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EMPRESAS

¿Por qué no siempre protege la inmunidad adaptativa a los cerdos contra el PRRS?

La compañía veterinaria Calier ha analizado por qué no siempre protege la inmunidad adquirida ante el síndrome respiratorio y reproductivo porcino

El PRRS logra, con la infección de macrófagos, desarmar la respuesta coordinada para el control y la eliminación del virus.
El PRRS logra, con la infección de macrófagos, desarmar la respuesta coordinada para el control y la eliminación del virus.

¿Por qué no siempre protege la inmunidad adaptativa a los cerdos contra el PRRS?

La compañía veterinaria Calier ha analizado por qué no siempre protege la inmunidad adquirida ante el síndrome respiratorio y reproductivo porcino

Redacción - 24-09-2021 - 14:02 H

Tras compartir una serie de consejos para ayudar al sistema inmune de los cerdos frente al síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRS) y analizar por qué falla la inmunidad innata en esta enfermedad animal, Calier ha explicado por qué la inmunidad adaptativa o adquirida no siempre protege frente al PRRS.

A este respecto, desde la compañía veterinaria señalan que, dentro de la complejidad fisiológica y funcional que poseen los seres vivos, el entramado defensivo que constituye la inmunidad adaptativa o adquirida, permite responder de una manera específica a un antígeno, bien por una infección natural o la administración de una vacuna.

“En este tipo de inmunidad, participa un ejército donde hay desde generales hasta soldados rasos, así como una serie de armamentos que contribuyen al control y eliminación del enemigo, previniendo también futuros ataques porque recuerdan al invasor con nombre y apellido, y rápidamente se establecen nuevamente las defensas. Esta inmunidad adaptativa puede durar desde semanas hasta toda la vida”, apuntan desde Calier.

En este sentido, remarcan que, para poder estar en este mundo y sobrevivir el mayor tiempo posible, la respuesta adaptativa tiene una gran importancia y es necesaria para el desarrollo de una inmunidad que proteja contra las enfermedades infecciosas.

Sin embargo, en el caso del virus de la enfermedad de PRRS, los mecanismos de esta respuesta pueden no hacer esa labor de proteger y, por lo tanto, de incrementar la supervivencia, en este caso, tanto a los pequeños lechones como a sus madres.

El virus de PRRS, como buen estratega, logra evadir uno o varios mecanismos imprescindibles para que el organismo pueda establecer una defensa protectiva y resolutiva a la invasión que se está produciendo. “Así que como si pareciera tener su departamento de contraespionaje y de inteligencia, este virus sabe que debe sabotear, evadir, alterar y/o destruir, para lograr su objetivo de invadir, conquistar y apoderarse de lo que tiene entre ceja y ceja”, advierten desde Calier.

“Así que cual invasor curtido, este virus infecta a las células estratégicas como son los macrófagos, incluidas las células dendríticas, los cuales son de importancia fundamental para el desarrollo de una respuesta inmune adaptativa productiva. Estas células son las encargadas de captar y presentar antígenos a los linfocitos para iniciar así una respuesta inmunitaria específica contra ese antígeno presentado”, explican desde la compañía veterinaria.

El virus de PRRS es capaz de infectar, destruir, manipular o mantenerse dentro de macrófagos o células dendríticas, modulando así la respuesta inmune para lograr su propia replicación, supervivencia y, por lo tanto, lograr una invasión exitosa.

QUÉ CONSECUENCIAS TRAE LA ALTERACIÓN DE LA RESPUESTA INMUNE

“Este virus de PRRS es experto en evitar que se desplieguen armamentos que son cruciales para poder combatir en la batalla. Así que este agente es capaz de inducir la inhibición de la producción del interferón-alfa, que es importante en la inmunidad innata contra las infecciones virales para iniciar la estrategia de protección y combate”, señalan.

De esta forma, explican que, “como todo buen estratega”, su capacidad para infectar y replicarse estratégicamente dentro de estas células inmunitarias, hace que el desarrollo de la respuesta inmune inducida por vacunas sea en ocasiones difícilmente efectiva.

Además, si bien el virus de PRRS por si solo puede invadir y causar desastres, con todo esto hace que se cree una inmunosupresión que permite la llegada de refuerzos de toda naturaleza que causan infecciones secundarias, empeorando así el desastre causado con la invasión.

“Así que de tonto, tiene más bien poco el virus de la enfermedad del PPRS, ya que logra con la infección de macrófagos, desarmar la respuesta coordinada necesaria para el control y la eliminación efectiva del virus”, concluyen desde Calier.

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