La paciente, una mujer residente en Sevilla con exposición en Palomares del Río, presenta un cuadro leve y ha sido confirmada mediante PCR por el Hospital Virgen del Rocío.
Primer caso humano de fiebre del Nilo occidental en Andalucía en 2026
La paciente, una mujer residente en Sevilla con exposición en Palomares del Río, presenta un cuadro leve y ha sido confirmada mediante PCR por el Hospital Virgen del Rocío.
Redacción -
11-07-2026 - 20:30 H -
min.
La Junta de Andalucía ha confirmado el primer caso humano de fiebre del Nilo occidental (FNO) de la temporada en la comunidad autónoma. Se trata de una mujer residente en Sevilla, que pasa temporadas en el municipio de Palomares del Río, cuyo diagnóstico ha sido confirmado mediante PCR por el Hospital Universitario Virgen del Rocío este 11 de julio, tras iniciar los síntomas el pasado 3 de julio.
Según ha informado la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, el caso cursa de forma leve y ha sido identificado a través del sistema de vigilancia de casos leves implantado en los municipios incluidos en las Comarcas de Especial Seguimiento (CES), en el marco del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental de Andalucía.
Como consecuencia de esta confirmación, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha declarado en alerta por circulación del virus del Nilo occidental al municipio de Palomares del Río, una medida que permanecerá vigente al menos hasta el 8 de agosto, o hasta que transcurra un periodo equivalente sin nuevos casos ni evidencia de circulación del virus en mosquitos vectores, aves o équidos.
La declaración de alerta implica la intensificación de la vigilancia entomológica, animal y humana, el refuerzo de las acciones de promoción comunitaria y de comunicación a la ciudadanía, así como la adopción de medidas preventivas para reducir el riesgo de transmisión.
Asimismo, el Ayuntamiento de Palomares del Río deberá reforzar las actuaciones contempladas en su Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores, intensificando los tratamientos frente a los mosquitos transmisores tanto en el núcleo urbano como en los focos larvarios o refugios de adultos situados en un radio de hasta 1,5 kilómetros.
La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de Sevilla ha comunicado esta situación tanto al Ayuntamiento de Palomares del Río como a la Diputación de Sevilla. Con esta decisión, Palomares del Río se convierte en la tercera área en alerta por circulación del virus del Nilo occidental en Andalucía, junto con los municipios de Pulpí (Almería) y Torredonjimeno (Jaén).
La Junta señala que este es el primer caso humano detectado esta temporada, tras haberse realizado estudios de laboratorio a 207 personas y el despistaje de arbovirosis en 82 pacientes con meningitis víricas.
En el ámbito de la vigilancia animal, no se ha detectado hasta el momento circulación del virus en équidos ni en aves silvestres, después del análisis de 185 aves.
En cuanto a la vigilancia entomológica, desde el inicio del periodo de mayor actividad de los mosquitos se han efectuado 2.528 determinaciones en 196 trampas, detectándose presencia del virus en Pulpí, Benacazón y Torredonjimeno.
Además, Salud Pública ha constatado un incremento progresivo de la densidad de mosquitos vectores, registrándose durante la última semana niveles abundantes de hembras transmisoras en Isla Mayor, La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca y Lebrija, mientras que Gerena, La Carlota y Bailén han presentado densidades intermedias.
La Consejería dispone de 120 trampas propias distribuidas por todas las provincias andaluzas para el seguimiento de mosquitos del género Culex, principalmente Culex pipiens y Culex perexiguus, e integra además la información procedente de otras administraciones e instituciones científicas, alcanzando datos de cerca de 215 trampas para evaluar el riesgo y adoptar medidas de control.
La Junta recuerda la importancia de evitar las picaduras de mosquito, especialmente en personas vulnerables. Entre las recomendaciones se incluyen el uso de repelentes autorizados, vestir ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, instalar mosquiteras y evitar la acumulación de agua estancada, donde se desarrollan las larvas de los mosquitos.
En el caso de las explotaciones ganaderas, también recomienda renovar con frecuencia el agua de los bebederos y evitar la presencia de charcos, fugas o puntos de agua con escasa renovación que puedan favorecer la proliferación de los vectores.