Un nuevo estudio ha descrito los signos clínicos, tratamientos realizados, gravedad de intoxicación y pronóstico en perros expuestos a cigarrillos electrónicos
Estudian los efectos de la exposición de los perros a los cigarrillos electrónicos
Un nuevo estudio ha descrito los signos clínicos, tratamientos realizados, gravedad de intoxicación y pronóstico en perros expuestos a cigarrillos electrónicos
Redacción -
07-01-2026 - 09:51 H -
min.
Los efectos de la exposición de los perros a los cigarrillos electrónicos han sido analizados en un nuevo estudio que describe los signos clínicos observados, los tratamientos aplicados, la gravedad de la intoxicación y el pronóstico de los animales afectados.
El trabajo ha confirmado que la mayoría de los perros, el 94%, expuestos a líquidos para vapear permanecen asintomáticos o desarrollan únicamente signos leves, lo que permite su manejo de forma conservadora.
La investigación, realizada por especialistas del Servicio de Información sobre Venenos Veterinarios (VPS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido, analizó 321 casos de perros notificados al VPS tras la exposición a cigarrillos electrónicos o líquidos para vapear, con el objetivo de evaluar el riesgo de toxicosis por nicotina en esta especie.
Según los datos recogidos, el 53% de los animales no presentó síntomas tras la exposición oral al líquido para vapear, mientras que el 41% desarrolló signos leves. Entre el 47% que mostró manifestaciones clínicas, las más frecuentes fueron vómitos, hipersalivación y taquicardia.
Otros signos compatibles con toxicidad por nicotina, como temblores, ataxia o taquipnea, se registraron en menos del 7% de los casos. En general, los síntomas remitieron en pocas horas, con una mediana de recuperación de tres horas y un rango que fue desde 10 minutos hasta seis días.
En relación con el tratamiento, el 28% de los perros no recibió ninguna intervención o fue únicamente sometido a observación, mientras que el 45% fue tratado mediante descontaminación intestinal, principalmente con carbón activado o lavado bucal. En dos casos fue necesaria la retirada de cuerpos extraños, concretamente un cigarrillo electrónico y una botella de recarga de líquido para vapear.
Un desenlace de carácter moderado, grave o mortal se registró en el 6% de los casos. Dos perros fallecieron: uno tras masticar una botella de líquido para vapear y desarrollar taquipnea progresiva, taquicardia persistente e hipotensión, y otro fue sacrificado por razones económicas.
El estudio indica que la gravedad de la intoxicación no guardó relación con la dosis notificada y que no está claro por qué exposiciones a dosis elevadas no desencadenaron cuadros graves de intoxicación por nicotina. En la mayoría de los casos, los perros expuestos a líquidos para vapear pueden ser tratados de forma conservadora, mediante un abordaje sintomático y de soporte.
La autora principal del estudio, Nicola Bates, señaló: “aunque los efectos graves tras la exposición a los cigarrillos electrónicos o al líquido para cigarrillos electrónicos son poco comunes en los perros, cada caso debe evaluarse individualmente para determinar si se requiere alguna descontaminación o tratamiento”.