Además de seis plantaciones de cannabis, los agentes hallaron en la finca tres ejemplares de una especie similar al canguro en miniatura denominada walabí, dos corzos, tres terneros y 14 perros
Veterinarios y Policía Nacional colaboran en el rescate de una veintena de animales de una finca dedicada al cultivo de marihuana
Además de seis plantaciones de cannabis, los agentes hallaron en la finca tres ejemplares de una especie similar al canguro en miniatura denominada walabí, dos corzos, tres terneros y 14 perros
Redacción -
02-07-2026 - 12:15 H -
min.
Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una finca situada en la localidad de Malagón (Ciudad Real) en la que, además de 1.000 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento y secado, se han encontrado decenas de animales en pésimas condiciones higiénico-sanitarias.
Han sido rescatados 14 perros, tres terneros, tres ejemplares de una especie similar a la canguro denominada walabí y dos corzos, que convivían con los cadáveres —algunos de ellos en avanzado estado de putrefacción— de un ternero, tres corzos, dos perros y cientos de pollos con los que alimentaban a los perros.
La investigación policial comenzó tras recibir diversas informaciones que apuntaban a la existencia de un posible cultivo de cannabis de dimensiones considerables en la localidad de Malagón (Ciudad Real).
Con todos estos datos, y previa autorización judicial, la Policía Nacional lanzó un operativo para realizar un registro en la finca el día 30 de junio. “Al acceder, los agentes se encontraron con un panorama insólito al encontrar a decenas de animales que se encontraban en lamentables condiciones higiénico-sanitarias, entre ellos tres walabíes y dos corzos que compartían la zona de jardín que usaban los detenidos y sus hijos menores de edad, así como tres terneros y catorce perros (11 galgos y 3 teckels) que estaban encerrados en una zona anexa”, remarcan desde la Policía.
Los animales no contaban con documentación legal alguna y se veían obligados a convivir con los cadáveres —algunos de ellos en un avanzado estado de putrefacción— de un ternero, dos corzos, dos perros y cientos de pollos muertos con los que alimentaban a los perros.
Al comprobar el estado en el que se encontraban, se dio aviso a los servicios veterinarios de la Diputación Provincial de Ciudad Real, quienes realizaron una evaluación de las instalaciones y del estado de cada uno de los animales, proporcionándoles una primera asistencia a aquellos que lo necesitaban.
Así mismo, la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha gestionó la acogida inmediata para los animales: los 14 perros se trasladaron a la protectora de animales de Malagón, los corzos a la granja cinegética de Almodóvar del Campo y los walabíes al parque zoológico y botánico “Koki” de Toledo.
Esta intervención policial con colaboración veterinaria demuestra cómo cada vez los veterinarios están teniendo un papel más relevante a la hora de evaluar posibles casos de maltrato animal, junto a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, así como con la Justicia.
Asimismo, hay que recordar cómo en los últimos tiempos están creciendo las actuaciones de peritos veterinarios. Es más, el peritaje veterinario se ha convertido en una salida profesional en auge, tal y como se destacó recientemente en el curso, titulado ‘Peritaje Veterinario: una salida profesional con futuro’.
La formación, dirigida por María Fernández Álvarez, quien es, además, directora veterinaria de Perivet (Promede), la primera plataforma integral de peritaje veterinario en España, demostró el creciente papel del peritaje veterinario como especialización técnica y jurídica en expansión dentro del ámbito veterinario.
Además, durante el curso, se hizo hincapié en lo amplia que puede llegar a ser la intervención de los peritos veterinarios, que no solo se reduce al ámbito del maltrato animal, sino que elaboran informes para casos de custodia compartida de mascotas, transporte de animales o, incluso, seguridad alimentaria.