El equipo de veterinarios del Acuario Shedd de Chicago ha realizado una cirugía pionera para extirpar una red creciente de quistes cerca de su espiráculo en la cabeza y el cuello
Veterinarios realizan la primera anestesia general exitosa en una beluga, que fue operada para extraer unos quistes
El equipo de veterinarios del Acuario Shedd de Chicago ha realizado una cirugía pionera para extirpar una red creciente de quistes cerca de su espiráculo en la cabeza y el cuello
Redacción -
08-07-2025 - 10:51 H -
min.
El Acuario Shedd de Chicago ha anunciado que Kimalu, una ballena beluga hembra de 12 años, se ha recuperado de una intervención histórica tras una cirugía pionera para extirpar una red creciente de quistes cerca de su espiráculo en la cabeza y el cuello. Se trata de la primera beluga del mundo en recuperarse de la anestesia general.
La cirugía contó con el apoyo de casi 30 expertos y un gran equipo de clínicos veterinarios. “No existe un manual para anestesiar a una beluga y operarla, así que nos apoyamos en nuestro profundo conocimiento de Kimalu y en nuestra increíble red de expertos, tanto aquí en el Acuario Shedd como fuera de él, para guiar este procedimiento”, explica Karisa Tang, vicepresidenta de salud animal del Acuario Shedd. “No solo logramos ayudar a Kimalu, sino que también hicimos historia para las belugas”, añade.
La experiencia y los hallazgos de este procedimiento marcan un hito importante para el Acuario Shedd, organización dedicada a impulsar el campo de la medicina y el bienestar de los animales acuáticos. Y es que desde el acuario afirman que este éxito no solo ha ayudado a Kimalu, sino que también transformará el futuro del cuidado de las belugas en todo el mundo.
De hecho, el Shedd planea compartir sus conocimientos con veterinarios de todo el mundo, impulsando un mayor nivel de cuidado y bienestar para esta especie, tanto en acuarios como, potencialmente, para sus congéneres salvajes.
El equipo veterinario de Shedd detectó por primera vez los quistes de Kimalu durante sus revisiones diarias. Tras unas pruebas iniciales, y a pesar de que pesaba más de 450 kilos, el equipo decidió realizarle una tomografía computarizada para determinar la extensión de los quistes y elaborar un plan de diagnóstico.
Los resultados indicaron que la cirugía era la mejor opción para comprender mejor cómo se formaron los quistes y brindarle a Kimalu una mejor calidad de vida y la posibilidad de prosperar en el futuro.
Como con cualquier cirugía, el equipo veterinario de Shedd reconoció que la anestesia representaba un riesgo inherente, pues es especialmente compleja para las belugas, debido a su tamaño y fisiología única como mamíferos acuáticos. Esto significaba que, incluso si la operación era exitosa, existía la posibilidad de que Kimalu no tolerara la anestesia o no se recuperara al revertirla.
“Hubo momentos en los que parecía que todos conteníamos la respiración al mismo tiempo”, recuerda Tang. “Esta experiencia es un recuerdo que permanecerá conmigo por el resto de mi carrera”, confiesa.
Cuando llegó el momento de revertir la anestesia, los expertos utilizaron varias tácticas para despertar a Kimalu, entre ellas, llamar a sus cuidadores para que hablaran con ella y reproducir grabaciones de vocalizaciones de la manada de belugas de Shedd para que las escuchara.
Una vez que Kimalu estuvo despierta y alerta, el equipo de atención la devolvió cuidadosamente al agua en un hábitat médico especialmente diseñado y la ayudó a recuperarse.
“Su recuperación llevará tiempo y aún no está garantizada, pero creemos que este procedimiento ya le ha proporcionado a Kimalu un gran alivio de las molestias que le causaban los quistes”, destaca Tang.