VIERNES, 29 de mayo 2020, actualizado a las 17:37

VIE, 29/5/2020 | 17:37

ANIMALADAS

La población mundial de animales salvajes se reduce en un 60%

Según el informe anual que realiza el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), las poblaciones mundiales de animales vertebrados se han reducido en un 60% desde 1970. El caso de los koalas es uno de los más preocupantes ya que desaparecen a un ritmo más rápido que la media del resto de especies animales

La población mundial de animales salvajes se reduce en un 60%

La población mundial de animales salvajes se reduce en un 60%

Según el informe anual que realiza el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), las poblaciones mundiales de animales vertebrados se han reducido en un 60% desde 1970. El caso de los koalas es uno de los más preocupantes ya que desaparecen a un ritmo más rápido que la media del resto de especies animales

Javier López Villajos - 30-10-2018 - 13:00 H

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) acaba de publicar el informe Planeta Vivo 2018, revelando que las poblaciones mundiales de animales vertebrados, entre los que se incluyen mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios, se han reducido en un 60% durante las últimas cuatro décadas. Cifra que se traduce en un descenso del 13’6% por década.

Para elaborar el que ya es el duodécimo informe que cada año realiza WWF, los miembros del Fondo Mundial para la Naturaleza han tomado los datos más recientes del llamado Índice Planeta Vivo (IPV), una muestra que ha recogido el estado de 16.704 poblaciones de 4.005 especies de animales vertebrados entre 1970 y 2014.

LOS KOALAS DESAPARECEN MÁS RÁPIDO

El caso de los koalas del este de Australia es uno de los que más preocupa ya que el descenso de su población está estimado en un 21% por década, superando a la media del 13’6% que experimentan el resto de especies animales.

Una tendencia “alarmante”, según el director ejecutivo de WWF en Australia, Dermont O’Gorman, y agravada por la deforestación que asola la región oriental de Oceanía, donde se concentra la mayor cantidad de habitantes y las grandes ciudades. Es por esta razón que O’Gorman estima que para 2050 los koalas podrían desaparecer en el estado de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sidney, debido a que el Gobierno de esta jurisdicción abolió las leyes de protección de los bosques.

EL IMPACTO DEL SER HUMANO EN OTRAS ESPECIES ANIMALES

De entre los grupos de fauna estudiados, otro de los más afectados ha sido las especies de agua dulce, que presentan un descenso de población del 83% desde 1970 y que además cuentan con "la tasa de extinción más alta entre los vertebrados a nivel mundial" en el siglo XX.

Por su parte, las zonas que registran el mayor impacto se encuentran en los trópicos, especialmente en Centroamérica y en Sudamérica donde las poblaciones de animales vertebrados han sufrido un descenso del 89%.

  • GALERIA

    Ejemplar de pez de agua dulce

Esta tendencia se debe al "descontrolado" modelo de consumo del ser humano, al que WWF señala como "responsable de la sobreexplotación de los ecosistemas”, además de la contaminación, las especies invasoras y enfermedades o el cambio climático, añadiendo que la huella ecológica del planeta ha aumentado casi un 190% en los últimos cincuenta años.

En este sentido, "la enorme presión ejercida sobre los recursos naturales está amenazando la estructura viva que sostiene a la humanidad", declara Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, quién sugiere que “es hora de apreciar la naturaleza como un bien indispensable”. Y es que a nivel mundial, la naturaleza proporciona servicios por un valor aproximado de 125 billones de dólares anuales y ayuda a garantizar el suministro de aire fresco, agua potable, alimentos, energía o medicamentos para el bienestar de 3 mil millones de personas.

POSIBLES SOLUCIONES

El próximo mes de noviembre se celebrará en Egipto la XIV Conferencia de las Partes (COP) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD), que, a juicio de WWF, será un momento clave para sentar las bases de un acuerdo global para la naturaleza, que junto al acuerdo de París sobre el clima en 2015 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) estipulados por las Naciones Unidas para 2030, podría suponer una oportunidad para revertir este impacto sobre los sistemas naturales, aunando la labor de gobiernos, empresas, financieros, investigadores, sociedad civil e individuos.

“Somos la primera generación que es consciente de que estamos destrozando el planeta y la última que puede hacer algo al respecto”, sentencia Tanya Steel, directora ejecutiva de WWF Reino Unido.

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.