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MADRID

ANIMALADAS

La terapia con perros, un apoyo clave para los pacientes con alzhéimer

Fundaciones como El Racò de Milu trabajan con perros de terapia en sesiones dirigidas a pacientes con alzhéimer en un intento porque recuerden las tareas básicas que deben realizar durante una rutina diaria, además de motivarlos a participar en diferentes actividades que los mantengan activos físicamente. Se celebra el Día Mundial del Alzheimer

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Una de las sesiones de terapia con perros dirigida a pacientes con alzhéimer. Imagen: Fundación El Racò de Milu.

La terapia con perros, un apoyo clave para los pacientes con alzhéimer

Fundaciones como El Racò de Milu trabajan con perros de terapia en sesiones dirigidas a pacientes con alzhéimer en un intento porque recuerden las tareas básicas que deben realizar durante una rutina diaria, además de motivarlos a participar en diferentes actividades que los mantengan activos físicamente. Se celebra el Día Mundial del Alzheimer

Javier López Villajos - 21-09-2018 - 13:00 H

Uno de los objetivos de los servicios que prestan organizaciones como la Fundación El Racò de Milu de Barcelona es atender a colectivos con necesidades especiales como los pacientes de alzhéimer, quienes pueden ver ralentizado el proceso degenerativo de su enfermedad gracias al uso de perros como recuso terapéutico.

En una entrevista con Animal’s Health, Victoria Pastor, pedagoga y técnica en Intervenciones Asistidas con Perros en la Fundación El Racò de Milu, explica que los técnicos de la fundación acuden a aquellos centros geriátricos que demandan sus servicios, donde llevan a los perros de terapia con el objetivo de mejorar, en cierto grado, las capacidades que todavía poseen, aunque mermadas, los enfermos de alzhéimer.

MÉTODO DE TRABAJO

Pastor indica que normalmente trabajan con un grupo aproximado de entre 10 y 12 personas durante sesiones de una hora por semana, colaborando en toda clase de centros repartidos por Cataluña como el Hospital Hermanas Hospitalarias Benito Menni, la residencia La Torrasa de L’Hospitalet, la residencia Mont-Marti o la residencia la Falguera de Sant Feliu de Llobregat.

“Estos perros de terapia viven con los mismos técnicos, quienes a su vez los entrenan en función de las habilidades que quieren enseñar a estos pacientes durante las sesiones”. De esta manera, cuando una técnica como Pastor acude con uno de los perros de terapia a una residencia, se limita a guiar al animal en la ejecución del objetivo propuesto para cada sesión, que básicamente radica en lo que llaman “la secuencia de un hábito”.

Con dicho objetivo, Pastor propone la realización de ejercicios como lavar al perro, con lo que se pretende que esa misma acción sea extrapolada por el mismo paciente, al igual que el hecho de darle de comer al animal, para lo que se utiliza una cuchara, con el fin de que el paciente recuerde ese movimiento.

CASOS RESEÑABLES

Y es que, pese a tratarse de una enfermedad degenerativa, “lo que sí consigue esta terapia es que la mayoría de los pacientes se levanten o hablen cuando ven al perro, siendo este el único momento en que lo hacen y dónde realmente se ve una mejoría”, declara Pastor. 

La técnica en Intervenciones Asistidas con Perros de la Fundación El Racò de Milu cuenta el caso de un paciente en la residencia de la Torrasa que no ve, apenas oye y no se mueve de su silla en todo el día salvo cuando llega el perro de terapia, siendo el único momento del día en que ese paciente habla, algo que ni hace con su familia ni con los cuidadores. “Cuando el paciente entra en contacto con el animal se produce un cambio en su cerebro que le activa toda una parte de recuerdos y emociones. Es como si tocar al perro les desbloqueara una puerta que antes estaba cerrada”.

Algo similar pasa con otra paciente de la residencia de la Falguera que se niega a salir de su habitación salvo cuando Pastor llega con el perro de terapia. “Cuando se entera de que hemos llegado, baja de la habitación y hace el esfuerzo de mover una de las manos que tiene impedida. Algo que a veces ni los fisioterapeutas consiguen, lo hace el simple deseo de tocar al perro”, añadiendo que la terapia con un perro es más completa ya que contiene recursos sensoriales, emocionales y físicos. 

LA FUNDACIÓN Y LOS PERROS DE ASISTENCIA

El Racó de Milu fue fundado por Maribel Vila hace 10 años, integrando en su equipo a psicólogos, educadores sociales, pedagogos, veterinarios y adiestradores caninos que, de forma cooperativa, realizan Intervenciones Asistidas con Animales en centros de salud mental, penitenciarios, de educación especial, de menores, para mujeres maltratadas y para la atención de personas mayores, entre otros.

Otros de los servicios que presta dicha fundación son los perros de asistencia. Estos animales son entrenados durante un año en base a la demanda de una familia que requiere la atención de una necesidad específica para un paciente de alzhéimer en su mismo domicilio. Una vez entregado a la familia, el perro funciona "solo", marcando al paciente una rutina de hábitos diarios que debe realizar como levantarse, ir al baño o comer. Además este tipo de perro está entrenado para avisar si el paciente de alzhéimer sufre cualquier tipo de accidente. De cualquier manera, los técnicos visitan el hogar de manera periódica para gantizar que el animal mantiene las lecciones de entrenamiento y que está bien cuidado.

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