El sector avícola catalán ha celebrado el cierre del pasado año al alza, consolidando la recuperación iniciada en 2023
El sector avícola cierra 2024 al alza y consolida su recuperación ante la “ausencia de problemas sanitarios relevantes”
El sector avícola catalán ha celebrado el cierre del pasado año al alza, consolidando la recuperación iniciada en 2023
Redacción -
05-02-2025 - 09:49 H -
min.
La Federación Avícola Catalana (FAC) ha celebrado que el sector avícola regional cerró 2024 al alza en un año que consolida la recuperación iniciada en 2023 tras tres años alejado de la rentabilidad.
“Una vez más, el aumento de la demanda, la contención de costes y la ausencia de problemas sanitarios relevantes han permitido al sector consolidar su estabilidad, mientras observa con preocupación los cambios legislativos propuestos desde Bruselas en materia de bienestar animal y el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur”, señalan desde la federación.
Según FAC, la entidad que agrupa a los productores de carne de ave y huevos de Cataluña, la actual estabilidad permite que las empresas puedan consolidar su posición en el mercado y centrarse en afrontar con garantías los nuevos retos tecnológicos, sociales y legislativos del futuro.
En 2024, el sector avícola catalán ha logrado adecuar los niveles de producción a la demanda, lo que ha permitido a las empresas consolidar sus márgenes tras los años de dificultades previos a 2023. Los costes de producción, aunque elevados, se han mantenido bajo control, especialmente debido a la reducción del precio de los piensos.
El aumento de la demanda de carne de ave y huevos ha sido impulsado, por un lado, por un mayor consumo en los hogares catalanes y, por otro, por la recuperación del turismo internacional. Estos alimentos siguen siendo muy valorados por su alto valor nutritivo y su coste accesible.
“A pesar de este contexto favorable, el sector encara el año con preocupación e incertidumbre por las propuestas de reglamento que quiere introducir la Comisión Europea”, indican.
La FAC se opone a las nuevas iniciativas legislativas comunitarias que, bajo el paraguas de una supuesta mejora del bienestar animal, ya sea en granja o en transporte, impliquen una pérdida de competitividad de las empresas y, por tanto, de la capacidad productiva del sector catalán.
Desde hace tiempo, los productores catalanes trabajan para una progresiva mejora del bienestar de las aves, como un factor imprescindible para garantizar la calidad de sus productos. Sin embargo, esta mejora debe ser compatible con el mantenimiento del tejido productivo y su rentabilidad.
Por ello, tanto las nuevas medidas como su aplicación no pueden poner en riesgo el sector avícola europeo. La propuesta sobre el transporte de animales vivos no tiene en cuenta la diversidad europea en cuanto a geografías y extensiones de los países, así como sus respectivas climatologías.
Según Joan Anton Rafecas, presidente de la FAC, “los cambios legislativos deben ser compatibles con el mantenimiento de los niveles de producción en Cataluña y en la Unión Europea, y deben garantizar una transición realista para que el sector pueda adaptarse a la nueva normativa sin comprometer su rentabilidad. Por otro lado, el acuerdo con Mercosur supone un perjuicio adicional para los estándares europeos y pone en riesgo a los productores catalanes, su competitividad y su perspectiva de futuro".
El impacto del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que busca reducir aranceles y facilitar el comercio entre ambas regiones, genera inquietud en el sector avícola catalán por la competencia de productos procedentes de esta región económica. Según la normativa europea, los productores catalanes operan bajo la legislación más estricta en toda la cadena de producción y comercialización.
Durante 2024, la FAC ha mantenido contactos con el nuevo consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, y su equipo para trasladar las principales reivindicaciones del sector.
Entre las prioridades expuestas destacan la mejora de la representación institucional y la defensa de los intereses de la avicultura catalana en Madrid y Bruselas; impulsar una mejor percepción pública sobre la ganadería y los alimentos de origen animal; reducir la burocracia que afecta a la producción ganadera; y establecer ayudas para la transformación de las granjas de gallinas ponedoras hacia sistemas sin jaulas.
Con estos objetivos, el sector busca asegurar su sostenibilidad a largo plazo y seguir ofreciendo productos de alta calidad a la sociedad catalana y a los mercados internacionales.