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EMPRESAS

Riesgos y oportunidades del futuro tecnológico para la profesión veterinaria

Herramientas tecnológicas de última generación, como el software de gestión de clínicas veterinarias Provet Cloud, han irrumpido en el día a día de los veterinarios facilitando su trabajo y mejorando la atención a sus pacientes

En veterinaria una de las tecnologías de más rápido crecimiento es la telemedicina.
En veterinaria una de las tecnologías de más rápido crecimiento es la telemedicina.

Riesgos y oportunidades del futuro tecnológico para la profesión veterinaria

Herramientas tecnológicas de última generación, como el software de gestión de clínicas veterinarias Provet Cloud, han irrumpido en el día a día de los veterinarios facilitando su trabajo y mejorando la atención a sus pacientes

Redacción - 19-01-2023 - 14:40 H - min.

A medida que el ser humano ha pasado de la Era Agraria (siglo XVIII) a la Era Industrial (siglo XIX), y de la Era de la Información (siglo XX) a lo que se conoce como la actual Era de la Experiencia, se ha producido una despersonalización de gran parte de lo que le rodea. El chat, los mensajes de texto, los chatbots, el correo electrónico, las aplicaciones y otras herramientas han sustituido prácticamente al teléfono y a la comunicación tradicional cara a cara.

En este sentido, la tecnología bien empleada puede convertirse en un importante aliado en el día a día de los veterinarios. Por ello, desde Provet Cloud, el software de gestión de centros veterinarios que ya se ha posicionado como líder en el sector, han querido compartir un artículo del consultor, profesor universitario y doctor en Veterinaria Peter Weinstein, en el que se analiza los límites de la alta tecnología (o tecnología punta) en la clínica veterinaria y los riesgos y oportunidades que presenta el futuro tecnológico para la profesión veterinaria.

El articulo comienza explicando que, en una profesión sanitaria como la medicina veterinaria, la tecnología ha sido un gran activo desde el punto de vista del diagnóstico y el tratamiento; ha sido un gran recurso desde el punto de vista de la gestión de datos; y ha proporcionado complementos para la transferencia de información desde el punto de vista de la experiencia.

“A medida que la práctica de la medicina veterinaria y el negocio de la medicina veterinaria se han vuelto más y más dependientes de la alta tecnología, no podemos perder el importante papel que desempeña el contacto directo en la experiencia del cliente y del paciente”, advierte Weinstein.

Eso sí, el crecimiento de la tecnología en el ámbito clínico —desde la resonancia magnética, la tomografía computarizada y la radiología digital hasta los dispositivos portátiles que pueden realizar un seguimiento de la salud del paciente— seguirá contribuyendo a las habilidades de los veterinarios como diagnosticadores e influyendo en los planes de tratamiento. “Esta alta tecnología nos permite estar más en contacto con las condiciones de nuestros pacientes”, recuerda el doctor en Veterinaria.

Por otro lado, en los últimos años se ha producido una explosión de aplicaciones, recursos y programas que ayudan a los profesionales veterinarios a "conectar" más estrechamente con los clientes en el caso de los servicios.

EL SOFTWARE VETERINARIO COMO ALIADO DE LA CLÍNICA

La integración del software de gestión de la información de la clínica con la nube, como en el caso de Provet Cloud, permite el acceso las 24 horas del día, los7 días de la semana y los 365 días del año, para supervisar los casos y estar en contacto con los clientes con los resultados de laboratorio e imagen más actualizados y el estado de los pacientes hospitalizados. “Las aplicaciones también han permitido a nuestros clientes acceder a los historiales médicos de sus mascotas para viajar o en caso de emergencia”, remarca.

Las aplicaciones y sitios web en línea permiten a los clientes concertar citas, rellenar recetas, pedir comida a domicilio y elegir cómo quieren que se comuniquen con ellos (correo electrónico, SMS, correo ordinario…). Del mismo modo, las clínicas veterinarias pueden mantener informados a sus clientes sobre sus mascotas con mensajes de texto o correo electrónico que pueden educar, informar, recordar y fomentar un cuidado mejor, más exhaustivo y más personalizado. “Y todo esto puede automatizarse con sólo pulsar unas teclas”, destaca.

Asimismo, Weinstein señala que una de las tecnologías de más rápido crecimiento es la telemedicina. “Se trata de utilizar la tecnología para comunicarse con los clientes y sus mascotas. Hace que la distancia sea cosa del pasado y elimina algunas barreras a la comunicación al poner (en algunos casos) al hospital y a la mascota virtualmente cara a cara”, subraya.

“A medida que seguimos viendo crecer la atención virtual y ampliarse su utilización, se abren nuevos mundos para la atención al paciente y la experiencia del cliente. Pero, ¿ampliará esta herramienta de alta tecnología (y virtual, no existente físicamente) la brecha entre los médicos y su deseo de ser de alto contacto, o proporcionará más y nuevas oportunidades?”, se pregunta el doctor en Veterinaria.

CÓMO LA TECNOLOGÍA FACILITÓ LA VIDA EN TIEMPOS DIFÍCILES

Debido a la naturaleza contagiosa de Covid, los centros veterinarios integraron cada vez más tecnología en la experiencia del cliente. Dado que los millennials representan más del 50% de los propietarios de mascotas, este cambio no solo era necesario, sino que esta generación lo esperaba.

Gran parte de la tecnología hizo la vida más fácil —citas en línea, recarga de recetas, pago de facturas en línea, recopilación de información de clientes y pacientes, y recopilación de historiales—, todo lo cual ahorró tiempo y tuvo un efecto positivo en la experiencia del cliente. “Estas nuevas herramientas son un magnífico ejemplo de cómo la alta tecnología cierra la brecha que separa el contacto directo con el cliente al agilizar procesos que, de otro modo, serían ineficaces”, celebra el profesor.

Los estudios demuestran que una mayor personalización y comodidad para el cliente, y sobre todo un mayor control, aumentan sus visitas y su satisfacción. Y en muchos casos, la tecnología supone un ahorro de costes.

“Hemos visto que las limitaciones de la tecnología animan a la gente a buscar un servicio cara a cara cuando los servicios automatizados no dan la respuesta. El servicio puede ser emocional. La tecnología no. Y si lo pensamos bien, la gente sigue prefiriendo a personas que les ayuden a resolver problemas —especialmente sanitarios— para ellos y sus mascotas”, analiza el consultor veterinario.

ALTA TECNOLOGÍA Y “ALTO CONTACTO”

Con el aprendizaje automático, la inteligencia artificial y la realidad virtual convirtiéndose en realidad, el futuro de la tecnología no tiene límites; y la Era de la Experiencia ya parece muy diferente de la Era de la Información.

“En la medicina veterinaria, debemos utilizar todas las tecnologías a nuestro alcance para crear la experiencia que nuestros clientes desean y para ayudar a automatizar tareas que liberen a nuestro equipo para proporcionar una mejor atención cuando la única opción sea estar en persona”, enfatiza Weinstein.

Por ello, explica lo que hace falta para que sea a la vez tecnología de última generación o alta tecnología y “alto contacto”. Así, según el experto se necesita: Preocuparse primero por el cliente y el paciente, comunicación sobre los planes para añadir opciones tecnológicas, y comprender las necesidades y deseos de las distintas generaciones.

Además, se necesita claridad sobre dónde funciona la alta tecnología y dónde no, tanto con el equipo como con los clientes; relaciones que no pueden verse afectadas por un exceso de tecnología; y confianza, que sigue siendo el resultado de una conversación y un contacto.

“Para la mayoría de los clientes, lo mucho que te preocupas por ellos influirá en lo cómodos que se sientan con tus planes de alta tecnología”, advierte el veterinario.

Por último, Weinstein reflexiona sobre un ejemplo que apunta a la importancia de mantenerse conectado con los sentimientos de los clientes. “Hace poco, el fabricante de automóviles KIA lanzó un anuncio de su EV6 con un ‘perro robot’. Al ver el anuncio, uno siente empatía por el perro, que suspira por su dueño y hace todo lo posible por encontrarlo, pero se queda sin batería por el camino. Por supuesto, el anuncio tiene un final feliz: su propietario (¿un veterinario?) enchufa tanto su coche eléctrico como el perro robot, devolviéndoles la vida”, rememora.

“Como veterinario, quiero abrazar al perro robot y a su propietario. Y a medida que avanzamos en nuestra vida profesional, debemos tener presente que la empatía y la compasión están relacionadas con los sentimientos. Por mucho que queramos integrar y utilizar la tecnología, recuerda: puedes abrazar a una mascota y a su propietario, pero no puedes conseguir la misma liberación de oxitocina abrazando un microchip”, concluye.

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