MARTES, 18 de agosto 2026

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Recategorización de enfermedades, bioseguridad y vacunación: La estrategia de los veterinarios europeos para la sanidad animal de la próxima década

La Federación de Veterinarios de Europa apoya que se refuerce la prevención, la vigilancia y la preparación frente a brotes, además de revisar la categorización de las enfermedades emergentes, reemergentes y transmitidas por vectores

Imagen de la conferencia de alto nivel organizada por la Comisión Europea en Bruselas para conmemorar los diez años de la entrada en vigor de la Animal Health Law.
Imagen de la conferencia de alto nivel organizada por la Comisión Europea en Bruselas para conmemorar los diez años de la entrada en vigor de la Animal Health Law.

Recategorización de enfermedades, bioseguridad y vacunación: La estrategia de los veterinarios europeos para la sanidad animal de la próxima década

La Federación de Veterinarios de Europa apoya que se refuerce la prevención, la vigilancia y la preparación frente a brotes, además de revisar la categorización de las enfermedades emergentes, reemergentes y transmitidas por vectores

La Federación de Veterinarios de Europa (FVE) ha defendido la necesidad de reforzar la prevención, la preparación frente a brotes y la capacidad de los servicios veterinarios con motivo del décimo aniversario de la normativa europea de sanidad animal.

La organización participó el 8 de julio en la conferencia de alto nivel organizada por la Comisión Europea en Bruselas para conmemorar los diez años de la entrada en vigor de la Animal Health Law (AHL) y los cinco años transcurridos desde su aplicación en toda la Unión Europea.

El encuentro sirvió también para presentar la evaluación de esta normativa iniciada por la Comisión Europea. Según la FVE, el balance confirma un principio defendido históricamente por los profesionales veterinarios: prevenir las enfermedades resulta más eficaz que actuar cuando ya se ha producido un brote.

Durante la última década, la Unión Europea ha pasado de contar con un marco fragmentado a disponer de un sistema más coherente, centrado en la prevención, la vigilancia, la preparación y la respuesta rápida ante las enfermedades animales.

La evaluación de la Comisión concluye que no es necesaria una reforma fundamental de la normativa, aunque identifica varios ámbitos en los que será necesario avanzar para adaptarla a los riesgos de los próximos años.

Entre ellos se encuentran la posible revisión de la categorización de enfermedades, especialmente las emergentes, reemergentes y transmitidas por vectores, así como la aprobación de normas europeas sobre planes de contingencia y la mejora de la preparación frente a brotes.

También se plantea reforzar los sistemas de vigilancia y bioseguridad, evaluar una posible ampliación del uso estratégico de la vacunación y desarrollar mecanismos más sostenibles para financiar y compensar las pérdidas provocadas por las enfermedades. La Comisión propone además revisar la legislación sobre encefalopatías espongiformes transmisibles y actualizar el marco europeo relativo a las zoonosis.

LA IMPORTANCIA DE LAS VISITAS VETERINARIAS

Uno de los asuntos destacados durante la conferencia fue la aplicación de las visitas periódicas de sanidad animal realizadas por veterinarios, una herramienta preventiva introducida en el artículo 25 de la normativa.

La vicepresidenta de la FVE, Jane Clark, subrayó la importancia de estas visitas, que permiten evaluar los riesgos de las explotaciones, asesorar sobre bioseguridad, detectar precozmente enfermedades y establecer medidas preventivas adaptadas a cada situación.

Sin embargo, la federación considera que su implantación continúa siendo insuficiente y desigual entre los Estados miembros. Según su evaluación, ningún país ha alcanzado todavía el nivel de aplicación armonizada previsto inicialmente.

La FVE reclama por ello un modelo preventivo integrado basado en tres pilares: visitas zoosanitarias periódicas, medidas de bioseguridad fundamentadas en la evidencia científica y programas estratégicos de vacunación.

La conferencia se celebró un día después de la presentación de la primera Estrategia Europea para la Ganadería, desarrollada dentro de la Visión para la Agricultura y la Alimentación de la Comisión Europea.

Esta estrategia reconoce el papel de una ganadería sostenible para garantizar la seguridad alimentaria, mantener las comunidades rurales y contar con un sector preparado para afrontar crisis, competitivo y adaptado a la diversidad de explotaciones y territorios europeos.

EL BIENESTAR ANIMAL Y LA SOSTENIBILIDAD EN EL CENTRO

La Comisión también ha avanzado su intención de mejorar el bienestar animal durante todas las fases de producción, con medidas como la eliminación progresiva de las jaulas y el refuerzo de los estándares aplicables tanto a los animales criados en Europa como a los productos importados.

Para la FVE, la sanidad animal y la resiliencia frente al cambio climático están cada vez más relacionadas. El aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos y la expansión de enfermedades transmitidas por vectores están modificando los riesgos a los que se enfrentan animales, ganaderos y servicios veterinarios.

La federación considera que el éxito de la estrategia ganadera europea dependerá de apoyar a agricultores, ganaderos y veterinarios con formación, incentivos y recursos suficientes, además de integrar la prevención en las políticas agrícolas y ganaderas.

De cara a la próxima década, la FVE pide trasladar recursos desde la gestión de crisis hacia la prevención, reforzar la bioseguridad en las explotaciones, mejorar la vigilancia epidemiológica e impulsar la vacunación preventiva cuando esté científicamente justificada.

Asimismo, reclama inversiones en los servicios veterinarios y las zonas rurales, junto con el desarrollo de nuevas vacunas y herramientas de diagnóstico que permitan anticiparse a las amenazas sanitarias.

“Prevenir es mejor que curar, y resulta más barato que controlar los brotes”, ha defendido la federación, que insiste en que el éxito de la política europea dependerá de que los conocimientos veterinarios estén presentes allí donde generan mayor valor: en las explotaciones y al servicio de la prevención, la preparación y la resiliencia.

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