La veterinaria española ha cambiado profundamente en las últimas décadas: de una profesión tradicionalmente masculina a un sector cada vez más femenino, aunque los datos muestran que el camino hacia la igualdad aún no está completo
Radiografía de la mujer en la veterinaria de España: Más presencia, pero menos sueldo
La veterinaria española ha cambiado profundamente en las últimas décadas: de una profesión tradicionalmente masculina a un sector cada vez más femenino, aunque los datos muestran que el camino hacia la igualdad aún no está completo
Francisco Ramón López -
06-03-2026 - 09:00 H -
min.
Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer invita a detenerse y observar cómo evolucionan los distintos sectores profesionales en materia de igualdad. En la veterinaria española, la fotografía actual muestra una transformación profunda: las mujeres dominan las aulas universitarias, ya son mayoría entre los profesionales colegiados y concentran gran parte de la contratación del sector. Sin embargo, este avance cuantitativo convive todavía con diferencias en ámbitos como los salarios, el liderazgo o el bienestar profesional.
En este contexto, la Organización Colegial Veterinaria ha querido poner el foco este año en la implicación de las mujeres dentro de la estructura profesional. Con motivo del 8M, la organización ha iniciado una iniciativa para visibilizar a las presidentas de colegios veterinarios que han decidido asumir responsabilidades institucionales dentro de la profesión, compatibilizando su ejercicio profesional con la representación colegial.
“Detrás de cada colegio profesional hay personas que han decidido implicarse”, señalan desde la organización, que en los próximos días dará a conocer las historias de estas profesionales y las razones que las llevaron a dar ese paso. “Porque implicarse también es cuidar la profesión”, remarcan.
La transformación de la veterinaria española comienza en las facultades. De hecho, los últimos datos provisionales del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades sitúan en 10.114 el número de estudiantes matriculados en el grado de Veterinaria en el curso 2024/2025, lo que supone un incremento de 303 alumnos (+3,1%) respecto al curso anterior y el primer registro que supera la barrera de los 10.000 estudiantes desde que existen datos comparables.
Dentro de este crecimiento destaca el peso de las mujeres: 7.911 matriculadas, lo que representa el 78,2% del total. La tendencia es aún más marcada entre quienes acceden por primera vez a la carrera. De los 2.075 estudiantes de nuevo ingreso, 1.642 son mujeres, es decir, el 79,1%. Estos datos anticipan que la presencia femenina en la profesión continuará aumentando en los próximos años.
Ese cambio generacional ya se refleja en el ejercicio profesional. Según el informe de profesionales sanitarios colegiados publicado por el Instituto Nacional de Estadística, en 2023 había 36.989 veterinarios colegiados en España, un 1,8% más que el año anterior.
De ellos, 19.840 eran mujeres y 17.149 hombres, lo que sitúa la presencia femenina en el 53,6% del total. La cifra supone un ligero aumento respecto a 2022, cuando las veterinarias representaban el 52,9%, y confirma que el crecimiento reciente del colectivo se explica en gran medida por la incorporación de mujeres.
La tendencia es aún más clara en algunos colegios profesionales. En el caso del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, el más grande de España, a 31 de diciembre de 2025 se contabilizaban 4.865 colegiados, de los cuales el 65% eran mujeres. Entre los profesionales que se colegiaron ese mismo año, las mujeres representaron el 75%, reflejando una renovación generacional claramente femenina dentro del sector.
Pese a esta fuerte presencia femenina en la profesión, los datos muestran que las condiciones económicas no evolucionan al mismo ritmo. Así, el último informe de inserción laboral de egresados universitarios del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades revela que existe una brecha salarial entre hombres y mujeres veterinarios en los primeros años tras finalizar la carrera.
Y es que, un año después de terminar los estudios, los veterinarios perciben una base media de cotización equivalente a 19.448,50 euros anuales, frente a los 18.429,64 euros de las veterinarias, una diferencia de algo más de 1.000 euros. Cuatro años después, la distancia aumenta: los hombres alcanzan 28.101,90 euros, mientras que las mujeres se sitúan en 26.190,93 euros, cerca de 1.911 euros menos.
Los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social muestran un patrón similar en el desempleo. En diciembre de 2025 había 2.028 personas desempleadas en actividades veterinarias, un 3,1% menos que el año anterior. Sin embargo, 1.686 eran mujeres y 342 hombres, lo que significa que el 83,1% del paro del sector corresponde a mujeres.
Este peso se explica en parte por la propia estructura del sector, donde las mujeres representan alrededor del 70% de la afiliación. No obstante, incluso teniendo en cuenta esta composición, las veterinarias siguen estando sobrerrepresentadas en el desempleo, ya que concentran el 83,1% de los parados del ámbito veterinario.
A estos retos se suman cuestiones relacionadas con el bienestar profesional. En este sentido, un estudio liderado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) validó recientemente en veterinarios españoles el instrumento Burnout Assessment Tool-Core Symptoms (BAT-C), utilizado para evaluar el síndrome de burnout.
La investigación analizó una muestra de 1.215 veterinarios, de los cuales el 70% eran mujeres, y mostró que el 36,9% de las veterinarias se situaba en el grupo de burnout alto, frente al 25,5% de los hombres.
En este 8 de marzo, la radiografía de la veterinaria española refleja una profesión que ha cambiado profundamente en pocas décadas. Las mujeres dominan las aulas universitarias y ya son mayoría en el ejercicio profesional. Sin embargo, los datos también muestran que la feminización del sector no se traduce automáticamente en igualdad plena.
La veterinaria española atraviesa un proceso de transformación en el que la presencia femenina es ya incuestionable, pero todavía quedan retos pendientes para que ese protagonismo se refleje plenamente en salarios, liderazgo y condiciones profesionales.