MIÉRCOLES, 11 de marzo 2026

MIÉ, 11/3/2026

ANIMALADAS

Condenado por injurias tras acusar a una clínica veterinaria de “asesinar” a su perro a través de las redes sociales

La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado la condena a un hombre por injurias tras publicar en Facebook mensajes en los que acusaba reiteradamente a una clínica veterinaria y a una veterinaria de “asesinar” a su perro

Imagen de la sede de la Audiencia Provincial de Málaga.
Imagen de la sede de la Audiencia Provincial de Málaga.

Condenado por injurias tras acusar a una clínica veterinaria de “asesinar” a su perro a través de las redes sociales

La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado la condena a un hombre por injurias tras publicar en Facebook mensajes en los que acusaba reiteradamente a una clínica veterinaria y a una veterinaria de “asesinar” a su perro

Francisco Ramón López - 23-02-2026 - 09:23 H - min.

La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado la condena por injurias a un hombre que publicó en Facebook varios mensajes en los que acusaba a una clínica veterinaria y a una de sus profesionales de “asesinar” a su perro tras un tratamiento veterinario, en unas publicaciones que llegaron a ser vistas por clientes del propio centro.

El origen del caso se remonta a la atención veterinaria del perro, al que su propietario llevó a una clínica veterinaria en la provincia de Málaga para someterlo a un tratamiento con células madre. En el marco de ese proceso se realizó una intervención en la que una veterinaria participó como anestesista y, posteriormente, el 10 de octubre de 2019, el animal fue sometido a eutanasia con el consentimiento del dueño.

Meses después, el hombre comenzó a publicar en su perfil de Facebook una serie de mensajes en los que denunciaba públicamente lo ocurrido. En una de las primeras publicaciones, afirmaba que a su perro “me lo mataron” y advertía a otros usuarios que tuvieran cuidado con la clínica, asegurando que existían “muchos casos de negligencias” y animando a denunciar para que “asesinatos impunes no queden en el olvido”.

EN LOS MENSAJES CALIFICÓ A LOS VETERINARIOS DE “ASESINOS DE ANIMALES”

El 10 de octubre de 2020, coincidiendo con el aniversario de la muerte del perro, publicó un mensaje aún más directo en el que escribió en mayúsculas que su perro había sido “ASESINADO”, identificando nominalmente a la veterinaria y a otro profesional vinculado al tratamiento, e incluyendo además datos como el número de colegiado y el chip del animal.

Posteriormente, el 4 de diciembre de ese mismo año, insistió en esa acusación y afirmó que “se hará justicia”, calificando nuevamente como “asesinos” a los profesionales y llegando a emplear la expresión “ASESINOS DE ANIMALES”, en referencia tanto a los veterinarios como a la clínica y al colegio profesional provincial.

Y es que, en sus textos, acusaba al Colegio de Veterinarios de Málaga de no actuar y de estar “para defender a ese gremio de impresentables que actúan de forma impune”, al tiempo que afirmaba haber invertido “más de 8.600 euros” en “peritajes judiciales, forenses y abogados” en honor al animal y explicaba que había tardado ocho meses en publicar el mensaje porque necesitaba reunir documentación.

Las publicaciones continuaron en enero de 2021, cuando escribió un nuevo mensaje dirigido al perro fallecido en el que afirmaba: “pagarán por tu asesinato. Veterinarios asesinos”, reiterando de nuevo la acusación directa de asesinato contra la clínica.

Finalmente, en junio de 2021, publicó uno de los textos más extensos, en el que, además de reiterar implícitamente la acusación, vertía descalificaciones personales contra la veterinaria, a la que describía como “manipuladora, fría, calculadora”, y cuestionaba sus motivaciones afirmando que “le importa muy poco la vida animal; más le interesa su bolsillo”.

En ese mismo mensaje, añadía que el perro había sufrido “10 horas de agonía” y sostenía que la profesional “ni se arrepiente ni pide perdón”, reforzando la idea de responsabilidad directa en el sufrimiento y muerte del animal.

ALEGÓ QUE SU PERFIL DE FACEBOOK SOLO TENÍA 111 PERSONAS

Las publicaciones estaban accesibles a 111 personas, entre ellas clientes de la clínica, que fueron quienes informaron a la veterinaria afectada de su contenido. El propio acusado reconoció que había publicado esos mensajes “como amenaza para avisar”.

Por estos hechos, el Juzgado de lo Penal n.º 6 de Málaga lo condenó como autor de un delito de injurias a una pena de ocho meses de multa con una cuota diaria de seis euros. El hombre recurrió la sentencia alegando, como motivo principal, que no existía el requisito de publicidad en las injurias.

En este sentido, sostuvo que las publicaciones se habían realizado en su perfil personal de Facebook, limitado a sus poco más de 100 contactos, muchos de ellos amigos personales, algunos residentes en el extranjero y otros con cuentas inactivas. Según defendió, en la práctica solo una clienta de la clínica, que además era amiga de la veterinaria, habría visto los mensajes y se los habría comunicado.

EL ACUSADO ESTABA BAJO TRATAMIENTO MÉDICO

Asimismo, la defensa argumentó que el acusado se encontraba bajo tratamiento médico tras la muerte del animal y que la medicación influía en su comportamiento, aportando un informe médico. No obstante, el tribunal consideró que esta circunstancia no podía tenerse en cuenta, al no existir ningún informe pericial o forense que acreditara que ese estado de salud afectara a su capacidad o explicara las expresiones publicadas.

Por otro lado, el recurrente solicitó la rebaja de la pena al entender que debía aplicarse el marco correspondiente a las injurias sin publicidad, que situaba entre tres y siete meses de multa, y pidió que la condena no superara el mínimo. También solicitó reducir la cuota diaria de la multa de seis a cinco euros.

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Málaga ha desestimado el recurso y ha confirmado íntegramente la condena, al considerar que las expresiones, por su contenido y reiteración, eran injuriosas y que su difusión en Facebook, con acceso para más de un centenar de personas y entre ellas clientes de la clínica, cumplía el requisito de publicidad exigido por el Código Penal.

VOLVER ARRIBA