Desde AndersenPets explican las diferencias entre los distintos tipos de queratoconjuntivitis seca y las estrategias complementarias disponibles para su manejo
TheraOftal Ialu y el manejo de la queratoconjuntivitis seca en veterinaria
Desde AndersenPets explican las diferencias entre los distintos tipos de queratoconjuntivitis seca y las estrategias complementarias disponibles para su manejo
Redacción -
20-02-2026 - 11:00 H -
min.
La queratoconjuntivitis seca (KCS), también conocida como ojo seco, es una de las patologías oftalmológicas más frecuentes en la clínica veterinaria de pequeños animales. Afecta a perros y gatos y no siempre se diagnostica correctamente desde el inicio. En este sentido, desde AndersenPets explican las diferencias entre los distintos tipos de queratoconjuntivitis seca y las estrategias complementarias disponibles para su manejo.
La KCS es una alteración de la película lagrimal que puede deberse a un déficit en la cantidad de lágrima producida o a un déficit en su calidad. En función de esta alteración, se distinguen presentaciones cuantitativas, cualitativas y mixtas.
En la KCS cuantitativa, la glándula lagrimal no genera suficiente lágrima, lo que provoca sequedad de la córnea. Se diagnostica habitualmente mediante el test de Schirmer, una prueba no invasiva con la que se mide la producción lagrimal en milímetros por minuto. Un resultado inferior a 13 mm/minuto indica un déficit en la producción de lágrima.
En la KCS cualitativa, la cantidad de lágrima puede ser normal o incluso elevada, pero su composición es inadecuada. El tiempo de ruptura lacrimal (TBUT) es otra prueba no invasiva que se realiza después del test de Schirmer. Consiste en instilar una gota de fluoresceína en el ojo, cerrarlo y mantenerlo abierto durante 15 segundos; la prueba finaliza cuando aparece la primera fisura en la lágrima.
Así, desde AndersenPets comentan que un TBUT inferior a 12 segundos puede indicar un déficit en la estabilidad de la película lagrimal, generalmente relacionado con la capa lipídica. Un Schirmer normal o alto no descarta un problema de calidad, ya que el ojo puede estar produciendo más lágrima para compensar una deficiencia estructural.
Además, explican que, en muchos casos, la KCS no es exclusivamente cualitativa o cuantitativa, sino mixta. Puede existir un déficit tanto en la producción como en la calidad de la lágrima, habitualmente debido a afectaciones de las glándulas lacrimales.
De esta manera, desde AndersenPets desarrollan que, para comprender el ojo seco, es necesario tener en cuenta la estructura de la película lagrimal, compuesta por tres capas. La capa lipídica externa reduce la evaporación y estabiliza la lágrima.
La capa acuosa, intermedia, aporta hidratación, oxígeno y nutrientes a la córnea. La capa mucínica, interna, permite que la lágrima se adhiera correctamente a la superficie ocular. Un desequilibrio en cualquiera de estas capas puede provocar síntomas de ojo seco, inflamación crónica y daño corneal.
El manejo de la queratoconjuntivitis seca en perros y gatos implica un enfoque multifactorial basado en la causa y la gravedad del cuadro. Entre las estrategias médicas clásicas se encuentran la terapia inmunomoduladora tópica, como ciclosporina o tacrolimus, para incrementar la producción lagrimal y reducir la inflamación de la glándula lacrimal.
También puede abordarse con antibióticos tópicos de amplio espectro cuando existe riesgo o presencia de infección secundaria, con el fin de prevenir complicaciones bacterianas; mediante el uso de lágrimas artificiales o soluciones lubricantes que alivian la sequedad y protegen la superficie ocular; y, en determinados casos de queratoconjuntivitis seca cualitativa, mediante suplementación nutricional dirigida a mejorar la calidad de la película lagrimal.

Cuando existe un déficit de producción lagrimal, la suplementación con lágrimas artificiales veterinarias forma parte del manejo clínico. En este contexto, desde AndersenPets presentan TheraOftal Ialu, unas gotas oftálmicas que contienen 0,15% de ácido hialurónico reticulado y 0,3% de carboximetil-β-glucano.
Según detallan, el ácido hialurónico reticulado es una molécula estructuralmente modificada para crear una red tridimensional más estable. Gracias a esta estructura, permite una mayor viscoelasticidad, mejora la hidratación prolongada, aumenta la estabilidad de la película lagrimal y prolonga su permanencia en la superficie ocular. Esto permite aplicar las gotas dos o tres veces al día, sin generar molestias ni escozor.
Tal y como explican desde AndersenPets, TheraOftal Ialu también contiene carboximetil-β-glucano, que mejora la adhesión del ácido hialurónico a la capa mucínica, aumenta la capacidad lubricante y ayuda a contrarrestar el estrés oxidativo ocular. El resultado es una mejor protección de la superficie ocular dentro del plan terapéutico general.
En cuanto a sus indicaciones, desde la compañía señalan que TheraOftal Ialu se recomienda en casos de queratoconjuntivitis seca cuantitativa, alteraciones de la película lagrimal, patologías ciliares como triquiasis o cilios ectópicos, irritación ocular crónica y como adyuvante en infecciones por herpesvirus felino (FHV-1).
Y es que, según indican, la replicación viral puede provocar erosiones y ulceraciones de la mucosa conjuntival, y diversos estudios han demostrado que el ácido hialurónico tópico favorece la restauración de las células de la mucosa conjuntival, ayudando a la recuperación de la superficie ocular.
Por otro lado, cuando el déficit es cualitativo, especialmente en la capa lipídica, el abordaje puede incluir soporte nutricional. En estos casos, desde AndersenPets recomiendan Lacrimalis+, un nutracéutico formulado para mejorar la calidad lagrimal desde la nutrición.
Según explican desde la compañía, Lacrimalis+ contiene ácidos grasos omega 3, que ayudan a estabilizar la capa lipídica, y lactoferrina, proteína frecuentemente deficitaria en animales con ojo seco.
De esta manera, desde AndersenPets inciden en que el tratamiento de la queratoconjuntivitis seca debe adaptarse al tipo de alteración. En el déficit cuantitativo, puede optarse por la suplementación tópica con TheraOftal Ialu; en el déficit cualitativo, por el soporte nutricional con Lacrimalis+; y en los casos mixtos, por un abordaje combinado.
Desde la compañía recuerdan que TheraOftal Ialu y Lacrimalis+ no sustituyen a las terapias médicas, sino que actúan de forma complementaria dentro del plan terapéutico general para mejorar la hidratación, la estabilidad y la tolerancia ocular.
TheraOftal Ialu y Lacrimalis+ están disponibles a través de la plataforma online StorePetcare o mediante correo electrónico, recuerdan desde AndersenPets.