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ANIMALADAS

Estudian si perros de detección pueden oler el cáncer en otros perros

Los perros de detección médica son capaces de detectar enfermedades que padecen los humanos, entre ella el cáncer, y por ello investigadores veterinarios han estudiado su posible aplicación en la detección de casos oncológicos caninos

Los perros de detección médica se han mostrado muy eficaces detectando enfermedades en humanos.
Los perros de detección médica se han mostrado muy eficaces detectando enfermedades en humanos.

Estudian si perros de detección pueden oler el cáncer en otros perros

Los perros de detección médica son capaces de detectar enfermedades que padecen los humanos, entre ella el cáncer, y por ello investigadores veterinarios han estudiado su posible aplicación en la detección de casos oncológicos caninos

Redacción - 19-09-2019 - 14:50 H

La eficacia del olfato de los perros es sobradamente conocida y, de hecho, los perros detectores trabajan en delicadas operaciones en las fuerzas armadas y policiales del mundo. Además, los perros son capaces de detectar enfermedades, como infecciones pulmonares en cuya identificación son muy precisos aún a concentraciones bajas, así como epilepsiacáncer.

Un equipo de investigadores veterinarios de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Carolina del  Norte, ha seguido los pasos de quienes han investigado la capacidad de los perros de detectar el cáncer en humano para comprobar si esta habilidad canina se puede aplicar en la salud animal.

Nuestro trabajo se basó en la literatura científica sobre detección de olores por parte de los perros en cánceres humanos”, ha explicado una de las autoras del estudio, Melanie Foster, en una entrevista a un medio especializado.

El objetivo de la investigación no era utilizar perros como método de diagnóstico para el cáncer canino, sino que si algunos cánidos pudieran ser entrenados para detectar de manera fiable ciertos casos oncológicos, esto podría llevar a identificar un biomarcador que podría utilizarse como una herramienta de diagnóstico clínico.

El estudio se centró en un cáncer de la vejiga urinaria, el carcinoma de células transicionales del tracto urogenital, así que, para llevar a cabo la investigación obtuvieron muestras de orina de perros que habían sido diagnosticados con esta enfermedad y los compararon con muestras de orina de perros de control.

ENTRENANDO EL OLFATO

El equipo de investigadores empezó entrenando a los perros para que eligiesen entre una muestra de cáncer y otra de control (dos muestras por ensayo). Los perros olfateaban cada recipiente y eran premiados si seleccionaban con éxito la muestra del animal enfermo. Este punto lo aprendieron rápidamente, según Foster.

“Utilizando eso como un caso de prueba, aumentamos el número de muestras, utilizando muestras de control adicionales que se mezclaron con las muestras positivas de cáncer”, ha explicado la investigadora de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

En esta fase, los perros fueron muy precisos y aprendieron el procedimiento con bastante rapidez. En cuanto a la tercera fase, a los perros se les presentaron múltiples muestras de cáncer y de control, y solo uno del grupo de cánidos pudo cumplir con los criterios para detectar muestras de cáncer de manera fiable.

“Aunque se trataba de perros que habían sido entrenados en la detección de olores antes, esta fase mostró cómo los diferentes componentes de lo que estaban olfateando limitaban su capacidad de detectar el cáncer canino”, explica.

En una cuarta fase, los investigadores realizaron una prueba a doble ciego, utilizando muestras de control y de orina de perros con cáncer a las que los cánidos no habían estado expuestos previamente. Sin embargo, en esas prueban el rendimiento no fue exitoso.

Es posible que en los estudios, los perros estuviesen detectando a otros perros individualmente, en lugar de detectar si la muestra era cancerosa o no. “Como nuestros perros fueron recompensado por el olor de perro a perro, no sabíamos a qué impulso estaban respondiendo”, señala la investigadora.

OPTIMISTAS CON LOS RESULTADOS

Sin embargo, Foster se muestra optimista, debido a que la alta capacidad de los perros aporta esperanzas.

"Creo que la capacidad de los perros para detectar diferentes olores y aprender tareas es increíble", ha señalado la investigadora quien afirma que el cáncer no es uniforme, y cada tipo tiene características diferentes.

“No habrá un perro de detección de cáncer universal ni una prueba de detección de cáncer. Pero sí creemos que entrenar perros para detectar ciertos cánceres mediante el olor nos ayudaría a identificar qué componentes son similares en diferentes muestras. Entonces podríamos usar perros como clave para establecer mejores pruebas de diagnóstico temprano, tanto para el cáncer humano como para el cáncer canino", concluye Foster.

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