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ANIMALADAS

Condenado por lesiones psicológicas a un perro en una sentencia pionera en España

Una persona ha sido condenada tras demostrarse en un juicio las lesiones psicológicas que causó a un perro de 8 meses al que maltrataba

Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Fuerteventura.
Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Fuerteventura.

Condenado por lesiones psicológicas a un perro en una sentencia pionera en España

Una persona ha sido condenada tras demostrarse en un juicio las lesiones psicológicas que causó a un perro de 8 meses al que maltrataba

Jorge Jiménez - 07-07-2021 - 09:00 H

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Fuerteventura ha dictado una sentencia, a la que ha tenido acceso Animal's Health, en la que condena a una persona como autora criminalmente responsable de un delito de maltrato animal, reconociendo los “ataques de pánico” y el “estrés crónico” que el acusado provocó a un perro de 8 meses de raza pitbull.

Lo novedoso de esta sentencia es que contempla las lesiones psicológicas sufridas por el animal al ser maltratado, según explica en declaraciones a este medio la abogada Maite Bautista, de la Asociación Abogados Prodefensa de los Animales, que participó en el juicio como acusación.

Y es que, aunque la sentencia no habla abiertamente de lesiones psicológicas sí que hace claramente referencia a las consecuencias psíquicas que tuvo para el animal estar sometido a malos tratos por parte del condenado.

Este hecho convierte a la sentencia en “pionera”, según Bautista, al menos en Canarias, y es posible, indica, que también lo sea en el resto de España. “Esta es la primera sentencia que tiene en cuenta solamente las lesiones psicológicas. Hay más sentencias que reflejan tanto lesiones físicas como psicológicas, por ejemplo en el caso reciente de las yeguas violadas”, apunta la abogada, en relación al fallo que también recogió Animal's Health.

“Al juicio acudimos con 3 informes realizados por 4 peritos”, explica Bautista en relación a la presente sentencia del perro, e indica que el peritaje lo han realizado una veterinaria municipal, una bióloga experta en etología, una educadora canina titulada y otra veterinaria con postgrado en etología de Tenerife.

La abogada detalla que accedió a participar en el juicio a raíz de recibir una serie de peticiones que apuntaban a que el caso era “claramente” de maltrato psicológico hacia el animal y se corría el riesgo de que se archivara o que se considerara como “un simple delito leve”.

Asimismo, apunta que el propio Seprona de la Guardia Civil advirtió que si no se demostraba el maltrato con informes psicológicos “no se iba a poder acreditar nada delante de un juez”.

“Nadie ha negado nunca que se hayan producido lesiones psicológicas en casos de maltrato animal, pero como es algo muy difícil de probar no se había hecho”, apunta la abogada, indicando que ahora, después de que se haya demostrado esto en un juzgado, podrá utilizarse para casos similares.

EL JUEZ SE QUEDÓ “HORRORIZADO” ANTE EL VÍDEO DEL MALTRATO

No obstante, asegura que fue decisivo durante el juicio mostrar el vídeo de una agresión que sufrió el perro. “El juez se quedó horrorizado, hasta el abogado del acusado se horrorizó”, asegura Bautista, que afirma que “si no se hubiera mostrado el vídeo el juez no hubiera sido tan contundente”.

A este respecto, tal y como se recoge en la sentencia, el condenado mantenía al perro, de nombre Blue, sin chip, en el patio trasero de su vivienda, “encadenado, sin agua y sin cobijo para protegerse de las altas temperaturas”.

Además, en la sentencia se explica que el condenado procedió “en repetidas ocasiones” a golpear al animal en la cabeza y en el cuerpo “con puños y patadas, todo ello mientras el can estaba encadenado y sin posibilidad de huida, ocasionándole además del inevitable dolor, como consecuencia de los repetidos golpes, ataques de pánico y estrés crónico, manifestado entre otros aspectos en dermatosis exfoliativa, jadeos permanentes y gestos de evitación”.

“El perro está muy mal, ha mejorado un poco, pero va a ser muy difícil que se recupere. Tiene mucho miedo”, explica la abogada, quien indica que el “vídeo es muy violento y muy desagradable”.

Así, la gravedad de las imágenes, junto con “la contundencia” de los informes etológicos ha influido en la sentencia, según indica Bautista.

De esta manera, la sentencia, que recoge la conformidad del acusado con los hechos que se relataron durante el juicio, le señala como autor criminalmente responsable de un delito de maltrato animal y le condena a 8 meses de prisión y pena accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante este tiempo.

Además, establece una pena de inhabilitación para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales durante 2 años y el abono de las costas procesales.

El condenado también tendrá que indemnizar a la entidad que se hizo cargo del animal maltratado con 1.443 euros y se procederá al decomiso definitivo del perro, que se entregará a dicha entidad.

 

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