MARTES, 10 de febrero 2026

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EMPRESAS

B. Braun Vetcare despide a un jefe de ventas con más de 30 años en la empresa tras una reestructuración, avalado por el TSJ de Madrid

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid declara procedente el despido de un jefe de ventas con más de 30 años al servicio de B. Braun Vetcare, cuyo puesto fue suprimido por la compañía en una reorganización interna

El trabajador despedido prestó sus servicios en B. Braun Vetcare durante más de tres décadas (Alfonso Neira/Animal's Health).
El trabajador despedido prestó sus servicios en B. Braun Vetcare durante más de tres décadas (Alfonso Neira/Animal's Health).

B. Braun Vetcare despide a un jefe de ventas con más de 30 años en la empresa tras una reestructuración, avalado por el TSJ de Madrid

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid declara procedente el despido de un jefe de ventas con más de 30 años al servicio de B. Braun Vetcare, cuyo puesto fue suprimido por la compañía en una reorganización interna

Redacción - 29-08-2025 - 12:34 H - min.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado la procedencia del despido de un jefe de ventas de B. Braun Vetcare tras más de tres décadas de servicio en la compañía. La Sala de lo Social considera acreditado que la extinción se debió a una reestructuración interna de la red de ventas y que la decisión empresarial respondió a causas organizativas y productivas. La sentencia, a la que ha tenido acceso Animal's Health, confirma el fallo dictado en primera instancia por el Juzgado de lo Social n.º 45 de Madrid.

La resolución detalla que la filial veterinaria de B. Braun tenía dividida su actividad comercial en dos áreas: el Área 1, que comprendía el Centro-Sur-Noroeste, y el Área 2, que abarcaba el Norte-Noreste-Este y Canarias. Cada una contaba con un jefe de ventas y varios delegados a su cargo. El trabajador despedido estaba al frente del Área 1, que, según la sentencia, desde 2021 sufría un descenso de ventas. Las cuentas de B. Braun Vetcare muestran un retroceso: en 2023 facturó 18,1 millones de euros, frente a los 18,4 millones de 2022, y su resultado de explotación pasó de 1.079.076 a 892.433 euros.

Este modelo de trabajo de la compañía, explica la resolución, tenía sentido cuando el mercado de distribución de productos veterinarios estaba muy atomizado, con unas 7.000 clínicas veterinarias que operaban de forma independiente. Sin embargo, con el paso de los años se ha producido una fuerte concentración empresarial: gran parte de esas clínicas han sido adquiridas por grupos de inversión, lo que ha llevado a que en la actualidad el mercado de distribución se haya unificado y se articule en torno a tres grandes corporaciones distribuidoras con sede en Barcelona.

Ante este nuevo escenario, la empresa modificó su modelo de ventas. Si antes las ventas de la compañía se desarrollaban mediante las visitas de los delegados a cada clínica veterinaria, ahora el grueso de su facturación —en torno al 95% de las ventas— se concentra en dos principales corporaciones, que posteriormente distribuyen los productos al resto de España.

La sentencia añade que, además, se había producido una evolución desigual de las ventas entre las dos áreas, junto con duplicidades en las acciones comerciales. Por todo ello, la dirección decidió unificar las áreas comerciales y amortizar una de las jefaturas de ventas.

La plaza suprimida fue la del jefe del Área 1, el demandante, cuyas funciones fueron asumidas por el jefe del Área 2 —que ya venía gestionando a las grandes corporaciones de Cataluña— junto con dos delegados encargados de las grandes cuentas.

El tribunal también recuerda que el hecho de que el trabajador recibiera incentivos o premios por ventas o incluso felicitaciones no desvirtúa la decisión empresarial, ya que no se cuestiona su profesionalidad ni sus resultados individuales. Lo que motivó el despido fue la reestructuración derivada de cambios en el mercado, que obligó a reorganizar la empresa y modificar los sistemas y métodos de trabajo del personal.

El trabajador también alegó que su despido debía ser nulo por discriminación por edad. Sin embargo, el tribunal desestima esa posibilidad. 

La carta de despido, fechada el 29 de febrero de 2024, se formalizó como despido objetivo e incluía la indemnización legal de 20 días por año trabajado, con el máximo de 12 mensualidades. Aunque el afectado cuestionó el cálculo del salario regulador, el tribunal señala que cualquier error en la cuantía sería excusable y únicamente daría lugar a reclamar la diferencia, sin alterar la calificación de procedencia del despido.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid recuerda que contra esta sentencia cabe recurso de casación para unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.

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