Livisto ha publicado un documento resumiendo los síntomas más comunes y las pruebas de diagnóstico más utilizadas para proteger la salud y productividad del ganado bovino ante los parásitos
Parasitosis en ganado bovino: “La prevención es más rentable que el tratamiento”
Livisto ha publicado un documento resumiendo los síntomas más comunes y las pruebas de diagnóstico más utilizadas para proteger la salud y productividad del ganado bovino ante los parásitos
Redacción -
06-11-2025 - 11:00 H -
min.
Desde Livisto recuerdan que las parasitosis bovinas pueden afectar al rendimiento “sin mostrar signos evidentes al inicio”. Por ello, han publicado información relativa a la importancia de su prevención. “Hay pistas que ayudan a detectarlas a tiempo”, señalan.
“Recuerda: la prevención es más rentable que el tratamiento”, subrayan desde Livisto. De esta manera, señalan que las parasitosis bovinas pueden reconocerse y diagnosticarse a través de vermes gastrointestinales o vermes pulmonares.
En cuanto a esto último, indican que existen signos como la tos fuerte con aparición repentina, disnea, secreción nasal, o signos inespecíficos como la inapetencia. Además, desde Livisto subrayan la neumonía, el edema, o el enfisema en los casos más graves.
Por otro lado, mencionan los signos clínicos de ectoparásitos, como las moscas, que generan estrés y afectan a la producción. En la misma línea, hacen referencia a los ácaros y piojos, que provocan pérdida de pelo, irritación de la piel, prurito con exudación y engrosamiento de la piel o anemia.
Otra de las parasitosis que mencionan es la causada por Hypoderma. En este caso, los signos clínicos son necrosis en grasa local e inflamación y/o parálisis por migración errática.
De la misma manera, abordan los métodos de diagnóstico: gastrointestinales (coprología, necropsia), pulmonares (signos clínicos, coprología, serología), ectoparásitos (lesiones en la piel, prurito, observación directa de parásitos o micropsia).
En cuanto a la coccidiosis, recomiendan diagnosticarla en base a la historia clínica (edad de los animales, respuesta al tratamiento, signos clínicos) y recuento de ooquistes en heces.
Por último, dentro del diagnóstico hepático, mencionan la coprología, ELISA, anticuerpos en leche (rebaño), prueba de la gamma-glutamil transferasa (CGT) o necropsia. “La detección precoz evita pérdidas económicas y mejora el bienestar animal”, concluyen desde Livisto.