Ganaderos y agricultores de Castilla y León han reclamado un protocolo coordinado por veterinarios que facilite la respuesta ante la detección y confirmación de los focos de la enfermedad de Newcastle
Ganaderos denuncian “falta de información” y reclaman coordinación veterinaria ante el avance de la enfermedad de Newcastle en Castilla y León
Ganaderos y agricultores de Castilla y León han reclamado un protocolo coordinado por veterinarios que facilite la respuesta ante la detección y confirmación de los focos de la enfermedad de Newcastle
Redacción -
12-08-2026 - 12:55 H -
min.
La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) reclama un protocolo de actuación claro ante la evolución de la enfermedad de Newcastle en la comunidad, que permita coordinar la respuesta desde la detección y confirmación de un foco hasta el despoblamiento, la limpieza y desinfección y la posterior repoblación de las explotaciones afectadas. La organización considera especialmente necesario que este procedimiento sea conocido por veterinarios y ganaderos y que establezca de forma clara las actuaciones, responsabilidades y plazos correspondientes a cada fase.
La petición llega tras la confirmación del foco 2026/34 en Nava de Arévalo (Ávila), en una explotación de unos 39.000 pollos de engorde no vacunados, con el que ya son 28 los focos confirmados en Castilla y León. La confirmación mediante PCR ha llevado a activar las correspondientes medidas de control, entre ellas el vacío sanitario, las restricciones de movimientos y el refuerzo de la vigilancia y la vacunación.
Ante esta situación, la Unión de Campesinos de Castilla y León considera fundamental que exista una respuesta coordinada entre la Administración, los servicios veterinarios y los ganaderos, con criterios claros y homogéneos que permitan actuar con rapidez ante la aparición de nuevos focos y reduzcan sus consecuencias para las explotaciones afectadas.
Para la organización, el procedimiento no debe limitarse a establecer las actuaciones inmediatas tras la confirmación de la enfermedad, sino que debe contemplar también las fases posteriores al vacío sanitario. Por ello, UCCL pide que queden definidos los pasos que deben seguirse, quién debe asumir cada responsabilidad y cuáles son los plazos previstos desde la detección del foco hasta la recuperación de la actividad.
La organización considera que una detección temprana y una actuación coordinada son elementos fundamentales para evitar que un foco pueda extenderse a otras explotaciones y para reducir sus consecuencias económicas.
En este sentido, UCCL pone el acento en la necesidad de que veterinarios y ganaderos dispongan de una referencia clara para actuar ante estos casos. La organización reclama una comunicación fluida entre la Junta de Castilla y León, el Ministerio de Agricultura, los servicios veterinarios y los titulares de las explotaciones, de manera que puedan aplicarse criterios claros y homogéneos ante la aparición de nuevos focos.
Uno de los aspectos que más preocupa a la organización es la información que reciben las explotaciones afectadas una vez realizado el vacío sanitario. UCCL considera necesario que los ganaderos conozcan con antelación qué requisitos y controles deberán cumplir posteriormente, qué plazos tendrán que respetar y, especialmente, en qué momento podrán volver a introducir animales.
Por ello, la Unión de Campesinos de Castilla y León reclama que el protocolo establezca una hoja de ruta que abarque desde la aparición del foco hasta la recuperación de la actividad. El objetivo, según la organización, es evitar que el ganadero permanezca en una situación de incertidumbre una vez asumidas las consecuencias del vacío sanitario.
La organización también considera urgente concretar las condiciones de las indemnizaciones vinculadas al vacío sanitario. En concreto, reclama que la Administración informe a los afectados sobre la cuantía que percibirán, el sistema utilizado para calcular las compensaciones, los conceptos incluidos, la documentación que deberán aportar y los plazos previstos para efectuar el pago.
El sacrificio de los animales supone una pérdida económica para las explotaciones afectadas, a la que se incorporan los costes derivados de la limpieza y desinfección, el periodo de vacío sanitario y la paralización de la actividad. Por este motivo, UCCL reclama que las compensaciones sean suficientes, ágiles y acordes con las pérdidas ocasionadas.
Para la organización, la información al ganadero no puede terminar con la comunicación de que debe llevarse a cabo un vacío sanitario. También debe conocer qué sucederá posteriormente, cuándo podrá repoblar su explotación y cuándo recibirá la correspondiente compensación económica.
Junto a la respuesta ante los focos ya confirmados, UCCL considera necesario mantener una vigilancia permanente y reforzar las medidas de bioseguridad y prevención. La organización vincula estas actuaciones a una mayor coordinación entre las administraciones responsables de la sanidad animal.
En este contexto, reclama que la Junta de Castilla y León, el Ministerio de Agricultura, los servicios veterinarios y los ganaderos mantengan una comunicación fluida y trabajen con criterios claros y homogéneos ante la aparición de nuevos casos.
Para la Unión de Campesinos de Castilla y León, la gestión de la enfermedad de Newcastle debe permitir una respuesta rápida desde la detección y actuación sobre el foco, pero también garantizar que las explotaciones afectadas reciban información y acompañamiento durante las distintas fases del proceso.
La organización considera, por tanto, que el protocolo debe establecer de forma concreta las actuaciones y los plazos ante un foco, facilitar una respuesta ágil cuando sea necesario realizar el despoblamiento, aclarar las condiciones para la posterior repoblación y definir las indemnizaciones, tanto en lo relativo a su cuantía como a los plazos de resolución y pago.