MARTES, 17 de febrero 2026

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EMPRESAS

La quimioterapia metronómica en medicina veterinaria

Guillermo Hermo, director de Chemovet, ha comentado las formulaciones y presentaciones de quimioterapia metronómica de la empresa farmacéutica veterinaria

La experiencia y conocimiento de Chemovet permiten a la empresa desarrollar tratamientos diseñados para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La experiencia y conocimiento de Chemovet permiten a la empresa desarrollar tratamientos diseñados para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La quimioterapia metronómica en medicina veterinaria

Guillermo Hermo, director de Chemovet, ha comentado las formulaciones y presentaciones de quimioterapia metronómica de la empresa farmacéutica veterinaria

Chema Muñoz - 19-03-2025 - 17:19 H - min.

El tratamiento oncológico en medicina veterinaria presenta desafíos complejos. En este sentido, desde la empresa farmacéutica veterinaria Chemovet trabajan para ofrecer soluciones efectivas y accesibles, como es el caso de la quimioterapia metronómica.

“En Chemovet, nos sentimos profundamente agradecidos por la confianza que los profesionales veterinarios depositan en nosotros”, destaca Guillermo Hermo, director de Chemovet.

A este respecto, Hermo ha subrayado que, a pesar de que en Chemovet ya cuentan con la línea de oncología más completa en el ámbito veterinario, entienden que siempre hay espacio para mejorar y adaptarse a las necesidades cambiantes de la práctica clínica.

“Nos esforzamos continuamente por proporcionar no solo una amplia gama de medicamentos oncológicos, sino también ahora las formulaciones y presentaciones de quimioterapia metronómica más requeridas en la clínica diaria”, reafirma.

El objetivo de Chemovet es desarrollar tratamientos diseñados para optimizar los resultados y mejorar la calidad de vida de los pacientes, pero para Hermo “el verdadero éxito radica en el trabajo conjunto con los profesionales veterinarios que, día a día, confían en nuestros productos para brindar la mejor atención posible”.

Así, el director de Chemovet ha comentado los aspectos más diferenciales de la quimioterapia metronómica, los cuales se centran en su modo de administraciónmecanismo de acción y efectos sobre el microambiente tumoral.

Y es que, a diferencia de la quimioterapia convencional, que se administra en dosis altas y en ciclos separados por períodos de descanso para permitir la recuperación del paciente, la quimioterapia metronómica utiliza dosis bajas y continuas de manera regular, sin períodos de descanso prolongados.

De esta forma, las características clave que la definen y diferencian son las especies de destino, las cuales son caninos y felinos. Además, las dosis administradas son mucho menores que en la quimioterapia convencional con Dosis Máximas Tolerables (DMT) y se administra de forma regular y constante sin interrupciones prolongadas. “El objetivo es mantener una presión terapéutica constante sobre las células y el microambiente tumorales”, recalca Hermo.

Sumado a todo ello, tiene un mecanismo de acción dirigido a múltiples objetivos. “La quimioterapia metronómica no solo actúa directamente sobre las células tumorales, sino también sobre el microambiente tumoral; tiene efecto antiangiogénico (principal mecanismo), inhibe la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos) mediante el ataque a las células endoteliales que forman los vasos. A su vez, la baja dosis constante impide que los vasos sanguíneos tumorales se regeneren, privando al tumor de oxígeno y nutrientes”, incide.

En lo que respecta al sistema inmune, su modulación inmunológica reduce la acción de células supresoras de la respuesta inmune (como las células T reguladoras y los macrófagos asociados a tumores) y mejora la respuesta de las células T citotóxicas y las células NK (Natural Killer) contra las células tumorales.

En cuanto al efecto directo sobre las células tumorales, inhibe la proliferación celular directamente, induce la apoptosis (muerte celular programada) en células tumorales sensibles y reduce la resistencia a la quimioterapia mediante un efecto sostenido y constante.

MENOR TOXICIDAD Y MEJOR TOLERANCIA

Otra de las características diferenciales de la quimioterapia metronómica reside en una menor toxicidad y mejor tolerancia. Así, las dosis bajas y continuas reducen significativamente los efectos adversos asociados con la quimioterapia convencional, como vómitos y diarrea, mielosupresión (supresión de la médula ósea) y otras. De esta manera, tiene un menor impacto sobre las células normales de rápida división (como las de la médula ósea y el epitelio gastrointestinal).

Por otro lado, permite una mayor calidad de vida para el paciente. “La quimioterapia metronómica permite ajustar dosis diarias en base a la eficacia/tolerancia de cada paciente, reduciendo significativamente los efectos colaterales y efectos adversos”, señala.

Los efectos colaterales, ha explicado, son efectos esperados y no deseados que resultan de la acción farmacológica de un medicamento, pero que no son el objetivo principal del tratamiento. “Son predecibles, no necesariamente son perjudiciales y están relacionados directamente con el mecanismo de acción del fármaco”, apunta.

En cuanto a los efectos adversos, son respuestas dañinas, inesperadas o perjudiciales que ocurren durante el uso de un medicamento a dosis normales. “No son intencionales y suelen ser nocivos para el paciente. Pueden ser impredecibles y pueden requerir ajuste de dosis o suspensión del medicamento”, indica.

Dichos efectos pueden estar relacionados con reacciones alérgicas (hipersensibilidad), interacciones medicamentosas, toxicidad acumulativa y factores genéticos (como el metabolismo del fármaco).

La quimioterapia metronómica también conlleva un menor riesgo de resistencia al tratamiento, pues la exposición constante y en dosis bajas impide que las células tumorales desarrollen resistencia mediante mecanismos de adaptación.

Esto se debe a que no hay períodos de descanso que permitan la reparación del ADN y la proliferación de células resistentes, así como de la inhibición de la angiogénesis, la cual dificulta el desarrollo de clones tumorales resistentes.

A su vez, la quimioterapia metronómica facilita un uso combinado con otras terapias, como la inmunoterapia, las terapias dirigidas, la radioterapia, la cirugía y la quimioterapia a DMT.

En el caso de la inmunoterapia mejora la respuesta del sistema inmune al reducir las células supresoras, mientras que, en cuanto a las terapias dirigidas, la quimioterapia metronómica potencia el efecto de inhibidores de señales específicas (como inhibidores de tirosina quinasa).

Por su parte, con la radioterapia mejora la eficacia, pues sensibiliza las células tumorales a la radiación. En cuanto a la cirugía, tal y como remarcan desde Chemovet, “sería técnicamente una adyuvancia o neoadyuvancia (según se utilice después de la cirugía antes y después de la cirugía (respectivamente)”. Por último, en algunos casos la quimioterapia metronómica puede ser utilizada siguiendo a regímenes de quimioterapia de DMT.

“La quimioterapia metronómica ha mostrado eficacia clínica real en carcinomasmelanomasarcomas de tejidos blandososteosarcomastumores cerebralesmastocitomas y en linfomas”, enumera.

FÁRMACOS UTILIZADOS COMÚNMENTE, VENTAJAS, EFECTOS Y DESAFÍOS

Entre los agentes quimioterapéuticos más utilizados en esquemas metronómicos que se encuentran disponible a través de Chemovet están ONCOVET C 5 mg10 mg y 20 mgONCOVET CL 2 mgONCOVET L 2 mg y 5 mg; y ONCOVET MF 2 mg.

A su vez, la quimioterapia metronómica tiene efecto sobre células madre tumorales. Y es que la administración continua y sostenida afecta también a estas células, que suelen ser más resistentes a la quimioterapia convencional. En cuanto a la inhibición de la angiogénesis y la presión constante sobre el tumor, evita la regeneración y progresión del cáncer.

Por otra parte, dado que los medicamentos de quimioterapia metronómica de Chemovet son de administración oral, tiene grandes ventajas para tutores y pacientes. Por ejemplo, destacan que no requiere tiempo para desplazarse a las clínicas veterinarias y no requiere tiempo de espera, reduciendo el estrés del animal.

Además, son indoloros, pues son sencillos de administrar oralmente y no tienen riesgo de extravasación ni de lesiones vesicantes graves, como sí sucede con los inyectables.

De hecho, la quimioterapia metronómica es muy práctica en razas con dificultad para acceder a las venas (bulldog inglés, bulldog francés, teckel, basset hound, shar pei, chow chow, etc), así como en los animales que requieren sedación/anestesia.

Sumado a todo ello, los medicamentos de Chemovet específicos de este tipo de quimioterapia tienen una serie de características técnicas que los hacen únicos, pues están hechos pensando exclusivamente en el paciente oncológico veterinario, según límites de tolerancia y demás características farmacotécnicas y fisiopatológicas.

Igualmente, son sumamente seguros y están pensados para lo que los perros y gatos con cáncer requieren, en búsqueda de obtener los mejores resultados en los parámetros oncológicos de respuesta al tratamiento.

También están producidos con optimización de disolución en PH estomacal de carnívoros (y no de humanos), haciendo que el activo alcance la biodisponibilidad y eficacia en la especie de destino y protegen al tutor que manipula y/o administra la medicación, ya que se presentan en comprimidos recubiertos, y se pueden manejar sin necesidad de utilizar guantes.

Esta laca protectora también enmascara el mal sabor que pueden producir los medicamentos quimioterápicos, y en toda la cadena comercial del medicamento (desde su manufacturación hasta la venta al usuario final), siempre hay un veterinario para el apoyo y consulta.

“Los medicamentos de Chemovet de quimioterapia metronómica también aportan una serie de ventajas para el profesional veterinario”, afirman desde el laboratorio. Una de estas ventajas es el ahorro de coste en instalaciones como las campanas de bioseguridad.

Y es que, en ocasiones, las clínicas veterinarias requieren instalar este tipo equipamiento para la reconstitución y manipulación de quimioterápicos inyectables, cuya exposición es tóxica para personas y medio ambiente. “Las campanas de bioseguridad son altamente costosas, requieren tener habitaciones independientes y mantenimiento de bioseguridad de las mismas”, señalan.

“Esos costes, indefectiblemente se trasladan al coste del tratamiento que pagan los tutores, haciendo que los tratamientos inyectables finalmente sean más onerosos que los de vía oral”, insisten.

Sin embargo, los medicamentos de quimioterapia metronómica orales de uso veterinario ya están listos para manipular y administrar. Esto hace que los costes relativos de los tratamientos sean menores, pues no inducen toxicidad ni al que lo manipula, ni al medio ambiente.

Por último, Hermo ha querido resaltar los desafíos y limitaciones que requiere la quimioterapia metronómica. Entre estos menciona que requiere compromiso a largo plazo (tratamientos prolongados) y no todos los tumores responden favorablemente.

Asimismo, se necesita monitoreo constante para ajustar dosis y evitar efectos acumulativos. “No siempre es curativa, pues se enfoca en controlar el crecimiento tumoral y prolongar la supervivencia”, concluye.

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