DOMINGO, 6 de septiembre 2026

DOM, 6/9/2026

ANIMALADAS

Investigadores españoles explican cómo ha sido el comportamiento de algunos animales durante el eclipse solar

Investigadores españoles han analizado y monitorizado los comportamientos de diferentes animales durante el eclipse solar que se ha podido visualizar en España

Bioparc detectó conductas reproductivas coincidiendo con este anochecer inesperado.
Bioparc detectó conductas reproductivas coincidiendo con este anochecer inesperado.

Investigadores españoles explican cómo ha sido el comportamiento de algunos animales durante el eclipse solar

Investigadores españoles han analizado y monitorizado los comportamientos de diferentes animales durante el eclipse solar que se ha podido visualizar en España

Mientras millones de personas dirigían la mirada hacia el cielo ayer 12 de agosto, investigadores españoles han puesto el foco en la biodiversidad. Este eclipse solar total ha ofrecido una oportunidad excepcional para estudiar cómo responden los animales a una alteración tan repentina y extrema de las condiciones naturales de luz.

Gracias a la operativa establecida con un seguimiento específico de varias especies desde los días previos mediante observación directa y grabación de imagen y sonido, se ha podido comprobar cómo la reacción general ha sido la de adelantar los preparativos para hacer frente a la noche, es decir, han tenido la falsa sensación de que había llegado el momento de “ir a dormir”. El hecho más destacado ha sido el del grupo de sitatungas de Bioparc Fuengirola que, de mantenerse tranquilos y relajados, como es habitual a esta hora, han pasado a mostrarse mucho más activos y, de manera especialmente llamativa, se han observado de forma reiterada varios intentos de cópula.

En este sentido, Bioparc Fuengirola, en coordinación con AIZA (Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios), se ha centrado en dos especies muy distintas: el binturong (Arctictis binturong), un mamífero de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, que no ha mostrado cambios destacables, y la sitatunga (Tragelaphus spekii), un precioso antílope africano que ha demostrado la estrecha vinculación con los ciclos de luz y oscuridad. El proceder del grupo formado por 2 hembras y un macho se relaciona con diferentes estudios realizados durante eclipses solares que recogían estos cambios de actividad e incluso conductas reproductivas, coincidiendo con este “anochecer inesperado”.

En el caso del grupo de Bioparc Fuengirola, aunque no se puede afirmar que el eclipse sea directamente la causa de los intentos de cópula, la coincidencia temporal entre el oscurecimiento, el aumento de actividad y esta conducta reproductiva convierte la observación en un registro llamativo del comportamiento animal ante un fenómeno tan excepcional.

Con el fin de ampliar los datos, Bioparc Valencia se ha centrado en tres especies, aunque también se pudieron documentar otras significativas. La manada de elefante africano de sabana (Loxodonta africana) con las dos crías continuó comiendo normalmente y sí mostró curiosidad por el inusual barullo de las personas que se encontraban en las zonas próximas. De igual modo se comportaron las tortugas gigantes de Aldabra (Geochelone gigantea).

Por su parte, la familia de chimpancés (Pan troglodytes verus), una de las dos crías, subió a la zona más alta de la recreación del árbol, y todos se reagruparon junto a la base, dirigiéndose también hacia el acceso a las zonas interiores. “Resultaron interesantes las gacelas Thomson que, al encontrarse en el exterior al caer la noche, buscaron refugio entre las rocas para dormir y, al regresar la luminosidad, volvieron a su actividad”, remarcan desde Bioparc.

Cabe destacar lo sucedido con las aves, desde el incremento de movimiento en los avestruces hasta la alteración del horario de alimentación, pues realmente no cenaron, ya que al oscurecerse antes de que el equipo que se encarga del bienestar de los animales dispusiera su comida, buscaron sus nidos y se “acostaron”, con el sol de nuevo tuvieron un pequeño “desajuste”, abandonando el nido para posteriormente volverse a acostar.

“El material recopilado durante el fenómeno se encuentra ahora en fase de análisis y será contrastado con los registros obtenidos previamente a la misma hora, lo que permitirá determinar si los cambios detectados se corresponden con una respuesta al eclipse o forman parte de sus rutinas habituales. Los resultados formarán parte también del Proyecto TriEclipse, un proyecto pionero a nivel mundial liderado por UDENA (Unidad de Naturaleza), que reúne el trabajo de diferentes participantes para averiguar las posibles repercusiones de estos inusuales sucesos sobre los seres vivos”, concluyen desde Bioparc.

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