La Efsa considera que “es urgente reforzar la vigilancia para la detección temprana y la bioseguridad en las explotaciones agrícolas”
Los casos de gripe aviar en Europa se han cuadruplicado este 2025
La Efsa considera que “es urgente reforzar la vigilancia para la detección temprana y la bioseguridad en las explotaciones agrícolas”
Redacción -
24-11-2025 - 16:28 H -
min.
Entre el 6 de septiembre y el 14 de noviembre de 2025, las autoridades europeas notificaron 1.443 detecciones de virus de la gripe aviar altamente patógena A(H5) en aves silvestres en 26 países del continente. Esta cifra representa un incremento de cuatro veces respecto al mismo periodo de 2024 y constituye el número más alto registrado desde al menos 2016.
Durante este periodo, las aves acuáticas de diversas regiones de Europa se vieron gravemente afectadas por gripe aviar, incluyendo la detección del virus en aves aparentemente sanas, lo que provocó una contaminación ambiental generalizada. También se registraron brotes con elevada mortalidad en grullas comunes en Alemania, Francia y España.
La gran mayoría de los casos detectados, un 99%, correspondieron al virus A(H5N1). La mayoría de estas detecciones pertenecen a una nueva variante de una cepa que ya circulaba anteriormente y que se introdujo en Europa desde el este, propagándose rápidamente hacia el oeste del continente.
Con el objetivo de prevenir la introducción del virus en las aves domésticas y limitar su propagación entre las explotaciones avícolas, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa) subraya la urgencia de reforzar la vigilancia para la detección temprana y de incrementar las medidas de bioseguridad en las explotaciones agrícolas.
La Efsa recomienda a las autoridades nacionales, regionales y locales, a los responsables de la producción avícola doméstica y de la gestión de aves silvestres, así como a quienes manejan mamíferos en riesgo de gripe aviar, la adopción de diversas medidas.
Entre ellas se incluye mantener un alto nivel de bioseguridad en los establecimientos que crían aves domésticas, tanto durante la producción habitual como durante las operaciones de sacrificio. También se aconseja emitir órdenes de confinamiento de aves domésticas en zonas con casos confirmados de HPAI en aves silvestres o con episodios de mortalidad masiva.
Asimismo, se recomienda mejorar la vigilancia de las aves domésticas para garantizar la detección precoz de la infección, y centrar la vigilancia de aves silvestres en zonas húmedas y lugares de parada migratoria dentro y fuera de Europa. Los centros de rescate o rehabilitación de fauna silvestre deben incluirse en los programas de vigilancia, garantizando medidas adecuadas de bioseguridad.
Otras medidas preventivas incluyen evitar la alimentación artificial de aves silvestres, especialmente grullas y cisnes, durante periodos de alto riesgo para reducir el hacinamiento y el riesgo de transmisión.
También se recomienda retirar de manera rápida los cadáveres de aves silvestres para limitar la contaminación ambiental y prevenir la infección de otras aves y mamíferos, así como minimizar las perturbaciones de las poblaciones silvestres mediante la regulación de la caza, actividades de ocio o el uso de drones, con el fin de reducir la dispersión del virus.