación de una gata suele oscilar entre 52 a 74 días después de la monta, con un promedio más o menos de unos 64 días. “Al igual que ocurre en la especie canina, la síntesis de la progesterona por parte de los cuerpos lúteos es necesaria durante toda la gestación”, explica Lucas.

De esta manera, indica, las concentraciones séricas o plasmáticas de esta hormona se mantienen estables hasta aproximadamente el día 62/64 de la monta, momento en el cual su concentración va a disminuir bruscamente, coincidiendo con el día del parto.

LAS DIFERENCIAS MÁS IMPORTANTES ENTRE PERRAS Y GATAS

Entre las diferencias más notables entre la gata y la perra, la experta defiende que la primera y fundamental es que los niveles de progesterona son significativamente superiores en gatas gestantes con respecto a las que no lo son o no lo están. “Por todo ello, a diferencia de la perra, en la gata sí que parecen existir mecanismos de reconocimiento maternal”, afirma.

Lucas apunta durante el podcast que en la especie felina también podrían usarse los antiprolactínicos como métodos abortivos, pero con los mismos inconvenientes que mencionamos para la especie canina. Es decir, detalla, que para ser efectivos deben de ser administrados por encima del día 40 de gestación, siendo más traumáticos para la gata porque ya está en periodo fetal.

“La segunda característica propia de la gata que la diferencia de la perra es la producción exógena por parte de la placenta felina de progesterona”, destaca e incide en que es un hecho que no ocurre en el caso de la perra.

A este respecto, rememora que hasta hace unos años se consideraba que podría ser una fuente muy importante de dicha hormona, ya que experimentos que realizaban ovariectomías a partir del día 50 de gestación en esta especie no evitaban que en algunas gatas la gestación siguiera adelante.

“Experimentos posteriores han confirmado que sí que existe dicha secreción exógena de la placenta de progesterona, que puede interferir evidentemente en el éxito de nuestros tratamientos abortivos. Pero a diferencia de lo planteado inicialmente, dicha secreción no es muy alta, por lo que no siempre es posible medir esta progesterona exógena en circulación periférica”, señala Lucas.

Durante el podcast, Lucas analiza el uso de la aglepristona como método para interrumpir la gestación en la gata. “Al igual que en la perra, podemos utilizar el aglipristone para entorpir la gestación, aunque sea un uso off label”, subraya la experta.

Una vez aplicado el tratamiento, la interrupción de la gestación se da como promedio entre 4 y 7 días después. “Sin embargo, por las características hormonales especiales que tiene la gestación, la eficacia del tratamiento va a variar dependiendo del momento de la gestación donde lo apliquemos”, indica.

Eso sí, advierte que no es recomendable administrarlo más allá del día 40-42 de la monta, puesto que la placenta de la gata puede sintetizar cierta cantidad de progesterona, por lo que la eficacia del tratamiento disminuye significativamente.

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