SÁBADO, 24 de enero 2026

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Las acusaciones de negligencia veterinaria en redes sociales no implican mala praxis

Desde Perivet recuerdan que solo el análisis técnico y la prueba pericial permiten determinar si ha existido mala praxis en una intervención veterinaria

Las críticas contra veterinarios en redes sociales pueden tener un fuerte impacto profesional y reputacional.
Las críticas contra veterinarios en redes sociales pueden tener un fuerte impacto profesional y reputacional.

Las acusaciones de negligencia veterinaria en redes sociales no implican mala praxis

Desde Perivet recuerdan que solo el análisis técnico y la prueba pericial permiten determinar si ha existido mala praxis en una intervención veterinaria

Redacción - 22-12-2025 - 14:43 H - min.

Las acusaciones de negligencia veterinaria en redes sociales se han convertido en un fenómeno cada vez más habitual. Un desenlace clínico desfavorable, una complicación inesperada o una expectativa mal gestionada pueden acabar expuestos públicamente en Google Reviews, Facebook, Instagram o X en cuestión de minutos, con un impacto inmediato en la reputación del profesional.

Este escenario plantea un problema complejo: las redes amplifican emociones y simplifican relatos, mientras que la realidad clínica y legal exige análisis, contexto y pruebas técnicas. Separar una crítica legítima de una acusación sin fundamento se ha convertido en uno de los grandes retos actuales para la profesión veterinaria.

Ante esa situación, desde Perivet, la primera plataforma integral de peritaje veterinario en España, han compartido algunas claves y consejos para afrontar estas crisis. “Internet ha cambiado la forma en la que los conflictos llegan a la opinión pública. En veterinaria, este efecto es especialmente sensible porque el paciente no puede explicar síntomas, decisiones ni tiempos clínicos. La narrativa suele construirse desde la percepción del tutor, no desde la documentación técnica del caso”, explican.

“Además, los profesionales se enfrentan a una clara limitación: la confidencialidad clínica y la protección de datos impiden responder públicamente con todos los detalles, lo que genera una situación de desventaja comunicativa incluso cuando la actuación ha sido correcta”, añaden.

LA NEGLIGENCIA VETERINARIA TIENE QUE DEMOSTRARSE

Uno de los errores más frecuentes en las denuncias virales que mencionan desde Perivet es equiparar automáticamente un resultado desfavorable con una mala praxis veterinaria. Desde el punto de vista técnico y legal, esta equivalencia es incorrecta.

En medicina veterinaria existen riesgos inherentes, complicaciones y evoluciones imprevisibles que pueden aparecer aun cuando el profesional actúa con diligencia y conforme a la buena práctica”, recuerdan.

Por ello, señalan que la posible negligencia solo puede determinarse mediante un análisis objetivo que valore, entre otros aspectos, la adecuación del diagnóstico y del plan clínico, la elección y correcta ejecución del tratamiento, el seguimiento del paciente y la respuesta ante la evolución, la calidad del consentimiento informado y de la comunicación con el tutor, así como la correcta documentación en la historia clínica. “Sin este análisis, cualquier acusación carece de base técnica”, apuntan desde Perivet.

Y es que el llamado “juicio en redes” no se queda en una queja puntual. Puede generar consecuencias tangibles como un daño reputacional inmediato, especialmente en buscadores y reseñas locales; la pérdida de confianza por parte de clientes actuales y potenciales o un aumento del estrés profesional y del desgaste emocional, tanto en veterinarios como en equipos auxiliares.

Tampoco hay que descartar una posible escalada legal, con reclamaciones formales o intentos de presión extrajudicial. “Todo ello convierte a las acusaciones públicas en un riesgo que va más allá de lo emocional y afecta directamente a la viabilidad del negocio”, advierten desde la primera plataforma integral de peritaje veterinario en España.

EL PAPEL DEL PERITO VETERINARIO ANTE DENUNCIAS EN REDES SOCIALES

“Cuando el conflicto supera el ámbito de la opinión, la clave no está en quién comunica mejor, sino en qué puede demostrarse. Aquí entra en juego la figura del perito veterinario, encargado de analizar el caso con criterios científicos y metodología pericial”, señalan.

Desde Perivet explican que un informe pericial veterinario permite reconstruir de forma objetiva la cronología clínica, así como determinar la relación causa-efecto entre la actuación y el daño alegado para valorar si la actuación profesional fue correcta o si existieron errores relevantes.

Todo ello sirve para aportar soporte técnico en procedimientos judiciales o extrajudiciales y ayudar a desactivar conflictos basados en percepciones erróneas antes de llegar a juicio. “La pericia no es un ataque al profesional, sino una herramienta de protección basada en evidencia”, recuerdan.

Teniendo todo esto en cuenta, desde la plataforma de peritaje veterinario instan a la prevención, donde la historia clínica es clave, pues muchos conflictos que acaban en redes sociales tienen su origen en fallos evitables.

“La prevención comienza con una correcta praxis documental, que incluya historias clínicas completas y ordenadas, con exploraciones, pruebas, tratamientos y evolución; consentimientos informados claros en los que se expliquen riesgos, alternativas y pronóstico; y una gestión realista de expectativas, especialmente en cirugías, urgencias o pacientes críticos. Una documentación sólida no solo es una obligación profesional, sino un elemento clave de defensa ante posibles acusaciones”, aseguran desde Perivet.

UNA LLAMADA A LA RESPONSABILIDAD COLECTIVA

Como reflexión final, desde Perivet consideran que “la crítica fundamentada forma parte de una sociedad madura”. “La acusación sin análisis técnico, no. Como sector, es necesario reforzar la cultura de la prueba, educar al propietario y visibilizar el valor de la pericia veterinaria como garantía de calidad y justicia”, defienden.

“En Perivet trabajamos precisamente en ese punto de encuentro entre veterinaria, derecho y sociedad, aportando rigor técnico donde otros aportan ruido”, destacan. Y es que, como venían comentando, “las redes sociales amplifican conflictos, pero no determinan la verdad”.

Es por ello por lo que instan a que, frente al juicio viral, el criterio técnico siga siendo “la única autoridad defendible”. “En un entorno cada vez más expuesto, la pericia veterinaria se consolida como una protección esencial para clínicas y profesionales”, concluyen.

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