Un informe del Instituto de Salud Carlos III aboga por la cooperación entre instituciones y gobiernos para proteger la salud pública y evitar una posible emergencia sanitaria o un impacto mayor en la sanidad animal o la economía global
Gripe aviar en España: Expertos recuerdan que el virus puede mutar y propagarse entre distintas especies y requiere una vigilancia constante
Un informe del Instituto de Salud Carlos III aboga por la cooperación entre instituciones y gobiernos para proteger la salud pública y evitar una posible emergencia sanitaria o un impacto mayor en la sanidad animal o la economía global
Francisco Ramón López -
21-04-2026 - 12:33 H -
min.
La influenza o gripe aviar es una enfermedad viral que afecta principalmente a aves, tanto domésticas como silvestres, y ocasionalmente a mamíferos. La transmisión se produce fundamentalmente por el contacto directo y estrecho con aves infectadas (tanto el contagio entre aves como si existe transmisión a mamíferos o al ser humano); también por contacto con sus secreciones respiratorias y/o deyecciones.
Asimismo, puede producirse transmisión indirecta al tocar o manipular superficies, materiales o agua contaminados y no se ha constatado por el momento la transmisión persona-persona. El período de incubación es de 3 a 5 días y la intensidad de los signos clínicos varía según el subtipo viral y la susceptibilidad de la especie afectada.
Teniendo esto en cuenta, desde el Instituto de Salud Carlos III han llevado a cabo una revisión sobre la situación epidemiológica actual, tanto en animales como en personas, para ofrecer una visión de la situación mundial y en España y plantear los retos futuros desde una perspectiva Una Sola Salud.
En este sentido, señalan que en Europa, durante el período de septiembre a noviembre de 2025, se observó un aumento en las detecciones del virus de IAAP, tanto en aves domésticas como silvestres, y la aparición de focos en aves silvestres superó en más de cuatro veces los registrados en el mismo período del año epidemiológico anterior.
El pico se produjo entre octubre y diciembre, y alcanzó un nivel de detecciones sin precedentes en aves silvestres en Europa durante la migración otoñal de 2025 (1.443 casos). Las detecciones del subtipo A(H5N1) se concentraron principalmente en Alemania, Francia y Reino Unido, con un aumento notable de casos también en España.
Aunque se ha detectado mayoritariamente en aves silvestres, advierten que es “especialmente preocupante” la detección de los virus aviares de IAAP A(H5N1) en animales domésticos, no solo en explotaciones de aves de corral, sino también en diversas especies de mamíferos, como gatos en Polonia, Francia, Corea del Sur, Estados Unidos de América (EE. UU.), Italia, Bélgica y Hungría, y perros en Canadá, Italia y Polonia.
Además, señalan los brotes en animales de producción láctea en Estados Unidos, en los que se detectó presencia de virus en leche cruda y productos lácteos elaborados con la misma (9–12). “Aunque esta vía de transmisión es posible, actualmente no se ha documentado ningún caso humano de adquisición de la infección por vía alimentaria”, añaden.
Por otro lado, en España los primeros focos asociados al clado H5N1 se observaron en enero de 2022, con casos confirmados en aves silvestres en las provincias de Lleida, Ávila y Palencia. Asimismo, el primer foco en aves de corral en España se identificó en una explotación de pavos de engorde en Segovia. Aun así, España ha registrado menos focos de influenza aviar en aves que los países del norte y centro de Europa. El único brote en explotaciones de mamíferos se produjo en 2022, en una granja de visones en A Coruña.
De acuerdo con los datos más recientes sobre la situación epidemiológica en España, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, desde el inicio de la actual temporada (1 de julio de 2025) y hasta la última actualización (13 de enero de 2026), se han detectado 157 focos de IAAP H5N1 en aves: 151 en aves silvestres, 5 focos en aves cautivas y 1 foco en aves de autoconsumo.
Adicionalmente, se ha confirmado en esta temporada la detección de IAAP H5N1 en dos zorros silvestres en las provincias de Zaragoza y Huesca, en zonas donde en las semanas previas se habían notificado casos en aves silvestres.
De este modo, en la presente temporada, 14 comunidades autónomas han detectado circulación en aves silvestres: Andalucía, Aragón, Principado de Asturias, Cantabria, Cataluña, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra, País Vasco y La Rioja.
Considerando la perspectiva zoonósica, desde la primera detección de casos humanos en 1997 hasta noviembre de 2025, según indica el Instituto Carlos III, se han notificado un total de 1.013 infecciones por influenza A(H5N1) a nivel mundial en humanos y, desde 2003, se han registrado 476 muertes (7). En relación a otros subtipos de influenza aviar como A(H9N2), A(H10N3) y A(H5N5), se han notificado cerca de 200 casos desde 1997.
Durante el año 2024, el país con más casos notificados fue Estados Unidos y estos se asociaron con un brote en ganado vacuno, al que se trazaron la mayoría de los 41 casos notificados. En noviembre de 2025, en ese país, se detectó el primer caso humano de influenza A(H5N5) en una persona que convivía con aves de corral domésticas en su domicilio.
En el año 2025, se han notificado la mayoría de los casos en el Sudeste Asiático, con un total de 27 notificaciones, destacando Camboya con 18 notificaciones (8 fallecidos y 8 casos graves/UCI). “La elevada letalidad en los casos notificados en humanos (48%) posiblemente se deba a la falta de diagnóstico de casos leves o moderados, más que a la propia patogenicidad del virus que, frecuentemente, cursa con síntomas pseudocatarrales o, cuando la puerta de entrada del virus es la vía ocular, que se suele mostrar con un cuadro de conjuntivitis”, añaden.
Respecto a la prevención, explican que en España existen diversas medidas de control para reducir el riesgo de infección humana por influenza aviar. El documento de ‘Prevención, detección precoz y control de gripe aviar en personas expuestas a focos en aves y visones’ publicado en 21 de octubre de 2025 contempla medidas como la detección precoz de cualquier infección mediante la realización de pruebas sistemáticas a todas las personas expuestas, incluso las asintomáticas.
A su vez, el ‘Protocolo de vigilancia de casos humanos de gripe zoonótica’ publicado en otoño de 2025, establece los mecanismos para la detección precoz de casos, incluyendo la vigilancia intensificada en las zonas cercanas a brotes declarados en aves o la investigación de casos graves de infección respiratoria sin una causa conocida.
No obstante, en el documento afirman que, incluso en el contexto de la elevada circulación de influenza en aves, el riesgo de gripe aviar para la población humana en general se considera muy bajo, aunque depende de la triada agente, hospedador y ambiente y de las características del contacto de riesgo. “En las personas que por su profesión estén expuestas a animales o ambientes contaminados, el riesgo se considera bajo, siempre y cuando se respeten las medidas de prevención”, añaden.
“Las recomendaciones generales para la población están destinadas a evitar la transmisión de las gripes de origen animal a las personas, principalmente mediante medidas que impidan o reduzcan el contacto directo con animales enfermos o cadáveres, sospechosos o confirmados, sus deyecciones o ambientes contaminados”, apuntan.
En este punto, recuerdan que las infecciones por influenza de origen zoonósico son fundamentalmente un problema ocupacional y, por tanto, las recomendaciones se centran en el personal trabajador expuesto.
Además, con el objetivo de reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus influenza humano y virus influenza zoonósico y disminuyendo la posibilidad de reorganización genética entre ambos virus, en las recomendaciones anuales vigentes de vacunación frente a la gripe estacional, aprobadas por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
Aquí se incluye la recomendación de la vacunación a “las personas con exposición laboral directa a animales o a sus secreciones en granjas o explotaciones avícolas, porcinas o de visones o a fauna silvestre, como ganaderos, veterinarios, trabajadores de granjas, cazadores, ornitólogos, agentes de medioambiente, personal de zoológicos, etc.
“Desde el inicio de la temporada 2025-2026 se está observando un aumento sin precedentes en la notificación de brotes de influenza aviar en aves/fauna silvestre en Europa. Aunque el riesgo de transmisión a humanos sigue siendo bajo en nuestro país, la capacidad del virus para mutar y propagarse entre distintas especies exige una vigilancia constante en animales y en humanos”, resumen.
Como soluciones proponen reforzar la bioseguridad y la vigilancia epidemiológica, junto con la aplicación de estrategias Una Sola Salud, que consideran “esenciales para un abordaje rápido y eficaz”.
“Del mismo modo, la cooperación entre instituciones y gobiernos es clave para proteger la salud pública y evitar una posible emergencia sanitaria o un impacto mayor en la sanidad animal o la economía global”, concluyen.