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EMPRESAS

La radiofrecuencia acelera la recuperación de un perro tras una cirugía

La veterinaria Michela Arena ha logrado, gracias al uso de la radiofrecuencia monopolar a 448khz, acelerar la recuperación tras una cirugía cervical en un dálmata con espasticidad muscular, y que éste vuelva a andar

La radiofrecuencia acelera la recuperación de un perro tras una cirugía

La radiofrecuencia acelera la recuperación de un perro tras una cirugía

La veterinaria Michela Arena ha logrado, gracias al uso de la radiofrecuencia monopolar a 448khz, acelerar la recuperación tras una cirugía cervical en un dálmata con espasticidad muscular, y que éste vuelva a andar

Redacción - 24-08-2020 - 12:56 H

Recientemente, la veterinaria rehabilitadora y presidenta de la Asociación de Veterinarios Especialistas en Rehabilitación y Fisiatría, Michela Arena, presentó un caso clínico en el que concluyó que el uso de la radiofrecuencia monopolar a 448khz puede acelerar los procesos curativos de los tejidos en los perros de manera similar a como lo hace en medicina humana.

Ahora, la experta en rehabilitación veterinaria ha presentado otro caso que concluye que esta tecnología es capaz de acelerar los procesos fisiológicos de recuperación, y que la mejor oxigenación de los grupos musculares afectados se refleja en una mayor y mejor respuesta del músculo para recuperar sus funciones.

La capacidad de la radiofrecuencia se demuestra en el caso de Coco, un macho de dálmata sin esterilizar de 6,5 años, que acudió a la clínica veterinaria porque presentaba episodios de ataxia de las 4 extremidades de cerca de un año de duración, seguidos de una tetraparálisis. Por ello, los veterinarios decidieron realizarle una resonancia magnética, que reveló una estenosis cervical con protrusión discal C2-C3, que fue abordada con cirugía.

Transcurridos 5 días de la cirugía, Coco fue remitido al Servicio de Rehabilitación con una disminución de la movilidad (tetraparesia) no ambulatoria con espasticidad —trastorno motor que contrae los músculos y dificulta y/o imposibilita total o parcialmente el movimiento de estos— de extremidades anteriores, dolor cervical, atrofia muscular generalizada y aumento de los reflejos espinales en los cuatro miembros.

Debido a que la radiofrecuencia es ampliamente utilizada en rehabilitación humana, y que sus principales efectos están basados en su capacidad de incrementar la temperatura de los tejidos y entre muchas de sus aplicaciones destaca su uso en protocolos de descomprensión espinal, consideraron el uso de esta tecnología en el tratamiento de la espasticidad muscular en perros.

El objetivo que se marcó la veterinaria rehabilitadora fue el de reducir el dolor y la rigidez del paciente a corto plazo para, en un segundo tiempo, recuperar su atrofia muscular y sus capacidades motoras. Para ello, Arena se sirvió del equipo de Radiofrecuencia Monopolar a 448khz de INDIBA Animal Health (VET 705).

TRATAMIENTO DE COCO Y RESULTADOS

La veterinaria aplicó la radiofrecuencia en el cuello, así como en las extremidades anteriores, tratando la musculatura desde el carpo hasta el hombro al igual que la movilización de la extremidad. En este sentido, se realizaron 12 sesiones de tratamiento de 22 minutos de duración, una por día en días consecutivos, para continuar con sesiones a días alternos hasta el día 21 postcirugía (14 sesiones en total).

A partir del sexto día de tratamiento, Coco fue ca­paz de incorporarse por sí solo a decúbito esternal y recuperó mucha movilidad del cuello. Además, la es­pasticidad de las extremidades delanteras disminuyó notablemente permitiendo realizar de forma pasiva la flexión casi completa de todas sus articulaciones.

A partir de este momento, se asoció al tratamiento de radiofrecuencia la hidroterapia asistida en cinta an­dadora subacuática, para recuperar la atrofia muscular y trabajar la propiocepción y el equilibrio del paciente.

A los 15 días de la cirugía, el dálmata fue capaz de ponerse de pie por sí solo y caminar sostenido por un arnés, la espasticidad había desaparecido y el paciente empezaba a ganar fuerza muscular. A los 22 días post cirugía, el pa­ciente caminaba solo, era capaz de subir rampas y sortear obstáculos, aunque con cierta inestabilidad.

Además, el incremento de la temperatura tisular que genera la radiofrecuencia produjo en Coco una “clara sensación de relajación”, según explica Arena en el caso, quien destaca que “esta técnica no invasiva es totalmente segura para el tratamiento canino así como para el profesional”.

LA RADIOFRECUENCIA A 448khz REDUCE LA ESPASTICIDAD

El uso de la radiofrecuencia a 448khz en Coco tuvo dos enfoques principales. Por un lado, a nivel cervical, se buscó reducir lo antes posible la inflamación de los tejidos y bioestimular. Por otro lado, a nivel de las extremidades delanteras, el principal objetivo era relajar la musculatura para reducir la espasticidad.

Arena destaca que en medicina “cada paciente tiene muchas variables”, pero que en el caso de Coco observaron un acortamiento evidente de la evolución de los signos clínicos con respecto a casos similares de daño medular cervical en segmento C1-C5, tratados previamente con cirugía.

Por ello, concluye que todo apunta a que la radiofrecuencia a 448khz, por los efectos bioestimuladores que induce a nivel celular, es capaz de acelerar los procesos fisiológicos de recuperación de los pacientes, y que la mejor oxigenación de los grupos musculares afectados se refleja en una mayor y mejor respuesta del músculo para recuperar sus funciones.

 

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