El Seprona investiga a tres personas directamente relacionadas con las parcelas donde aparecieron veneno y conejos muertos
Un centro veterinario ayuda a esclarecer un caso de envenenamiento de fauna en Ciudad Real
El Seprona investiga a tres personas directamente relacionadas con las parcelas donde aparecieron veneno y conejos muertos
Redacción -
08-07-2026 - 10:09 H -
min.
El Seprona de la Guardia Civil de Socuéllamos ha identificado e investigado a tres personas en las localidades manchegas de Tomelloso, Socuéllamos y Alcázar de San Juan, en la provincia de Ciudad Real, por la comisión de los supuestos delitos contra la flora y fauna por el uso de venenos en medio natural y maltrato animal a consecuencia del envenenamiento de un hurón, tal y como confirmó un centro veterinario de Alcázar de San Juan.
En el marco de la denominada operación Lepaní y dentro del plan Antitox (plan de acción de lucha contra el uso ilegal de venenos), la Guardia Civil tuvo conocimiento de la aparición, durante los meses de abril y mayo de 2026, de varios ejemplares de conejo muertos en distintas ubicaciones de las mencionadas localidades manchegas.
En fechas similares, una persona que practicaba la caza con hurón interpuso una denuncia por el posible envenenamiento de uno de sus animales tras beber agua de un recipiente cercano al paraje de ‘La Casilla’, en el término municipal de Alcázar de San Juan.
Tras las gestiones correspondientes, los agentes detectaron en 31 puntos próximos a bocas de madrigueras de conejos, en los parajes ‘Casa Betenes’, ‘Casa Vázquez’ y ‘El Bombo’, montones de cebada impregnados en algún tipo de sustancia supuestamente venenosa.
Posteriormente, se localizaron en el paraje ‘Pinilla’ del término municipal de Tomelloso hasta once puntos con raticida de color rosáceo y azulados, localizando dos bolsas con la nomenclatura Ratibrom y Raticida Halper. Además, encontraron en la zona varios restos cadavéricos de conejos.
Un centro veterinario de Alcázar de San Juan informó que los síntomas que presentaba el hurón correspondían con una posible intoxicación por algún tipo de sustancia venenosa. Los agentes verificaron la existencia de una cubeta con restos de granulado fino de color morado próxima a la zona, además de una botella con granos en su interior cercano a una caseta agrícola.
Las diferentes sustancias recuperadas fueron remitidas para su análisis al centro de recuperación ‘El Chaparrillo’ de Ciudad Real, permitiendo verificar en ellas la presencia de sustancias venenosas como ácido nítrico, raticida y productos fitosanitarios, mientras que el resto de sustancias venenosas fueron retiradas de los puntos donde habían sido depositadas para evitar su inclusión en la cadena trófica y el consiguiente envenenamiento indiscriminado de otros animales.
Las personas ahora investigadas estaban directamente relacionadas con las parcelas donde aparecieron tanto veneno como conejos muertos, alegando en todas las ocasiones que habrían utilizado este método prohibido a causa de la desesperación provocada por los daños que el enorme número de conejos les estaba causando en sus cultivos y la consiguiente pérdida de rentabilidad económica de sus explotaciones agrarias.