El consejero Òscar Ordeig apunta a que la Generalitat podría evaluar un nuevo escenario en otoño si los datos continúan siendo favorables y los expertos avalan los cambios
Cataluña baraja relajar las restricciones frente a la peste porcina africana en otoño
El consejero Òscar Ordeig apunta a que la Generalitat podría evaluar un nuevo escenario en otoño si los datos continúan siendo favorables y los expertos avalan los cambios
Redacción -
25-08-2026 - 10:03 H -
min.
La Generalitat de Cataluña baraja comenzar a flexibilizar después del verano las restricciones de acceso al medio natural desplegadas frente a la peste porcina africana (PPA), siempre que la evolución epidemiológica siga siendo favorable y los técnicos consideren que los cambios no comprometen los operativos de erradicación.
Así lo ha señalado el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, en declaraciones a los medios después de que Cataluña haya registrado la primera semana sin positivos en jabalíes desde el comienzo de la crisis sanitaria.
“En cuanto los datos y los expertos lo aconsejen, evidentemente flexibilizaremos las restricciones de acceso al medio natural, pero no si eso pone en riesgo los operativos”, ha asegurado Ordeig durante una entrevista.
El consejero ha situado el otoño como el periodo en el que podría empezar a revisarse la situación. “Creo que este otoño podríamos evaluar otra situación si los datos acompañan, pero en estos momentos todavía es prematuro”, ha manifestado.
Preguntado expresamente por la posibilidad de comenzar a relajar las restricciones en septiembre, Ordeig ha abierto la puerta a estudiar esta opción, aunque ha insistido en la necesidad de actuar con cautela.
“Si a finales de septiembre los datos lo avalan, nos lo podríamos plantear, pero creo que quizá sí sería demasiado pronto, seguramente”, ha reconocido. El consejero ha aclarado que no será necesario esperar un año completo sin casos para empezar a modificar las restricciones de acceso. Este plazo es el requerido para que el territorio pueda recuperar el estatus de libre de PPA, pero no impide revisar antes las medidas aplicadas sobre el terreno.
“Como sabéis, para ser país libre de PPA necesitamos un año sin positivos”, ha explicado. No obstante, ante la pregunta de si las restricciones tendrían que mantenerse durante todo ese periodo, ha respondido: “No, no, no. Lo que sí necesitamos es poder hacer las tareas de vaciado sanitario que hay que hacer”.
Ordeig ha remarcado que estos trabajos requieren mantener determinadas limitaciones tanto por motivos sanitarios como para proteger a los profesionales desplegados en la zona afectada. “Por razones sanitarias y por razones de seguridad de las personas y de los operativos, necesitamos poder hacer estos trabajos en condiciones”, ha señalado, antes de pedir “comprensión” a la ciudadanía.
Según el consejero, la Generalitat podría entrar en “un nuevo escenario” durante las próximas semanas o meses, una vez se haya completado la mayor parte de las actuaciones previstas. El Departamento de Agricultura mantiene además contactos frecuentes con los alcaldes de los municipios afectados y ha celebrado decenas de reuniones para coordinar las actuaciones, informar a la población y abordar las consecuencias de las restricciones.
“En cuanto se pueda, si hay alguna zona que se puede reabrir o en la que se puedan flexibilizar las medidas, evidentemente lo haríamos, pero siempre y cuando lo avalen los expertos, los científicos y los técnicos”, ha afirmado Ordeig.
Sus declaraciones llegan después de que las 302 muestras de jabalíes analizadas durante la última semana hayan resultado negativas, lo que supone la primera semana sin positivos desde el inicio de la emergencia.
Durante ese mismo periodo se capturaron 333 jabalíes dentro de la zona infectada, con lo que el número total de animales capturados desde el comienzo de la crisis asciende a 10.727. El balance se mantiene en 67 focos —3 primarios y 64 secundarios— y 379 jabalíes positivos distribuidos en 13 municipios.
Ordeig ha calificado la ausencia de nuevos positivos como una “muy buena noticia” y ha agradecido el trabajo de las personas implicadas, aunque ha advertido de que la crisis todavía no puede darse por concluida.
“Esto no ha acabado”, ha subrayado. “Ya dijimos que era una carrera de fondo y creo que vamos en la buena dirección”, ha añadido. Por ello, el consejero ha insistido en que la evolución favorable no debe conducir a una relajación prematura de las actuaciones ni a una reducción del esfuerzo desplegado.
“Lo primero que tenemos que decir es que necesitamos no relajarnos y continuar con este dato”, ha afirmado. A su juicio, “una mala decisión o una desaceleración forzada de todo lo que estamos haciendo puede llevar a que el brote se escape, y eso no nos lo podríamos permitir”.
Ordeig considera que la rapidez con la que puedan levantarse progresivamente las restricciones dependerá directamente del mantenimiento de los resultados negativos de las pruebas y del cumplimiento de las medidas. “Necesitamos que los datos sigan acompañando y, cuanto mejor lo hagamos, más rápido podremos hacer esta desescalada”, ha señalado.
En cualquier caso, ha recalcado que las decisiones no responderán a criterios políticos, sino a las recomendaciones de los organismos y profesionales responsables del seguimiento de la enfermedad.
“Nosotros no vamos al ritmo de lo que diga el consejero de Agricultura ni el presidente de la Generalitat; vamos al ritmo de lo que digan los técnicos, los científicos, Bruselas, el Ministerio, los técnicos del Departamento y los Agents Rurals”, ha concluido.