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ANIMALADAS

¿Rescataría un perro a su propietario?

Un experimento ha desvelado que los perros desean rescatar a las personas atrapadas, y que si no lo hacen es por que no saben cómo realizarlo. Además, acuden antes a la petición de ayuda que a una posible recompensa y sienten empatía

Clive Wynne, uno de los investigadores artífice del experimento.
Clive Wynne, uno de los investigadores artífice del experimento.

¿Rescataría un perro a su propietario?

Un experimento ha desvelado que los perros desean rescatar a las personas atrapadas, y que si no lo hacen es por que no saben cómo realizarlo. Además, acuden antes a la petición de ayuda que a una posible recompensa y sienten empatía

Redacción - 01-06-2020 - 20:20 H

Si un propietario está atrapado en una caja pidiendo ayuda, ¿el perro es consciente de su desesperación? ¿puede liberarlo? ¿realmente quiere? Estás preguntas se las han formulado los investigadores Joshua Van Bourg y Clive Wynne, quienes han realizado un estudio en el que dan a los perros la oportunidad de rescatar a sus propietarios.

Hasta hace poco, se habían realizado pocas investigaciones sobre el interés de los perros en rescatar humanos. Sin embargo, es algo que suelen esperar los propietarios y amantes de los perros.

En este sentido, simplemente observar a los perros rescatar a alguien no dice mucho, según explica Van Bourg, quien añade que "el desafío difícil es descubrir por qué lo hacen".

Por ello, Van Bourg y Wynne, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) y director del Canine Science Collaboratory de ASU, organizaron un experimento para evaluar la tendencia de 60 perros a rescatar a sus propietarios. Ninguno de los ejemplares tenía entrenamiento previo al respecto.

En la prueba principal, cada propietario estaba confinado en una caja grande equipada con una puerta liviana, que el perro podía mover a un lado. Los propietarios fingieron angustia al gritar "ayuda" o "ayudadme".

Antes, los investigadores entrenaron a los propietarios para que sus gritos de ayuda sonaran auténticos. Además, a los dueños no se les permitía llamar al perro con su nombre, lo que alentaría al perro a actuar por obediencia, y no por preocupación por el bienestar de su titular.

"Alrededor de un tercio de los perros rescataron a su angustiado dueño, lo que no suena demasiado impresionante por sí solo, pero realmente es impresionante cuando se analiza de cerca", ha explicado Van Bourg.

Eso es porque hay dos cosas en juego. Una es el deseo de los perros de ayudar a sus dueños, y la otra es cómo de bien entendieron los perros la naturaleza de la ayuda que se necesitaba. Van Bourg y Wynne exploraron este factor en las pruebas de control, pruebas que faltaban en estudios anteriores.

LOS PERROS RESCATARON A SUS PROPIETARIOS ANTES QUE BUSCAR RECOMPENSAS

En una prueba de control, cuando el perro vio a un investigador arrojar comida en la caja, solo 19 de los 60 perros abrieron la caja para obtener la comida. Más perros consiguieron rescatar a sus dueños que recuperar la comida. "La clave aquí es que sin controlar la comprensión de cada perro de cómo abrir la caja, la proporción de perros que rescataron a sus dueños subestima enormemente la proporción de perros que querían rescatar a sus dueños", dijo Van Bourg.

"El hecho de que dos tercios de los perros ni siquiera abrieran la caja para comer es una indicación bastante fuerte de que el rescate requiere algo más que motivación, hay algo más involucrado, y ese es el componente de habilidad", ha señalado Van Bourg.

"Si miras solo a esos 19 perros que nos mostraron que fueron capaces de abrir la puerta en la prueba de alimentos, el 84% de ellos rescataron a sus dueños. Entonces, la mayoría de los perros quieren rescatarte, pero necesitan saber cómo hacerlo", determina el investigador.

  • GALERIA

    Imagen del experimento

LOS PERROS RESPONDEN MEJOR A LA PETICIÓN DE AUXILIO

En otra prueba de control, Van Bourg y Wynne observaron lo que sucedió cuando el propietario se sentó dentro de la caja y leyó en voz alta una revista. Lo que encontraron fue que cuatro perros menos (16 de 60) abrieron la caja en la prueba de lectura que en la prueba de socorro.

El hecho de que los perros abrieran la caja con más frecuencia en la prueba de socorro que en la prueba de control de lectura indicaba que el rescate no podía explicarse únicamente por que los perros querían estar cerca de sus dueños.

Los investigadores también observaron el comportamiento de cada perro durante los tres escenarios. Notaron comportamientos que pueden indicar estrés, como quejarse, caminar, ladrar y bostezar.

"Durante la prueba de socorro, los perros estaban mucho más estresados", señala Van Bourg. "Cuando su dueño estaba angustiado, ladraron más y se quejaron más. De hecho, hubo ocho perros que se quejaron, y lo hicieron durante la prueba de socorro. Solo otro perro se quejó por comida", explica.

EMPATÍA DE LOS PERROS HACIA SUS PROPIETARIOS

Además, el segundo y tercer intento de abrir la caja durante la prueba de socorro no hicieron que los perros estuvieran menos estresados que durante el primer intento. Eso estaba en contraste con la prueba de lectura, donde los perros que ya habían estado expuestos al escenario, estaban menos estresados en las pruebas repetidas.

"Se aclimataron", ha explicado Van Bourg, quien agrega que "algo sobre la angustia del propietario contrarresta esta aclimatación. Hay algo sobre el propietario que pide ayuda que hace que los perros no se calmen con la exposición repetida".

En esencia, estos comportamientos individuales evidencian "contagio emocional", la transmisión del estrés del dueño al perro, explica Van Bourg, o lo que los humanos llamarían empatía.

"Lo fascinante de este estudio es que muestra que los perros realmente se preocupan por los humanos con los que conviven. Incluso sin entrenamiento, muchos perros tratarán de rescatar a las personas que parecen estar en peligro, y cuando fallan, todavía podemos ver lo molestos que están. Los resultados de las pruebas de control indican que los perros que no rescatan a sus responsables, no lo hacen porque no saben cómo hacerlo, no porque no les importe”, ha explicado Wynne.

Por último, ahora los investigadores quieren explorar si los perros que rescatan lo hacen para “acercarse a su gente”, o si abrirían la puerta aunque no existiese la oportunidad de reunirse con humanos. 

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