Un estudio en el que ha participado Hipra revela los beneficios de administrar una sola inyección intramuscular frente a múltiples inyecciones
Respaldan el uso de un protocolo de inyección única para mejorar el bienestar de las cerdas gestantes y la aplicabilidad en la granja
Un estudio en el que ha participado Hipra revela los beneficios de administrar una sola inyección intramuscular frente a múltiples inyecciones
Redacción -
06-08-2026 - 13:24 H -
min.
La vacunación es esencial para la prevención de enfermedades en la producción porcina; sin embargo, las inyecciones intramusculares (IM) repetidas pueden comprometer el bienestar animal. En este sentido, un estudio en el que ha participado Hipra, y que cuenta con la participación de investigadores españoles, respalda el uso de una sola inyección frente a múltiples inyecciones para mejorar la aplicabilidad en la granja y el bienestar de las cerdas.
El trabajo, recientemente publicado, evalúa el impacto de dos protocolos de vacunación en cerdas gestantes en condiciones de granja comercial: uno que implicaba una única inyección intramuscular y otro que implicaba tres inyecciones intramusculares separadas. Cada protocolo de vacunación se administró dos veces (6 y 3 semanas antes del día previsto del parto). Para ello, un total de sesenta y cuatro cerdas gestantes fueron asignadas aleatoriamente a cada protocolo de vacunación.
Las principales variables fueron el tiempo requerido para la vacunación y las evaluaciones de bienestar, incluyendo observaciones de comportamiento, vocalizaciones y respuestas de miedo. Además, se evaluaron parámetros de salud y biomarcadores salivales (haptoglobina salival, cromogranina A, oxitocina) antes y después de la vacunación.
Ante ello, los autores destacan que el protocolo de una sola inyección redujo el tiempo de manipulación por cerda; mientras que los parámetros de salud y el rendimiento del parto no mostraron diferencias relevantes entre los protocolos en las condiciones de este estudio.
Del mismo modo, el estudio revela que ambos protocolos provocaron una disminución de la actividad y una alteración del comportamiento de descanso, probablemente debido a molestias en el lugar de la inyección. “Estos cambios fueron leves y consistentes con las respuestas normales posteriores a la vacunación”, precisan los autores.
Sin embargo, las cerdas del tratamiento que incluye tres inyecciones intramusculares mostraron indicadores conductuales más pronunciados de dolor y miedo durante la inyección, incluyendo una mayor incidencia de intentos de huida o retirada, arqueamiento de la espalda y vocalizaciones agudas.
Así, los autores concluyen que estos hallazgos respaldan el uso de un protocolo de inyección única para mejorar la aplicabilidad en la granja y el bienestar de las cerdas. En cualquier caso, ven necesaria una investigación adicional para estudiar los efectos a largo plazo de las inyecciones intramusculares únicas frente a las múltiples en el bienestar animal, con especial atención a la relación humano-animal, los biomarcadores de estrés crónico y el rendimiento productivo.