Un informe técnico sostiene que el ratón colilargo patagónico, reservorio natural del hantavirus Andes, no es un roedor con capacidad para desplazarse nadando desde el crucero MV Hondius hasta la costa canaria
El Ministerio de Sanidad aclara cómo funciona la transmisión zoonósica del hantavirus tras la polémica de las “ratas nadadoras”
Un informe técnico sostiene que el ratón colilargo patagónico, reservorio natural del hantavirus Andes, no es un roedor con capacidad para desplazarse nadando desde el crucero MV Hondius hasta la costa canaria
Francisco Ramón López -
11-05-2026 - 12:45 H -
min.
El Ministerio de Sanidad ha elaborado un informe técnico para aclarar cómo funciona la transmisión zoonósica del hantavirus Andes (ANDV) tras la polémica generada en torno al posible papel de roedores en el brote vinculado al crucero MV Hondius y las declaraciones del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, sobre una eventual llegada de animales infectados a las islas.
El documento, titulado ‘Brote de enfermedad por virus Andes en un crucero: información sobre Oligoryzomys longicaudatus’, explica las características ecológicas y epidemiológicas del ratón colilargo patagónico, considerado el reservorio natural del virus Andes.
Según recoge el informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), este roedor vive principalmente en Chile y el sur de Argentina, en zonas boscosas y alejadas de entornos portuarios, y no está presente en Europa. Por ello, Sanidad señala que “no es posible su introducción en las poblaciones de roedores de Europa ni una posible transmisión de roedores a humanos”.
El texto insiste, además, en que el colilargo patagónico habita principalmente en bosques andinos y zonas próximas a la estepa, por lo que “no es esperable” que pudiera colonizar territorio europeo “si es que hubiera una remota posibilidad de su presencia en el crucero”.
Y es que Sanidad también recalca que las inspecciones realizadas a bordo del MV Hondius no detectaron indicios de roedores. “Según la información de las inspecciones de los expertos que han subido al barco, las condiciones higiénicas y medioambientales son adecuadas y no han detectado roedores”, indica el documento, que concluye que “no se considera esperable la transmisión por exposición a roedores a bordo del crucero”.
El informe sostiene que la hipótesis epidemiológica principal es que varios pasajeros estuvieron expuestos al virus en Argentina antes de embarcar, donde el ANDV es endémico, y que posteriormente pudiera haberse producido transmisión entre pasajeros a bordo.
“Si es que hubiera roedores en el barco, seguirían detectándose nuevos casos”, apunta el documento, que también recuerda que el MV Hondius dispone de la Declaración Marítima de Sanidad y que se trata de “un crucero nuevo, moderno, con instalaciones adecuadas que evitan la aparición de posibles nichos que favorezcan el acúmulo de roedores”.
Uno de los puntos más comentados del informe hace referencia a la capacidad de desplazamiento del reservorio natural del virus. Sanidad describe al colilargo patagónico como un animal de hábitos nocturnos que vive en bosques, campos y granjas, desplazándose por matorrales y árboles de poca altura. “No es un roedor con capacidad para desplazarse nadando desde el lugar en el que se ubique el barco y la costa”, remarca el texto.
Asimismo, el informe recuerda que cada año llegan a Europa más de 500 cruceros procedentes de Argentina y Chile, territorios donde habita el reservorio natural del virus Andes, y que nunca se ha registrado un brote asociado a este tipo de rutas marítimas en territorio europeo. Por ello, el Ministerio considera “remota” la posibilidad de que se produzca un escenario de este tipo relacionado con el MV Hondius.
La publicación del informe se produce después de la polémica generada durante el fin de semana en torno al posible papel de roedores en el brote vinculado al MV Hondius. Distintos medios se hicieron eco de las dudas expresadas por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, sobre la posibilidad de que el reservorio natural del virus Andes pudiera llegar a las islas desde el crucero, una controversia que terminó derivando en el debate sobre las llamadas “ratas nadadoras”.
Según distintas informaciones publicadas este fin de semana, el Gobierno de Canarias trasladó al Ministerio de Sanidad su preocupación por un eventual riesgo zoonósico asociado a la presencia del barco en aguas canarias. Fue precisamente en ese contexto en el que el Ejecutivo central encargó al CCAES este informe sobre el comportamiento ecológico del reservorio natural del virus Andes y la plausibilidad de ese escenario.
Este lunes, Clavijo respondió a la polémica en declaraciones a los medios, donde aseguró que algunos medios habían querido “ridiculizar” su posición y llevar el debate “a la anécdota y al meme”.
El presidente canario defendió que el informe remitido por Sanidad no descartaba completamente el escenario planteado por el Gobierno autonómico, ya que hablaba de una situación “no esperable” y de una “remota posibilidad”.
“No lo descarta, es no esperable y la posibilidad remota no lo descarta”, sostuvo Clavijo, que insistió en que existían riesgos asociados a la estancia del barco en Canarias, principalmente por una eventual exposición a fluidos de roedores infectados.
No obstante, el dirigente canario terminó desplazando el foco principal de su crítica hacia las medidas aplicadas a los pasajeros desembarcados. Según afirmó, los controles realizados consistían en la toma de temperatura y vigilancia de síntomas, sin realizar pruebas diagnósticas específicas.
“Mi problema es que los pasajeros se han estado bajando y se bajarán hoy sin un test antígeno, pudiendo estar infectados del virus”, señaló, defendiendo que el Gobierno de Canarias consideraba razonable exigir controles sanitarios más estrictos.