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Manejo de la enfermedad renal crónica en perros y gatos: “No se cura, nuestro objetivo es reducir la progresión”

Xavier Roura ha participado en una nueva entrega de ‘Veterinario a Veterinario’ de Hill’s en la que ha analizado todos los factores a la hora de abordar esta enfermedad, prestando especial atención al manejo nutricional y el microbioma

Xavier Roura durante la entrevista ‘De veterinario a veterinario’ de Hill's Pet Nutrition.
Xavier Roura durante la entrevista ‘De veterinario a veterinario’ de Hill's Pet Nutrition.

Manejo de la enfermedad renal crónica en perros y gatos: “No se cura, nuestro objetivo es reducir la progresión”

Xavier Roura ha participado en una nueva entrega de ‘Veterinario a Veterinario’ de Hill’s en la que ha analizado todos los factores a la hora de abordar esta enfermedad, prestando especial atención al manejo nutricional y el microbioma

Francisco Ramón López - 16-10-2023 - 00:00 H - min.

La compañía de alimentación animal Hill's Pet Nutrition ha lanzado un nuevo episodio de su serie de entrevistas ‘De veterinario a veterinario’, en las que participan expertos veterinarios para abordar diferentes temas de interés para la profesión.

En esta nueva entrega, Xavier Roura, diplomado por el Colegio Europeo de Medicina Interna Veterinaria y responsable del servicio de Medicina Interna del Hospital Veterinario de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha abordado la enfermedad renal crónica (ERC), acompañado por Sara Gero, Associate PVA Manager de Hill's Pet Nutrition España.

“Estas entrevistas con expertos en la materia nos ayudan a entender algunos de los problemas de salud muy frecuentes en la clínica diaria de una manera muy sencilla y cercana para el oyente. Estamos muy entusiasmados con poder contar con ponentes como Xavier Roura para este proyecto”, destaca Marta Ballesteros, del departamento técnico veterinario de Hill's Pet Nutrition España.

A lo largo de la entrevista, Roura analiza algunos asuntos como la importancia de detectar a tiempo la enfermedad renal crónica, los tipos de tratamiento, con mención especial al manejo nutricional, o la importancia del microbioma y eje intestino-riñón.

Lo primero que recuerda Roura es que la enfermedad renal crónica no se cura, y es precisamente por esto por lo que es recomendable detectarla lo antes posible. “Partiendo de que no se cura, nuestro objetivo es reducir la progresión de la enfermedad renal. Por tanto, cuanto antes actuemos, más posibilidades tenemos”, indica.

El veterinario explica que, básicamente, existen tres tipos de tratamientos: para la causa (etiológicos), para la protección del riñón (nefroprotección) y, finalmente un tratamiento de soporte. “Cuanto más avanza la enfermedad renal menos eficacia tienen los tratamientos, sobre todo los nefroprotectores y los etiológicos”, advierte. Por ello, considera muy importante intentar detectarlo antes de que sea una enfermedad renal crónica, pues la lesión renal aguda se puede tratar y curar.

Para Roura, dar con la prueba diagnóstica ideal sería el “santo grial” que buscan los veterinarios. “Tener un marcador perfecto y precoz de la enfermedad renal sería ideal para cubrir esos objetivos que hablábamos antes”, apunta. Sin embargo, lamenta que a día de hoy no hay ningún marcador perfecto.

Esto se debe a distintos motivos: por un lado que la enfermedad renal en perro y gato es distinta, e incluso su origen puede cambiar entre países. Además, las distintas razas predisponen a algunas enfermedades concretas, etc. “Encontrar un marcador que sea perfecto para todos es difícil”, admite. Por ello, actualmente se usan varios.

También considera necesario valorar la ingesta de agua, o el peso. “En los gatos hemos visto que la pérdida de peso se produce antes que la enfermedad renal propiamente dicha. Pero propiamente dicha quiere decir que ya da signos clínicos. Por tanto, nos interesa ser más precoces”, defiende.

EL ENFOQUE NUTRICIONAL ES EL MÁS IMPORTANTE FRENTE A LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA

Para Roura, el enfoque nutricional es lo más importante. “De hecho, las mejores evidencias científicas en perros y en gatos, sobre efectos, sobre la progresión de esta enfermedad renal, se han obtenido con dietas de prescripción renal”, indica.

Teniendo en cuenta que no se puede curar y solo se puede frenar su progresión, considera que la dieta es fundamental, porque permite, desde el inicio, empezar a modular esa progresión, “controlar una serie de factores interesantes en la progresión de la enfermedad renal”.

En la nutrición, para Rorura, es muy importante, tener en cuenta cinco factores. El primero es reducir la proteinuria, tanto en perros como en gatos, que es importante para limitar la progresión de la enfermedad renal.

Un segundo factor importante es controlar las toxinas urémicas, que van asociadas a la uremia, los signos clínicos y también a la progresión de la enfermedad renal y al empeoramiento de la calidad de vida.

Un tercer punto es controlar el hiperparatiroidismo secundario que se genera en cualquier enfermedad renal y que la hace progresar. Por lo tanto, la dieta debe estar equilibrada en este sentido, corrigiendo desequilibrios e intentado readaptar la situación para que la progresión sea más lenta.

Otro de los puntos fundamentales es controlar la condición corporal. “Esto es la base de la enfermedad. Porque la condición corporal se asocia a empeoramiento clínico y a menos supervivencia”, señala.

Y el último, es mantener una buena hidratación, ya sea con combinaciones de dieta húmeda, u otras opciones como dieta seca remojada, para que de esta manera tengan un suplemento de agua, tanto en las fases iniciales como en las fases tardías.

MICROBIOMA Y EJE RIÑÓN-INTESTINO

Otro de los asuntos abordados durante la entrevista es el papel del microbioma y el intestino y su influencia en el desarrollo de algunas enfermedades, incluidas las renales. Es aquí donde entra en juego el conocido como eje riñón-intestino.

“Teníamos muy claro una de las vertientes del eje. Sabemos que cuando el riñón deja de filtrar o filtra menos, se produce un acúmulo de toxinas nitrogenadas. La mayoría se producen en el hígado, otras se producen en los músculos, etc., pero no se eliminan adecuadamente por el riñón y esto genera el aumento en sangre y la distribución por el organismo”, apunta. Estas toxinas en el intestino generan cambios en el microbioma (disbiosis) y tienen efectos intestinales.

Pero señala que también hay un segundo eje, y es que todo lo señalado también afecta al riñón. En este sentido, las alteraciones en la pared del intestino generan una disminución de la absorción de algunos nutrientes y también, al revés, el paso de sustancias que no tendrían que pasar y que terminan en la circulación.

Esto genera problemas, porque estas sustancias pueden llegar al riñón, que no las puede eliminar y, por tanto, genera una progresión de la enfermedad renal debido a esa influencia. “Más daño renal, por tanto, más alteración en el microbioma, genera este círculo de disbiosis intestino-riñón”, indica.

Abordar este aspecto es un paso adelante para el tratamiento nutricional de las enfermedades renales, según Roura. “La verdad es que gracias a este nivel de investigación conseguimos, en una enfermedad tan grave como es la enfermedad renal crónica, por lo menos, ralentizar su progresión o prolongar la calidad de vida de nuestros pacientes”, celebra.

Recientemente, Hill's ha mejorado su gama Prescription Diet k/d, que ha demostrado que frena el avance de la ERC, incluyendo ActivBiome+ Kidney Defense, una combinación de prebióticos que nutre al microbioma intestinal para reducir las toxinas urémicas generadas en el intestino debido a la alteración de la función renal.

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