El Seprona de la Guardia Civil investiga a la titular de un albergue clandestino de animales y a una veterinaria
Investigada una veterinaria por la supuesta utilización fraudulenta de sellos oficiales antirrábicos
El Seprona de la Guardia Civil investiga a la titular de un albergue clandestino de animales y a una veterinaria
Redacción -
02-06-2026 - 09:58 H -
min.
La Guardia Civil ha investigado a una veterinaria y a la titular de un albergue clandestino de animales ubicado en Illescas (Toledo) por presuntos delitos de falsificación documental y suplantación de identidad.
Según ha informado la Comandancia de Toledo, agentes de la Paprona de Illescas han puesto a disposición judicial a ambas personas investigadas tras detectar 14 cartillas sanitarias supuestamente falsificadas.
La actuación tiene su origen en unas inspecciones realizadas durante el pasado mes de diciembre, en las que se detectó la existencia de un albergue en Illescas donde se custodiaban 14 perros, varios ejemplares de cerdo vietnamita y una gran cantidad de gatos de distintas razas.
Fruto de la investigación, los agentes comprobaron que el establecimiento operaba de manera clandestina, careciendo de la documentación obligatoria y al margen de las inspecciones de los veterinarios de la administración pública.
Al solicitar a la titular del albergue la documentación obligatoria para la identificación de los animales y la comprobación de vacunas y tratamientos sanitarios, la Guardia Civil sostiene que una veterinaria cumplimentó fraudulentamente, utilizando su número de colegiada, los sellos oficiales antirrábicos.
Las gestiones de averiguación realizadas por la Paprona de Illescas permitieron constatar, según la Guardia Civil, que la clínica donde supuestamente trabajaba la veterinaria que había certificado los tratamientos bajo sospecha no dispensaba asistencia a perros ni gatos, sino que trabajaba únicamente con animales exóticos.
Asimismo, los responsables de la clínica confirmaron que los animales localizados en Illescas no habían sido tratados en ningún momento por ellos.
La Guardia Civil añade que desde la dirección de la clínica denunciaron el uso fraudulento del sello de la empresa. Además, se habrían constatado cuatro firmas manifiestamente distintas de la supuesta veterinaria, así como modificaciones en las fechas de administración de vacunas para que aparentaran haber sido inoculadas antes de la inspección realizada por el Seprona, con la finalidad de evitar posibles responsabilidades administrativas.