Nueve organizaciones internacionales formulan cuatro recomendaciones clave y hacen un llamamiento a la acción a nivel regional, nacional y mundial para impulsar la implementación ‘One Health’ en Europa
El Grupo Interinstitucional de la UE sobre ‘One Health’ insta a reforzar la cooperación ante los desafíos climáticos y sanitarios
Nueve organizaciones internacionales formulan cuatro recomendaciones clave y hacen un llamamiento a la acción a nivel regional, nacional y mundial para impulsar la implementación ‘One Health’ en Europa
Redacción -
03-11-2025 - 09:39 H -
min.
A medida que los incendios forestales, las olas de calor, las inundaciones y otras crisis interconectadas se intensifican en 2025, la necesidad de reconocer el vínculo entre la salud humana, animal y ambiental, así como de actuar de manera conjunta entre sectores, se vuelve esencial.
En este contexto, nueve organizaciones internacionales han formulado cuatro recomendaciones clave y han lanzado un llamamiento a la acción a nivel regional, nacional y mundial para impulsar la implementación del enfoque de ‘Una Sola Salud’ en Europa, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial One Health.
Los representantes del Grupo de Trabajo Interinstitucional de la Unión Europea sobre Una Sola Salud y del Diálogo Cuatripartito Europeo y de Asia Central reconocen conjuntamente “la urgencia de abordar los riesgos en la intersección de la salud humana, animal, vegetal y ambiental”.
Según explican, estos riesgos se han visto intensificados por factores como el cambio climático, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, los cambios en el uso de la tierra, las complejas cadenas alimentarias y el aumento del comercio y los viajes. Todo ello, advierten, “exige medidas de prevención y respuesta más sólidas e integradas”.
Según trasladan desde la UE, el verano de 2025 ha sido el más cálido jamás registrado. A comienzos de septiembre, se habían perdido casi un millón de hectáreas de terreno debido a incendios forestales en la Unión Europea, una cifra que supera ampliamente el promedio anual a largo plazo, situado en 280.000 hectáreas.
“Las olas de calor marinas afectaron a casi todo el Mediterráneo, incrementando el estrés ecológico y poniendo en riesgo los medios de subsistencia de numerosas comunidades costeras”, añaden.
En este sentido, las autoridades europeas señalan que las temperaturas extremas y las prolongadas temporadas de mosquitos han favorecido la propagación del virus del Nilo Occidental, el chikungunya y el dengue, además de aumentar las enfermedades relacionadas con el calor, las infecciones transmitidas por los alimentos y la presión sobre los sistemas de salud.
Estos efectos se han hecho sentir especialmente entre las poblaciones más vulnerables. Paralelamente, enfermedades animales como la lengua azul, la dermatosis nodular contagiosa y la gripe aviar amenazan tanto el bienestar animal como la seguridad alimentaria en la región.
Las alteraciones ambientales derivadas de esta situación aumentan el riesgo de enfermedades zoonósicas y transfronterizas, ya que los cambios en el hábitat, el uso insostenible de la tierra y ciertas prácticas agrícolas estrechan el contacto entre la fauna silvestre, el ganado y los seres humanos.
En respuesta a estos desafíos, el Grupo de Trabajo Interinstitucional y el Diálogo Cuatripartito destacan su colaboración. “Trabajamos estrechamente con la Comisión Europea y hacemos un llamamiento a todas las partes interesadas —gobiernos, instituciones, sociedad civil, mundo académico y sector privado— para que intensifiquen su compromiso con el avance del enfoque Una Sola Salud a todos los niveles”, manifiestan.
Entre las medidas propuestas, las organizaciones destacan cuatro prioridades. En primer lugar, mejorar la coordinación global y regional, garantizando la armonización en la aplicación del Marco de Acción Interinstitucional de la UE sobre Una Sola Salud y del Plan de Acción Conjunto Cuatripartito sobre Una Sola Salud. Ambas herramientas buscan reforzar la solidaridad global y regional frente a los desafíos sanitarios transfronterizos.
En segundo lugar, se hace hincapié en invertir en una gobernanza más sólida y en un liderazgo colaborativo. Y es que, tal como resalta el dictamen del Mecanismo de Asesoramiento Científico sobre la gobernanza de Una Sola Salud en la Unión Europea, contar con una estructura de gobernanza robusta resulta fundamental para conectar políticas y acciones intersectoriales. Para ello, ven necesario una mayor inversión que permita fortalecer las capacidades institucionales, promover una toma de decisiones inclusiva y fomentar modelos de liderazgo colaborativo capaces de gestionar los complejos desafíos sanitarios actuales.
El tercer eje de acción pasa por convertir la colaboración intersectorial en una práctica habitual. “Se propone integrar el enfoque Una Sola Salud en los sistemas de gobernanza nacionales y subnacionales mediante legislación, financiación sostenida y marcos normativos adecuados. Además, se subraya la importancia de promover la confianza y la rendición de cuentas a través de una comunicación transparente, planificación conjunta, intercambio de datos y mecanismos de seguimiento intersectorial”, indican.
Por último, se plantea aprovechar la evidencia científica para respaldar la inversión estratégica en los enfoques de Una Sola Salud. Para ello, se recomienda realizar análisis que demuestren el valor económico y social de la prevención y la preparación, asegurando que las decisiones políticas se basen en datos científicos y que generen beneficios conjuntos para la salud humana, animal y ambiental. Asimismo, se resalta la necesidad de mostrar el valor añadido derivado de la coordinación, la colaboración, la comunicación y el fortalecimiento de capacidades.
Con motivo del Día Mundial de Una Sola Salud, los representantes de las organizaciones firmantes subrayan que “los desafíos que enfrentamos nos recuerdan nuestras vulnerabilidades interconectadas y nuestras responsabilidades compartidas”. En su declaración final, insisten en el trabajo conjunto. “Ningún sector ni país puede actuar solo: debemos actuar juntos, ahora”, inciden.
El Grupo de Trabajo Interinstitucional de la UE sobre Una Sola Salud y el Diálogo Cuatripartito Europeo y de Asia Central ratifican así su compromiso de implementar este enfoque, invitando a todos los socios a unirse “en este esfuerzo esencial por la salud de las personas, los animales y el planeta”.