La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha publicado un informe científico que analiza las posibles rutas por las que agentes de enfermedades transmitidas por vectores podrían entrar en Estados miembros
La UE identifica las principales vías de entrada de 25 enfermedades transmitidas por vectores
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha publicado un informe científico que analiza las posibles rutas por las que agentes de enfermedades transmitidas por vectores podrían entrar en Estados miembros
Redacción -
15-05-2026 - 09:37 H -
min.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado un informe científico en el que identifica las posibles vías de entrada de 25 enfermedades transmitidas por vectores en Estados miembros de la Unión Europea actualmente libres de estos patógenos.
El documento analiza 12 enfermedades incluidas en la Ley de Sanidad Animal de la UE y otras 13 no listadas, seleccionadas mediante criterios predefinidos. La EFSA aclara que el trabajo no estima el riesgo de introducción, propagación o impacto de cada enfermedad, sino que constituye un paso preparatorio para futuras evaluaciones comunitarias de riesgo.
Para elaborar el informe, los expertos recurrieron a revisiones narrativas estructuradas de la literatura científica, complementadas con juicio experto. Las vías de entrada se dividieron en dos grandes grupos: las relacionadas con vectores y las no vectoriales. Además, la EFSA aplicó un enfoque conservador, de inclusión amplia, por el que solo se excluyeron aquellas rutas consideradas epidemiológicamente irrelevantes con un alto grado de certeza.
Entre los agentes analizados figuran virus de especial relevancia para la sanidad animal, como los de la peste equina africana, la lengua azul, la enfermedad hemorrágica epizoótica, la anemia infecciosa equina, la encefalitis japonesa, la dermatosis nodular contagiosa, la fiebre del Valle del Rift, la estomatitis vesicular o la fiebre del Nilo Occidental, además de patógenos como Besnoitia besnoiti, Borrelia burgdorferi, Coxiella burnetii, Leishmania infantum, Trypanosoma evansi y Trypanosoma vivax.
Una de las principales conclusiones del informe es que las vías de entrada varían de forma importante según el tipo de vector. En el caso de los patógenos transmitidos por garrapatas, como Borrelia burgdorferi, el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o el virus de la encefalitis transmitida por garrapatas, la vía vectorial relevante es el movimiento de garrapatas adheridas a fauna silvestre, ganado o animales de compañía. En cambio, la dispersión por viento o el desplazamiento activo de las garrapatas se consideran irrelevantes.
Para los patógenos transmitidos por Culicoides, la EFSA identifica como vía potencial la dispersión por el viento, incluso a largas distancias en algunos casos. Esta ruta se contempla para agentes como el virus de la peste equina africana, el virus Akabane, el virus de la fiebre efímera bovina, el virus Shuni o el virus de la estomatitis vesicular. En enfermedades ya presentes o con áreas afectadas próximas, como la lengua azul, la enfermedad hemorrágica epizoótica o el virus Schmallenberg, también se consideran relevantes el movimiento local de los vectores, la expansión de poblaciones y el transporte en vehículos terrestres desde zonas vecinas infectadas.
En el caso de los mosquitos, el informe señala la introducción de adultos infectados en aeronaves procedentes de zonas afectadas como una posible vía de entrada para agentes como el virus Cache Valley, los virus de las encefalitis equinas oriental, occidental y venezolana, el virus de la encefalitis japonesa, el virus de la fiebre del Valle del Rift o el virus de la encefalitis de San Luis. Para el virus del Nilo Occidental, además, la EFSA contempla otras vías, como el vuelo activo desde áreas vecinas afectadas, la expansión de poblaciones de mosquitos y la dispersión asistida por el viento.
Los flebótomos, vectores de Leishmania infantum, se consideran malos voladores, con rangos de desplazamiento generalmente inferiores a 100 metros. Por ello, la entrada por movimiento local solo se considera relevante cerca de zonas ya afectadas. Sin embargo, la expansión progresiva de su área de distribución sí se identifica como una vía potencial de entrada en nuevos territorios.
El informe también analiza patógenos transmitidos mecánicamente por moscas picadoras, como Besnoitia besnoiti, el virus de la anemia infecciosa equina o el virus de la dermatosis nodular contagiosa. En estos casos, la EFSA considera relevantes vías como el movimiento de insectos adultos por viento a corta distancia o su transporte en vehículos terrestres desde zonas afectadas del continente europeo, pero no rutas de larga distancia por transporte aéreo, marítimo o de mercancías.
En cuanto a las vías no vectoriales, el movimiento de animales vivos aparece como una de las rutas más importantes. La EFSA considera potencialmente relevante el comercio o desplazamiento de équidos para la peste equina africana, la anemia infecciosa equina y la encefalitis equina venezolana; el movimiento de bovinos, ovinos y caprinos para agentes como Akabane, fiebre efímera bovina, Coxiella burnetii, fiebre del Valle del Rift, Schmallenberg o Shuni; y el movimiento de rumiantes o camélidos para la lengua azul.
También se contemplan rutas asociadas a animales de compañía y fauna silvestre. En el caso de Leishmania infantum, el movimiento de perros y gatos se considera una vía potencial, así como el de zorros rojos y liebres cuando existen datos sobre su papel como reservorios. Para la fiebre del Nilo Occidental, la entrada a través de aves migratorias se considera una posible vía, mientras que los équidos se tratan como hospedadores finales, sin relevancia para la transmisión posterior.
Los productos germinales solo se consideran relevantes en determinados patógenos. El informe menciona, por ejemplo, la lengua azul, por la excreción seminal dependiente de la cepa y la transmisión experimental por inseminación artificial; Coxiella burnetii, por su detección en semen y transmisión mediante inseminación; la anemia infecciosa equina, por la presencia del virus en semen y la existencia de transmisión venérea rara; la fiebre del Valle del Rift, por la detección de ARN viral en semen; Schmallenberg, por su presencia en semen y transmisión transplacentaria; y Trypanosoma evansi, por la detección de ADN o parásitos en semen.
Por su parte, productos de origen animal, en cambio, se consideran relevantes solo para un subconjunto limitado de agentes. La EFSA los contempla como posible vía para Coxiella burnetii, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la dermatosis nodular contagiosa, la fiebre del Valle del Rift, Trypanosoma evansi y, parcialmente, la estomatitis vesicular, en este último caso por la posible relevancia de pieles y cueros. Para otras enfermedades, como la peste equina africana, la lengua azul, la enfermedad hemorrágica epizoótica, la leishmaniosis, la fiebre del Nilo Occidental o las encefalitis equinas, esta vía se descarta por falta de evidencia de transmisión relevante a través de carne, leche, pieles u otros productos.
La EFSA subraya así que la evaluación de las enfermedades transmitidas por vectores no puede abordarse de forma uniforme. La entrada potencial de cada agente depende del vector implicado, de la presencia o ausencia del patógeno y del vector en la UE, de la movilidad de animales domésticos y silvestres y de la existencia de hospedadores competentes en zonas actualmente libres.
Con este informe, la UE dispone de un marco estructurado para orientar futuras evaluaciones de riesgo sobre enfermedades vectoriales y mejorar la preparación frente a patógenos que pueden afectar tanto a la sanidad animal como, en algunos casos, a la salud pública.